Apenas un delincuente #BAFICI2016

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Apenas un delincuente (1949) de Hugo Fregonese: un clásico inmortal

José Moran comete el “robo de su vida” y percibe que al esconder el dinero de los sueldos de su lugar de trabajo los seis años que le corresponden entre rejas no serán eternos. El problema es que Morán carga con una familia que lo considera irresponsable, engreído y presuntuoso de sí mismo.

Pero Morán sacó cuentas y la temporada en prisión no debería ser traumática para él, salvo que aparezcan algunos reclusos que conozcan su pasado reciente detrás del botín oculto.

La síntesis argumental pertenece a una de las grandes películas del período clásico del cine argentino y Morán no tiene el protagonismo de James Cagney o Paul Muni sino el pétreo rostro de Jorge Salcedo.

Pobre Morán, ciudadano común convertido en chorro: en la cárcel conocerá a la clásica “gavilla” de caras poceadas y presencias dignas de temer, corporizadas por Sebastián Chiola, Homero Cárpena y Nathán Pinzón.

Morán perderá la batalla ilegal (ya anunciada desde la voz en off del principio que reaparece en el desenlace) pero quien triunfa es el sistema narrativo heredado de los films policiales de los 30 de la productora Warner. Esa forma de contar una historia en donde la cámara está ubicada en el lugar donde debe estar junto a un guión que presenta arquetipos genéricos de inmediato reconocimiento, conformaron un combo perfecto para que Apenas un delincuente adquiriera el rótulo de clásico imbatible.

Sin embargo, la forma en que se procesan los materiales narrativos y la construcción de situaciones genéricas de indudable empatía hacia el espectador tienen al director Hugo Fregonese como principal responsable. Conocedor al detalle del manual del policial estadoudinense de inicios del sonoro, en Apenas un delincuente se exhiben las virtudes del período clásico del cine argentino en cuanto a su acercamiento a los géneros tradicionales.

En ese punto, el policial en los años de los estudios conformó un sólido corpus temático y formal con una docena de títulos valiosos, entre ellos, Monte criollo de Arturo Mom; Fuera de la ley de Manuel Romero; Pasaporte a Río, Deshonra y A sangre fría de Daniel Tinayre; No abras nunca esa puerta y La trampa de Carlos Hugo Christensen, Mala gente de Don Napy.

Apenas un delincuente está en la primera línea de ese listado y resultaría el título indiscutible de su director en Argentina antes de su etapa internacional al presentar para la memoria del cinéfilo de cualquier época una galería de personajes y situaciones protegidos por el mejor de los recuerdos.

ÚLTIMA EXHIBICIÓN: sábado 23, 21 hs. MALBA.