La calle de la amargura, Arturo Risptein en #BAFICI2016

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EL MUNDO Y SUS HORRORES

Sería un despropósito y casi una herejía estética y temática pedirle a la dupla Arturo Risptein y Paz Alicia Garciadiego un cambio de rumbo para sus sórdidas e incorrectas historias con personajes marginales que conviven con la degradación y la muerte. Bien que hacen en no modificar un ápìce las zonas oscuras y suicidas de sus obras maestras (Profundo carmesí; La mujer del puerto; La reina de la noche; Principio y fin; El castillo de la pureza) que reaparecen en gran forma en las asfixiantes (casi) dos horas de La calle de la amargura.

El esperpento español virado a la sociedad mexicana se relame de placer en la construcción de personajes límites: dos veteranas prostitutas, un esposo homosexual, una madre enferma y otra que protege en exceso a sus dos hijos enanos, que dedican sus horas lúdicas al catch y la lucha libre, y que nunca se sacan las máscaras por orden de su progenitora.

El blanco y negro de connotaciones expresionistas resulta más que ideal para reflejar la sordidez del contexto, transmitiendo en el espectador una turbia sensación de incomodidad e incertidumbre. En el universo del director y de su guionista y pareja de hace décadas no hay lugar para los momentos bellos ni para el rescate de personajes altruistas y bondadosos.

Pero ahí está el secreto de La calle de la amargura y de la obra de la dupla: sus criaturas de ficción jamás son juzgadas, al contrario, son exhibidas desde sus miserias y deseos no concretados. El paraíso queda lejos en Rip y Paz y por esa razón, un doble crimen inesperado puede entenderse como una tabla de salvación y así desaparecer para siempre de este mundo de mierda.

Domingo 17 – 23:00 hs. Artemultiplex Belgrano Sala: 3
Sábado 23 – 21:00 hs. Village Recoleta Sala: 1 Entradas agotadas