La jugada maestra

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Brillante biopic de Edward Zwick, subvalorado director

Edward Zwick lleva realizadas una decena de películas, pero su nombre es poco conocido fuera del círculo de los cinéfilos. Ya “Tiempos de gloria” (“Glory”), su segundo largometraje, ganó tres premios Oscars incluyendo el de mejor actor de reparto para Denzel Washington. Y se recuerdan otros títulos destacados como “Leyendas de pasión”, “Valor bajo fuego”, “El último Samurai” y “Diamante de sangre”, con nominación entre otros para Leonardo DiCaprio.

“La jugada maestra” (“Pawn Sacrifice”) corre el riesgo de pasar desapercibido entre los últimamente habituales diez estrenos semanales. Y sería una pena que ello aconteciera dado el enorme interés de la trama y las buenas actuaciones del conjunto de sus actores.

Ocurre que las nuevas generaciones parecen haber perdido el interés en un deporte que para aquéllos más veteranos concitaba la atención, hoy desplazada hacia otras diversiones y sobre todo video juegos y otros entretenimientos que la tecnología electrónica ofrece.

Gran parte de la acción transcurre en un lejano 1972, en plena Guerra Fría cuando por primera vez en más de treinta años apareció una amenaza para el monopolio de Rusia entre los campeones mundiales de ajedrez. Se llamaba Robert James (Bobby) Fischer, luego de que se sucedieran maestros como Botvinnik, Smyslov, Tal, Petrosian y Spassky. Justamente este último se encontró frente a Bobby en Islandia defendiendo su corona.

Pese a que el tono del film permite clasificarlo como una especie de thriller, no se comete ninguna infidencia si se señala que Fischer logró en 1972 y por primera vez en muchos años desplazar a los soviéticos al vencer a Spassky al cabo de veintiún partidas (sobre 24).

Lo que no todos recuerdan es que un año antes hubo en Argentina un torneo de candidatos por el título de campeón mundial en que sobre un total de doce partidas y luego de estar igualados al final de la quinta, Bobby le ganó cuatro seguidas (un hito inigualado hasta allí) a Petrosian. Fue en el Teatro (Municipal) General San Martín y este cronista recuerda el revuelo que dicho evento produjo, cuando se consagró como rival de Spassky.

Tobey Maguire (“El hombre araña”) exhibe cierto parecido físico con el ajedrecista norteamericano pero por sobre todo logra transmitir su creciente inestabilidad emocional, delirio de persecución e hipersensibilidad a los ruidos (cámaras de televisión tos de los asistentes y otros sonidos que como se verá también invade en algún momento a su rival (Liev Schreiber). Este último actor ya había sido dirigido antes por Zwick en “Desafío”, otro de sus buenos films. Allí interpretaba junto a Daniel Craig a uno de los hermanos Bielski, judíos resistentes de Bielorrusia durante la segunda Guerra Mundial. Y se lo puede también ver en la reciente ganadora del Oscar (“En primera plana”).

Hay aún otras dos buenas actuaciones de Peter Sarsgaard como el cura asesor de Fischer y Michael Stuhlbarg como su asesor legal. Ambos curiosamente actuaron en “Blue Jasmine” y el último nombrado también fue el actor central de “Un tipo serio” de los hermanos Coen.

Para quienes son adictos al ajedrez, “La jugada maestra” les traerá gratos recuerdos de figuras que incluyen incluso a algunos grandes maestros argentinos como Najdorf, Panno, Rosetto o Bolbochán (aunque no aparezcan en la película). Y para quienes no conozcan mucho del “juego ciencia”, esta es su oportunidad de aproximarse al mismo.