La Once, por Netflix

0
0

Las señoras son un encanto. A lo largo de 60 años se han reunido una vez por mes en torno a mesas divinamente servidas, que la cámara de Pablo Valdes se ocupa de fotografiar, en primerísimos primeros planos apetitosos y envidiables. La cercanía de la cámara tanto a esos objetos, que forman parte del rito, como a esas caras que veremos ir envejeciendo, transformándose, excesivamente acicaladas, atentamente unidas. Nos vamos a ir acostumbrando a estos planos cerrados que raramente se abren hacia lo general: en todo caso, cada rostro, cada cara conforma en sí mismos una totalidad.  Cinco, seis mujeres que hablan, se escuchan, se retan, se estudian o escuchan con atención pasmada la desafinidisima flauta que toca la hija down de una de ellas.

En Chile se llamá “la once” o “tomar once” al té de la tarde, un completo tea-dinner, que se sirve a partir de las 5 y que puede durar hasta las 9 de la noche. Allí estaremos durante esta hora que dura el documental de la joven Maite Alberdi y que concentra los encuentros de estas amigas filmados durante 5 años. Mujeres de clase alta chilena, con sus sirvientas, sus casas, sus vajillas, sus dolores, sus costumbres.

Los nudos del relato son los temas puestos en discusión: el lesbianismo, la modernidad, el matrimonio como una finalidad irrefutable, los hombres y el machismo, el sexo, la enfermedad, el fútbol, las amigas. La relación por fuera de ese círculo parece compleja: ante la merma del grupo, la discusión es los beneficios de que entre alguien nuevo al grupo o expresar el malestar. Los intermedios de esas escenas centrales: los preparativos de la mesa, o la organización de las excursiones.

Es muy atractiva la propuesta estética de Alberdi, (la pelicula fue sorpresivamente seleccionada para la competencia al mejor filme iberoamericano en los Goya). El ir y venir de la mirada con la que la directora deconstruye a esas mujeres es por momentos crítica, pero amorosa mayormente y termina siendo el registro indiscutible y feroz de la ideología del Chile más conservador.

Se puede ver por Netflix.