Nueve reinas

0
7

por Socorro Villa

Juan es un estafador de poca monta que se mete en un mini mercado de
una estación de servicio para hacer su “truco” a la cajera. Adentro hay un tipo comiendo algo. Cuando Juan está por salir con el dinero, cambia la empleada en la caja y decide repetir el truco con la recién llegada. Ahí lo descubren. El encargado del local está por llamar a la comisaría, el otro hombre se identifica como policía y se lleva a Juan detenido. A las pocas cuadras le confiesa quién es: Marcos, otro estafador pero más experimentado. Como Marcos se ha quedado sin compañero, le propone a Juan ser socios por un día. Estaban ocupados en trabajos menores cuando Valeria, la hermana de Marcos, lo llama para pedirle que la vea urgente en el hotel en el que trabaja. Una vez allí, luego de intercambiar palabras asperas, Valeria le explica que un viejo estafador y antiguo socio de Marcos sufrió una descompostura en el hotel y, al reconocerla, le pidió que lo llamara. “Quiero que te lo lleves y mantengas tus asuntos fuera de mi hotel”, sentencia Valeria. Para sorpresa de los nuevos socios, este hombre les trae una oportunidad única, “una en un millón”, como insiste en llamarla Marcos.

A medida que se desarrolla la historia, los personajes van dejando al descubierto que nada es lo que parece. Al fin y al cabo, se trata de un film de estafadores. Lo que no queda claro hasta el desenlace es quién estafa a quién. El tiempo apremia, los protagonistas no pueden detenerse a pensar sobre lo que está pasando y la vorágine de las circunstancias los envuelve.

El guión resultó ganador, entre otros 354, del concurso “Nuevos Talentos” del año 2000. La recorrida por una amplia gama de landronzuelos y estafadores callejeros resulta alarmante, así como novedosa la jerga. Habitualmente uno está totalmente desprevenido, a merced de estos personajes. Justamente, la cámara y la edición de la secuencia que muestra a los delincuentes en acción es tan vertiginosa como las estafas mismas. Lo divertido en este caso, es que los estafadores son víctimas de otros estafadores y no se sabe dónde termina la cadena de engaños.

Se puede ver gratis, online en www.odeon.com.ar

Publicada en Leedor el 31-8-2000