Groenlandia

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Groenlandia es un límite, un precipicio, un lugar más simbólico que real aunque el frío duela y la nieve cale hondo en los huesos. El conflicto será  cruzarlo o no, saltarlo o no. En esa oscilación transcurre la obra, un unipersonal que cuestiona los mandatos impuestos por la sociedad, por el mundo capitalista, por el discurso y también (¿por qué no?) por el teatro.

Groenlandia es un tiempo finito, una porción de vida, una noche oscura que no pasará sin la lucidez de la locura, sin el andar caótico de la enfermedad ni sin el desprejuicio de un pensamiento libre de cadenas. Sin dudas, esa noche terminará pero mientras tanto lo que sucede es teatro.

En escena, una madre a punto de abandonar, de abandonarse, pequeñas casitas de cartón que ella misma manipulará a gusto en diferentes momentos y otra más grande por cuya puerta entrará o saldrá con nerviosos movimientos de su cuerpo. Las casitas conforman un universo (una ciudad o una vida) que se hace y se deshace, que se derriba con el poder de las palabras. Para completar el cuadro, una mesita, una silla y un juego de té. Nada más necesita Javiera Osorio para dar a luz un tormento de siglos que se desata y desborda el escenario, a veces en exceso, nunca con mesura.

El texto deviene en una belleza dolorosa y brutal. Lejos de los nombres propios y de la linealidad del discurso, propone jugar con las palabras, desmembrar definiciones, inventar breves historias perversas, poblar el espacio con una queja ancestral  que busca nuevas formas de decir. En este sentido, Groenlandia es también la educación sentimental de una niña (que no está pero que es) en las vicisitudes de una existencia hostil que necesitará otros lenguajes para nombrar el deseo, la rabia o el desamor.

Llegada desde Chile, la pieza se encuentra participando de la IV Edición del Festival Temporada Alta que este año ha ampliado su espectro con la inclusión de obras de varios países latinoamericanos. Hoy repite función a las 20 hs en Timbre 4. Una bella propuesta para destrabar la mente y el corazón.

 

Ficha técnica

Dramaturgia: Pauline Sales. Traducción: Milena Grass. Con Javiera Osorio Ghigliotto. Iluminación: Julio Escobar Mellado. Diseño sonoro: Julián Hornig. Fotografía: Rodrigo Hernández. Diseño de escenografía y dirección: Ángela Cabezas. Funciones: Miércoles 3 de febrero, a las 20 hs, Teatro Timbre 4. México 3554, CABA.