“Euforia y Deseo”, pasiones shakespereanas en escena

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Entrevistamos a María Eugenia Heyaca y Silvina Macri a propósito del estreno de Euforia y Deseo. La obra parte de la adaptación de algunos textos de William Shakespeare para poner en escena pasiones como el amor, la lujuria o la obsesión.

¿Qué significa para ustedes adaptar un texto?

Eugenia: En principio es un gran desafío y un gran momento para crear. Te permite jugar a reinventar una historia, resaltar aquello que queres mostrar y transmitir.

Silvina: primero tener respeto por el autor, luego adentrarse en su mundo y de ahí en más realizar el proceso creativo que lleve a la adaptación; llevar la idea a lo real, revitalizar las historias, darle el lugar que, tal vez, a veces no se les da porque se las lee rápidamente, y no nos detenemos en los detalles maravillosos que nos pueden dar los textos, que son el trampolín para entrar en un mundo de imaginación y juego.

¿Y qué significa adaptar a Shakespeare en particular?

E: Adaptar a Shakespeare es de lo más divertido y a la vez, puede ser muy complicado. Es realmente complejo llegar a la decisión de qué es lo que queda del texto, ya que cada palabra enriquece la obra del autor, y de qué manera se puede ablandar para que sea mejor recibido por el público actual. Pero con tanta riqueza en el vocabulario y las bellísimas metáforas resulta un camino muy entretenido, de mucha investigación, y eso es lo que más me gusta, la necesidad de estudiar constantemente, de sumergirte en la mente de otro. Es maravilloso para mi curiosidad.

S: El desafío de adaptar a Shakespeare fue un transcurrir sobre caminos de emociones, pasiones, sentimientos, y armar un encuadre donde poder translucir la versatilidad del autor sin perder la belleza de la poética de sus palabras tan precisas. Fue difícil elegir, primero las obras y segundo, las escenas que representen las diversas pasiones, por donde el ser humano transita aquí a través de sus personales. Nos llevó dos años el proceso de la obra. Durante el primer año, nos tomamos el tiempo de leer y releer cada obra; luego, vino la etapa de elegir cada escena, y por último, darle la forma final al texto siempre respetando la palabra del dramaturgo.

¿Qué desafíos propone la adaptación de un autor clásico a nuestra época?

E: Creo que el mayor desafío es llegar al punto de poder bajar al autor del busto de piedra y “faltarle un poco el respeto”. La primera vez que adapté un texto clásico fue difícil comenzar a quitar partes del guion original, de la misma manera que presentó un gran desafío cambiar expresiones o metáforas por aquellas que pudieran ser mejor recibidas en esta época, siempre teniendo en cuenta no subestimar al público. Esto ocurre por la gran admiración que tengo por William Shakespeare y por los textos clásicos en general.

S: fuimos sorteando muchos desafíos, en primer lugar no alejarnos de la palabra escrita, y a la vez romper con ella desde como queríamos presentarlo, en su gama de diversidad desde su pluma; y a la vez darle el lugar desde lo terrenal, y no desde lo “mítico” que a veces se les suele dar a los grandes autores, lo que genera que se pierdan detalles maravillosos de la obra hecha. Respetamos las épocas: también nos llevó a un trabajo de investigación de la época de cada obra elegida.

Más allá del tema, ¿qué las llevó a elegir estas obras? ¿Cómo fue el proceso de esa elección?

E: Fue un proceso largo, de casi un año de trabajo que comenzó con la lectura de casi todas las obras del autor. Teníamos varios objetivos definidos a la hora de sentarnos a leer, lo que hizo que el proceso fuera más sencillo. Sabíamos que queríamos llevar al espectador a través de un viaje que recorriera la mayor cantidad de sensaciones posibles, que se nutriera de distintos géneros y que nos permitiera mostrar a Shakespeare en todo su esplendor. Queríamos que el espectáculo iniciara con una escena de emociones felices para terminar en tragedia. Iniciar con la escena del balcón de Romeo y Julieta nos permitió que el público comience a ablandar el oído al lenguaje shakesperiano pues es una escena conocida por todos, a la vez que se encuentra envuelta en ternura y romanticismo. Esa fue la primera decisión. La segunda fue terminar el espectáculo con el monólogo de Lady Macbeth, llegar al punto máximo de tragedia posible, resumir allí el propósito de la obra, las consecuencias de sobrepasar cualquier límite por conseguir lo que se desea. Llegamos allí luego de mostrar la escena donde Macbeth es manipulado tanto por su mujer como por el destino proclamado por las brujas para matar al rey Duncan.
El desafío, ahora, era seleccionar las otras obras que formarían parte de Euforia y Deseo. Teniendo en cuenta la necesidad de plasmar la versatilidad de géneros, era acertado continuar el recorrido con una comedia, la elección de Sueño de una noche de verano surgió porque no solo nos permitía divertir al público, sino que, además, nos daba la posibilidad de sumar elementos como la influencia de la mitología en los textos del autor, a la vez que podíamos mostrar un mundo mágico y onírico. El desafío ahora era encontrar un nexo entre la comedia y la tragedia y queríamos que fuera de la mano de una obra que no fuera tan conocida aquí. Cuando leímos Medida por Medida fue imposible dejarla pasar. La escena entre Ángelo e Isabella es sublime, drama en estado puro, en donde además, la religión, juega un papel de gran importancia y nos daba un nuevo elemento con el cual trabajar.
La última decisión fue elegir un hilo conductor; teniendo en cuenta los textos clásicos en donde el bufón es quién habla con el público y se convierte en su cómplice, era obvio para nosotras que este papel tenía que ser desarrollado por el personaje de Puck, quien así se convirtió en el responsable de guiar al espectador en este viaje por el mundo de Shakespeare.

S: Fue difícil elegir, primero las obras debido a la riqueza del autor, y segundo, las escenas que representen las diversas pasiones, por donde el ser humano transita, aquí a través de sus personajes. Elegimos Romeo y Julieta desde el amor pasional juvenil; Sueño de una noche de verano para adentrarnos en la mitología y en un mundo alado, pero a la vez con acción dramática y para jugar con la comedia, de modo de adentrar al espectador en el mundo de la tragedia de la mano de Medida por Medida. Con sorpresa estamos vivenciando que es una de las obras poco conocidas de Shakespeare y muy rica en cuánto se juegan dramáticamente varias tensiones a través de lo religioso, de la presión de ceder a las pasiones del poder, del chantaje desde las convicciones. Por último, decidimos la escena donde estuviera presente la ambición desmedida de poder, la locura por ello, la tragedia en estado puro con Macbeth, y darle preponderancia a Lady Macbeth, un personaje muy rico en todas sus dimensiones.

¿Eugenia, cómo pensaste la puesta en función de las varias obras en escena?

La puesta se fue generando en mi cabeza de la mano de la escritura del texto. Tenía muy en claro qué es lo que deseaba resaltar en cada una de las escenas; sabía que todas formaban parte de un todo que debía llevar al espectador a preguntarse qué sería capaz de hacer por conseguir su objeto de deseo. Sabía que tenía que intensificar aquello que hizo que eligiera cada uno de los textos y las pasiones que allí se desarrollaban. Amor prohibido, venganza, lujuria y ambición por el poder eran mis hilos conductores y lo que no podía perder de vista.
Desde el vestuario, la música, la escenografía, el maquillaje y la puesta de luces, todo forma un engranaje sumamente necesario para poder conseguir una puesta llena de imágenes que perduraran en la retina del espectador.
El trabajo de los actores fue clave, cada uno de ellos sabía que tenía que trabajar en su escena en particular pero sin dejar de lado que esa escena formaba parte de un todo. Trabajaron con un compromiso que admiro y que me hace sentir muy orgullosa del elenco. Me dieron tanto material para trabajar que todo fue surgiendo de manera orgánica. El resultado fue mil veces mejor que lo que hubiera podido imaginar.

¿Qué aporta la música en vivo en cuanto a la puesta?

E: La música en vivo es clave para la puesta, es un personaje más dentro de la historia. Es lo primero que siente el espectador al entrar a la sala, acompaña cada uno de sus estados y lo guía en la transición de una escena a otra. Esto fue posible gracias a que Jesús nos acompañó en los ensayos con su piano y fue creando a la par nuestra; me permitió reforzar mi idea de qué debía mostrar en cada fragmento de la obra: el amor en su estado más puro, la magia de un mundo de hadas y elfos, lo religioso y la locura.
La música es un lenguaje universal, y acompañado de cada uno de los elementos que hacen a la puesta de la obra, es capaz de llevarte a cualquier estado en un instante. Es imposible para mí pensar en una puesta de Euforia y Deseo sin el piano en vivo ya que hace que las emociones lleguen al corazón del espectador.

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Euforia y Deseo: los caprichos son los dueños de las pasiones

Teatro Método Kairos: El Salvador 4530 – CABA – Tel: 4831-9663
Entradas: $150
Funciones: miércoles a las 21 horas
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