Hoy: El diario de Adán y Eva

0
0

“Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.” J. C

El título parece engañoso por lo acotado: Remite a un fragmento de la obra (la última representación de un radioteatro en los años 50´) porque la totalidad se abre, se expande de un tiempo a otros tiempos posibles, de lo pronunciado al cuerpo, de la risa a la emoción profunda, para referirse al amor – ¡Esa palabra! –, a la construcción del discurso amoroso y a las vicisitudes de ser y existir. Entonces, Mark Twain y su bello texto son sólo el punto inicial de un derrotero laberíntico. El origen.

Del origen del amor va la cosa. En la imbricada historia pasamos de ese amor “original” a otro amor y otras formas de amar, en otras edades, a partir de otros vínculos. Esa diversidad se plantea en escena con mínimos cambios escenográficos y de vestuario y se sostiene en las actuaciones de Miguel Ángel Solá y Paula Cancio. Ella está a la altura de las circunstancias, se desenvuelve con soltura y elegancia por los personajes y el espacio. Él sorprende y no. Es esperable su calidad de interpretación, su despliegue de matices (que van de lo simiesco a la vejez) pero aún así conmociona como la vez primera. Somos niños ante la magia en diferentes estados.

También se trata del origen del lenguaje. No hay amor sin palabras, sin juego discursivo.  Cada vocablo pronunciado en el relato radial de Adán y Eva que nombra cada objeto o ser descubierto, anuncia la pregunta sobre cómo nombrar el amor, ayer y hoy. Los discursos transitados (el radioteatro, la entrevista y hasta el género epistolar con acentuadas marcas poéticas), en un mundo casi ya sin ley, retoman la potencia de cada palabra, su intensidad y su valor profundo. La palabra es también el cuerpo y su cadencia. Los momentos del radioteatro del pasado y la entrevista del presente se conectan por un no-tiempo propio de la carta de amor y de la palabra poética. Dicho pasaje sucede entre leves cambios de vestuarios y de escenografía y otorga armonía al conjunto.

Hoy: El diario de Adán y Eva se estrenó en Buenos Aires en la década del 90´. Veinte años después regresó para confirmar su vigencia no sólo por encarar temas universales sino también por el modo de hacerlo, con la intensidad de un amor que nunca muere.

Ficha técnica
Actúan. Miguel Ángel Solá, Paula Cancio
Dirección: Manuel González Gil
Música: Martin Bianchedi
Arreglos Musicales: Gerardo Gardelín
Vestuario: Pepe Uría
Escenografía: Jaime Nin Uría
Fotografía: Gabriel Machado para Machado – Cicala, Morassut
Diseño Gráfico: Lía Parsons
Prensa: Tommy Pashkus Agencia
Asistente de Dirección: Juan Gabriel Yacar
Coros: Clara Terán
Realización de Escenografía: Manuel Medina, Miguel Afranchino, Carlos Formaglio y equipo.
Diseño de Luces: Manuel Gonzalez Gil – Juan Ignacio Adriano
Operador de Luces: Alejo Fanego
Operador de Sonido: Daniel Giménez
Producción: Jaime Nin UrÍa, Manuel González Gil
Funciones: Viernes, sábados y domingos a las 20 hs. Valor de localidades: $ 350.- Teatro Apolo, Avenida Corrientes 1372, CABA