Trilogía de la revolución, entrevista a Santiago Sanguinetti

0
0

Vuelve a Buenos Aires Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución del Caribe, la obra que cierra la Trilogía de la Revolución de Santiago Sanguinetti y que obtuvo el Premio Onetti de Dramaturgia 2012, otorgado por la intendencia de Montevideo. En el 2014, además, fue ganadora del Programa Fortalecimiento de las Artes y seleccionada para representar a Uruguay en el Festival Latinoamericano del Teatro Cervantes.

Entrevistamos a Santiago para conocer más acerca de esta obra y de la Trilogía, de la que forma parte.

Contanos un poco qué es la Trilogía de la Revolución.

La Trilogía de la Revolución es un tríptico que incluye a Argumento contra la existencia de vida inteligente en el Cono Sur, estrenada en el Teatro Solís en enero de 2013, Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe, estrenada también en el Teatro Solís en agosto de 2014, y Breve apología del caos por exceso de testosterona en las calles de Manhattan, estrenada en el Teatro Circular de Montevideo en mayo de 2014. El proyecto surge en Barcelona, en el Taller de Verano (Obrador d’Estiu) de la Sala Beckett, dictado por Simon Stephens en 2011.

¿Por qué elegiste esta temática en particular?

La trilogía responde a la necesidad de abordar la materia política como elemento estético de debate reelaborándola teatralmente a manera de comedia negra, irónica y desilusionada, ocupando tres partes de nuestra América: Cono Sur, Caribe y Manhattan. Esta trilogía es el deseo de pensar, en la ficción, alternativas de cambio para un sistema intrínsecamente injusto y desigual. Están unidas únicamente por el tema global de abordaje y por el efecto de dominó que provocan los personajes de la primera obra, estudiantes universitarios cuyo accionar mantiene consecuencias en las otras dos. Son obras independientes, por supuesto. ¿Qué decisiones tomamos a nivel político? ¿Cuál es la distancia entre teoría y práctica? ¿Qué hemos hecho hoy con la palabra “revolución”? Finalmente la pregunta es ¿cómo abordar lo político en escena en una época en que cierta zona de la política latinoamericana –enemiga de todo discurso crítico, banalizando lo político y transformándolo en espectáculo– se presenta a sí misma como revolucionaria y pone su cara junto a la del Che, evidenciando, sin embargo, beber de la fuente del liderazgo empresarial antes que de la bibliografía marxista? Eso no es revolución. Son formulaciones que no buscan, en términos teatrales, alcanzar una solución explícita, ni teórica ni erudita, sino generar un evento estético que provoque de tal modo que haga nacer una buena pregunta.

¿Cómo opera el humor y el absurdo en Sobre la teoría…?

Siguiendo la máxima marxista sobre la repetición de la historia, primero como tragedia y después como farsa, jugamos a repetir algunos eventos de la historia de Haití en tono farsesco, a través de un procedimiento simple: la exposición de una idea en un soporte material que le es ajeno, o directamente contrario. Así, en toda la trilogía nos enfrentamos a la exposición de la idea –la revolución socialista–, y también a su contrario semántico –íconos de la cultura pop norteamericana de los noventa– en el mismo golpe de imagen. Esa construcción poética de la realidad me parece necesaria y dramática. Por más que este procedimiento no arroje ni luz ni verdades absolutas acerca del mundo, sí contribuye a formular buenas preguntas, y a partir de esas preguntas, repensar nuestra historia política. En el caso de Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe, un casco azul de la ONU da una clase en una pizarra de escuela sobre la “dialéctica del amo y el esclavo” de Hegel y ambos elementos –un soldado raso y la Fenomenología del espíritu– no deberían estar juntos. Puestos así, uno junto al otro, son puro ruido semántico, todo estática de sentido. ¿Qué sucede cuando vemos aparecer, desde dentro de una caja de ayuda humanitaria, el Manifiesto comunista, preservativos, revistas porno y vaselina? Lo ridículo ha ganado la pulseada.

¿Cuál es el panorama que ofrece el teatro en Uruguay en especial para alguien joven que quiere estrenar una obra?

Creo firmemente que la dramaturgia joven uruguaya tiene cada vez más posibilidades de estreno tanto en salas privadas como públicas. En otros países, como en Francia, donde estuve estudiando recientemente, el acceso a salas es un problema y los grupos más jóvenes tienen enormes dificultades para estrenar sus trabajos. Esto repercute naturalmente en el desarrollo de una dramaturgia localizada.

Escribiste artículos y libros sobre teatro, ¿considerás que, en tu caso, la teoría es fruto de la experiencia teatral o es previa a ella?

Al mismo tiempo que estudiaba actuación en la EMAD de Montevideo, me formé como docente de Literatura en el Instituto de Profesores Artigas. La teoría coincidió siempre con la práctica, y considero que, de hecho, es inseparable de ella. Hacer teatro es necesariamente (o debería serlo) pensar sobre los propios procedimientos de generación de sentido.

Sos además docente y dirigís tus propias obras, ¿de qué manera la docencia alimenta tu escritura y tu trabajo como director?

Ser docente y artista ayuda a pensar las especificidades de cada disciplina y no confundirlas. La docencia en educación secundaria supone, incluso en el mayor grado de horizontalidad, una transposición didáctica. En cambio, en el teatro se intenta lograr un diálogo entendido como acción comunicativa entre iguales y no como acción estratégica, esa en la que el autor o el director induce a los espectadores deliberadamente y sin importar los medios, desde un hipotético pedestal hacia la aceptación de una verdad previa pensada en un escritorio. En tal caso, no habría debate ni diálogo posible. Abordar lo político en escena desde esta óptica es necesario para evitar las obviedades panfletarias que tanto mal le hacen al pensamiento crítico.

En el Caribe 179(c)A_Persichetti baja

Funciones en febrero: sábados 20 y 27 de febrero a las 21
A partir de marzo: domingos a las 19
Entrada: $150. Estudiantes y jubilados $100
Teatro El Extranjero: Valentín Gómez 3378
Teléfono: 4862-7400
Mail: elextranjero@elextranjero.com

Fotos: Alejandro Persichetti