Monica van Asperen y su “Caminata nocturna” en el CCR

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Mónica Van Asperen inaugura la muestra “Caminata Nocturna”,  el próximo 10 de mayo en el Centro Cultural Recoleta, en la Sala J del Centro. Presentará nuevos trabajos, entre ellos, instalaciones y piezas escultóricas. Entre las primeras exhibirá “La llamada” realizada en textil y metal con más de once metros basada en la escritura cromática y la sonoridad percutiva. Otra de las novedades será “Centro fugo transparente” donde amplió escalas y utilizó un sensor para secuenciar la luz creando un efecto lúdico.

Los espectadores podrán realizar un recorrido por distintas materialidades e interactuar con las obras como “El maestro”, una pieza escultórica que se compone de zapatos con plataformas recicladas y diferenciadas. “Están en la sala para ser habitados y como son un par desparejo predicen el dolor de un hombre en tránsito permanente”, explicó la artista, quien se inspiró en el filosofo Byung-Chul-Han: “al perderse uno también alcanza la unidad”

Las obras lumínicas tendrán  una gran presencia en la exhibición en la sala J con un trabajo inédito: “Medita y Vapor”  donde la artista tomó piezas pequeñas  como “arquitectura meditativa” donde creó un objeto que irá directo al corazón

La muestra se podrá visitar en el Centro Cultural Recoleta; Junín 1930,  martes a viernes de 13.30 a 20.30, sábados, domingos y feriados de 11.30 a 20.30. Los lunes permanece cerrado

“La instalación nace de un trabajo presentado hace unos años en el Centro Cultural Recoleta en colaboración con otro artista en el cual inicié la reflexión sobre el cuerpo y sus asimetrías, el zapato como pieza escultórica y como me recordara Sabina Florio, Doctora en Artes de la Universidad de Rosario, me planteó el zapato como retórica del cuerpo.  La obra que estoy presentando en esta oportunidad es un recorrido sonoro y otro lumínico con un autorretrato performativo donde  la noche del alma, como el conocimiento de distintos estados del cuerpo, es también un relato de lo incompleto hacia la comprensión del vacío como modo de permanecer en estado de belleza.  Recuerdo esta cita de Carlos Skliar y esta experiencia asimétrica: “al vivir la incompletitud habitamos otro tiempo, que no supone ni una adaptación, ni una resignación, ni una trayectoria fatídica e inexcusable, según las creencias, hacia la Nada o hacia la Muerte o hacia la vacía eternidad, mutamos mientras dormimos”.  Pero, en todos los  casos son formas del  habitar.”

Las obras de “Caminata Nocturna”

El maestro.  Los  zapatos  que están en la sala para ser habitados, probados, están adheridos al piso pero, nos animan cono estatuas desequilibradas a ver el contexto,  son desparejos entre cada pie  y realizados con elementos  reciclados de textiles y de pet,  predicen un hombre en transito permanente.

El maestro, 2016: Zapatos con plataforma reciclada diferenciada 40 cm x 50 cm x 8 cm, textiles y pet.

Animalidad. Esta pieza es una de las primeras realizadas en la Alianza Francesa bajo la curaduría de Sonia Becce , las obras en ese momento del 1999 habían nacido en un marco de mucha experimentación textil ,  en el mundo de la danza, de la indumentaria en la facultad de arquitectura, mi primera profesión la moda y en la Beca Kuitca. Estas obras formaban parte de la deconstrucción  en el diseño y de la idea de replegarse sobre si mismo, el traje de pelos era parte de un descarte de fibra negra de vidrio y pelos de nylon y algodón que se presentaban como parte de una sombra y que permitían una trama o tejido -abrigo, en ese momento yo bailaba en la compañía de Duggan Dance y había ganado el premio de la bienal en moda 1990, el movimiento era  como al luz en la pintura. Este peludo presupone un prejuicio y es una memoria del pensar,  el pelo antena, lo que crece y molesta.

En  el ensayo “Enemigo, extranjero, comunidad”  encontré esta frase de Roberto  Espósito, relacionada a estos trajes frágiles e incompletos: “Es demasiado semejante próximo como para poderlo combatir explícitamente  y demasiado diferente y huidizo como para poderlo integrar. No es ni lo otro, porque rompe la lógica binaria y el choque a dos  al que la Modernidad nos  ha habituado (…). Y por eso da miedo, porque  no se le puede responder con una lucha frontal, ni con una aceptación indiscriminada, sino como todo conocimiento nuevo mantenerlo en un umbral  que el ha cruzado ya, amenazando con expulsarlo, pero sin ninguna posibilidad real de hacerlo”.

Animalidad, 1999. Fibra de vidrio y pelos de nylon y algodón. Medidas: 100 x 110 cmx 30 cm

La llamada. Obra Textil,  escritura cromática  y su sonoridad escultórica  es una obra percutiva, un trabajo arquetípico de estampa abstracta y su degradado.  El cruzamiento de disciplinas textil, sonora, espacial propone la escultura y un instante de chispa el silencio, una puerta y su llamador. La pieza mide 22 metros pintada en un continuo de líneas con pincel, espacios vacíos donde entran los planos de metal. Comencé los  monocromos a partir de un episodio con la imagen y la  fatiga del  insomnio, donde apenas veía sólo manchas y acumulaciones de volumen, a partir de eso consideré mas fuertemente lo monótono  y cabe citar este texto de Byung-Chul-Han: “al perderse uno también alcanza la unidad, el campo del vacío las cosas se liberan de la célula aislada de la identidad en una unidad del todo, y se libera en la libertad y espontaneidad de una compenetración reciproca. El monocromo mata los colores, que se aferran a sí mismos. Pero esta muerte  los vivifica a su vez“-

Por lo tanto los monocromos  no tienen nada que ver  con lo carente de diferencias en este caso. Podríamos decir: lo blanco o el vacío es un estrato profundo, estado de respiración de los colores y de las formas.

La llamada, 2016. Textil y metal, medidas 150 x 1110 cm.

Centro fugo transparente. Se aplica a la fuerza que tiende a alejarse del centro alrededor del cual gira.  Centro fugo transparente es una pieza conformada por  eslabones de madera  torneados,  pintados y ensamblados, en el medio dos bocas de cristal, estas piezas nacen del movimiento de dos puntos equidistantes  desplazándose como átomos y engrosándose hacia fuera, los vidrios son cordones de luz que  recuerdan el líquido de un ojo de agua.

Centro fugo transparente, 2016. Madera, vidrio 25 cm ancho  x 10 metros de alto x 25 cm de profundidad.

Medita y Vapor

Esta sala tiene luz azul donde el trayecto de la muestra llega a su fin y donde las obras lumínicas de mis últimos años cobran sentido, memorias acumuladas de al imagen. En  las esculturas de vidrio abstractas,  el espacio vacío se llena de luz, los globos son  estirados para formalmente esto   mueve lo numeral, dando una sensación de estallido. Estas piezas nacen  en el 2000 y son  repetitivas, traumáticas como el arte mínimo, contactos directos al núcleo ontológico  antes del lenguaje y sigue una lógica primaria armonizando los sentidos .Tomo estas cajas como pequeñas  arquitecturas de meditación, cuidando la proporción cercana a un objeto que va directo al corazón de la relación, objeto-sujeto. En esta exposición en la sala J del Recoleta amplíe estas escalas y secuencié la luz, prendiendo en forma rítmicas y lúdicas. Lo numeral infinito,  el cero es mi signo sin marcas. El cero es sí mi burbuja  y no es sujeto, ni linda con nada, no es pared de nada.

 

 

 

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