Antihéroe off, Patricio Abadi

1
0

Entro por el patio de una casa vieja de Palermo Hollywood. Son las 20:44 de un viernes de enero, y el calor sigue siendo asfixiante. Mientras espero a que den sala, me siento en una silla a esperar a mi acompañante. Desde allí puedo ver todas las mesas del simpático bar veraniego del teatro y me alegra constatar que el público es bien variado.

A las 21:04 nos invitan a pasar a la sala. Dentro se está muy bien: es un ambiente muy cálido, muy íntimo, y está prendido el aire acondicionado. Una escalera de pintor, una caja y un teléfono decoran el lugar. Al fondo hay un espejo y una cortina. Una chica nos pide que apaguemos el celular –y no que lo silenciemos nada más– para no interferir con el sonido, y cinco segundos más tarde comienza el espectáculo. Unas luces de colores y el tema de Queen, “Under pressure”, invaden el espacio, y tras un baile ridículo, conocemos al primer personaje de Remo: Alfredo Mercurio.

Remo (Patricio Abadi) es un actor joven y desesperado que está intentando juntar dinero para viajar a Inglaterra a reencontrarse con su hijo de tan solo 4 años. Para lograrlo, no tomará reparos ni en estéticas ni en ética: necesita viajar como sea.

Disfrazado aún de Alfredo Mercurio, Remo nos empieza a contar su historia personal ligada a sus primeras experiencias teatrales. “Absurdo” es el adjetivo más adecuado para este monólogo. Pero no solo nos hace reír a carcajadas, sino que a través de la representación de su primer profesor de teatro –un psicópata salvaje–, Remo (o Patricio) reflexiona sobre el teatro en sí. ¿Qué? ¿Para qué? ¿Cómo? Lo nombrará a Artaud, a Bretón, a Goya, a Dionisos, a Graham; cuestionará la memoria emotiva, la cuarta pared, y pondrá en evidencia los escollos de este oficio.

El resto de la obra también oscilará entre la presentación de sus personajes y retazos de su vida personal. Conoceremos a Trompa de Falopio, que es un personaje inspirado en su nacimiento y primer año de vida; a Chuker, el poeta edulcorado con el cual conoció a la madre de su hijo; y finalmente a Hamlet Balboa, una versión de Hamlet en registro Stallone –vestido de boxeador, sudado y pronunciando la famosa frase “Ser o no ser” – que es el personaje que quiere presentar frente a una audiencia en la Royal Academy of Dramatic Arts.

REMO FINAL BILLETES baja

Con un gran manejo del cuerpo y la voz, Abadi nos lleva desde el humor más absurdo hasta la conmoción más profunda, todo desde un lugar de increíble sinceridad y genuinidad. Un espectáculo sencillo e intenso a la vez que nos invita a reír y a reflexionar sobre el teatro, la paternidad y las dificultades de crecer en un mundo hostil.

Ficha técnica

Escrita e interpretada por Patricio Abadi
Dirección: Paula Marrón
Luces: Ricardo Sica
Vestuario: Cecilia Zuvialda
Diseño Sonoro: Malena Graciosi
Coreografía: Marina Otero
Foto: Laura Mourenza
Comunicación Visual: Instinto (de comunicación)
Teatro: Onírico, Fitz Roy 1846 – Palermo
Reservas: antihereoff@gmail.com
Viernes y sábados 21