El presente (no existe)

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Un”aqui y ahora” y una autobiografía son las dos coordenadas que se cruzan en este documental de 64 min que Klaudia Kemper, artista chilena de amplia, versátil y reconocida trayectoria en su país, estrena en el FIDBA esta semana.

Visto como algo muy pequeño, lo que se tiene más próximo en la vida cotidiana, es leído en el film con singular dedicación. Es que el cine de Ignacio Agüero (El otro día, o El viento sabe que vuelvo a casa) ha trazado rumbos en el documental chileno, pero Kemper tiene sus propias herramientas, viene de la plástica, la fotografía, la escultura y la video instalación, todo en tono conceptual.

“El momento de grabar es una forma de meditación” dice con esa propia voz que, como no podía ser de otra manera, en su autoreflexión produce un vínculo íntimo con el espectador pero también sostiene un hilo narrativo en el documental y en la observación interna que hace que también se dirija hacia otros interiores: la casa, el auto, la habitación, la cocina, las hijas, la madre, el gato o las cartas. Y esto último, cartas que van y vienen entre un padre y una hija son algo así como bastiones de una historia en el film que incluye dos décadas entre el 76 y el 97, dos geografías (Chile y Brasil) y dos lenguas: el español y el portugués.

El presente (no existe) es un film llano, inteligente en su planteo, sensible en su dimensión sonora y en su propuesta visual, con mucho plano detalle (que remarca ese universo interno), algún oportuno fuera de foco, y la conciencia de su propio proceso.

Se repite a lo largo del documenta que “estos son 10 segundos” y lo que entra en ese tiempo bastan para todo eso. Allí el cine se convierte en plano obediente a un tiempo justo.

Interesante lo de Kemper. Tal vez sea el comienzo de una futura visita en algún museo de Argentina.

Proyecciones en FIDBA en Gaumont
Jueves 28/07
Viernes 29/07