Ian McEwan, un best seller con estilo

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Ian McEwan forma parte de una brillante generación de escritores británicos, Martin Amis, Julian Barnes y Salman Rushdie, con los que mantiene una profunda amistad. McEwan se hizo célebre por sus elaboradas descripciones de obsesiones sexuales y actos violentos como puede leerse en sus antologías de cuentos Primer amor, últimos ritos o Entre las sábanas, y en sus novelas como Niños en el tiempo, Los perros negros o Ámsterdam.

Sin embargo, su estilo fue cambiando para dejar de lado la oscuridad que lo caracterizaba: “He cambiado, obviamente. No se es la misma persona a los 65 años que a los 20. Es cierto que mis primeras novelas eran muy oscuras, pero espero haber preservado la intensidad de mi escritura. Ahora me interesa más el color, y quizás me he vuelto más humano y más capaz de perdonar. Uno se percata de lo maravillosa que es la gente, lo débil que es, lo estúpida, cruel, creo que mi ficción se ha vuelto más expansiva”.

Una de sus últimas novelas, Operación Dulce, mezcla realidad y ficción para construir un relato de espionaje que se burla un poco del género, y donde no faltan la joven y bella espía, y el brillante y joven escritor que se enamoran. McEwan nos traslada esta vez al Londres de principios de los años setenta: una ciudad sucia y desaliñada, capital de un país atormentado por las huelgas mineras, el terrorismo del IRA, y sometido a sucesivos estados de excepción. Como en todos los libros del autor, también en Operación Dulce nos encontramos con la banalidad del mal, pero ya no estamos en presencia de la narración tortuosa típica de su primera época.

Convertido poco menos que en el escritor nacional inglés, es preferido por las mujeres. Al respecto, el autor considera la novela como un género femenino, al menos en su país y en Estados Unidos, tanto que se anima a afirmar que “cuando las mujeres dejen de leer novelas, el género habrá muerto”.

McEwan es, además, uno de los pocos ejemplos de escritor millonario. Precisamente, el éxito le llegó gracias a la versión cinematográfica de su novela Expiación, de la que se han vendido más de cuatro millones de ejemplares. Con respecto a ser un best seller, el autor considera que hay un prejuicio que asocia la aceptación masiva con la falta de calidad: “Es una especie de resaca del Modernismo. El arte era solo para las élites. Es un error total. La novela del siglo XIX, Tolstói o Dickens, tenían un éxito enorme en su propia época. Dickens era popularísimo. Es el Modernismo el que convierte la literatura en una especie de sacerdocio solo para iniciados que el pueblo no puede entender. Si vendes más de doscientas copias de tu libro es que no vale nada. Y algo de eso subsiste”.

En la actualidad, el escritor vive en en Gloucestershire, a unos 180 kilómetros al oeste de Londres junto con su esposa.

Para leer gratis online algo de McEwan: Fabricación casera