El riflero de Ffos Halen, Carlos Dante Ferrari

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La llegada de un grupo de galeses a Chubut se transforma en una épica personal y colectiva en El riflero de Ffos Halen (una de las cinco novelas finalistas del Premio La Nación 2001, categoría Revelación, y proclamada como la novela del mes por el Consejo Nacional del Libro Galés en el 2004). Carlos Dante Ferrari combina la crónica y la novela histórica en un relato muy emotivo, que atrapa y que también nos hace reflexionar acerca del valor del sacrificio y de la solidaridad para concretar un proyecto común.

Cien años en la vida de la familia Thomas –desde 1865 a 1965– dan cuenta no solo de la vida de sus integrantes, sino también del contexto. En este sentido, los personajes de ficción cruzan sus destinos con otros históricos como Luis Piedra Buena, Francisco P. Moreno, Butch Cassidy, Sundance Kid y Etta Place; o la gesta familiar se conecta con acontecimientos significativos para nuestra historia como la Conquista del Desierto o la creación de la Compañía de Rifleros.

Más allá del protagonismo de la familia, el héroe individual es Randall Ivor Thomas, el riflero, el hijo de Megan Thomas y David Williams, dos jóvenes cuyo amor está destinado al dolor, pero del que queda siempre un recuerdo dulce que persiste a lo largo del tiempo.

El grupo de galeses sale de Liverpool con destino a la Patagonia embarcados en el Mimosa: “Mimosa. Es como si la palabra enunciara un conjuro, una advocación a la doncella deseada, a esa tierra lejana e ignota que unos peregrinos aventurados –pasajeros de su propio en sueño– se han lanzado a seducir a través del océano”. El sueño, el deseo, la idealización están presentes en estos hombres y mujeres que durante ocho semanas viajan llenos de privaciones, de incomodidades, de malestares; en una atmósfera lóbrega y fétida, pero siempre esperanzados. La llegada a destino, sin embargo, es muy diferente a lo que habían soñado: el frío, la soledad, la falta de vegetación, la precariedad, el paisaje monótono hacen que en algún momento afloren las dudas acerca del futuro. Finalmente, el trabajo y el sacrificio conjunto transforman el lugar, van surgiendo los pueblos, y el paisaje va adquiriendo el verde producto de la agricultura. La civilización avanza en todo sentido y vence a una naturaleza hostil.

Los dos narradores de la novela –uno omnisciente que reflexiona y nos adelanta algunos sucesos, y Gladys, la sobrina de Randall que quiere rescatar su memoria– tienen en común la emoción con la que cuentan los hechos. El riflero de Ffos Halen es un relato que refleja el valor que se le da a las tradiciones, a las costumbres y a las festividades de un pueblo al que los lectores terminamos queriendo también. La añoranza y la alabanza del espíritu galés impregnan el texto: le dice Randall a Gladys: “[nuestros antepasados] trajeron con ellos algo que nunca muere: hablo del canto y la poesía. Esta es nuestra gran herencia espiritual, querida Gladys. Si les transmites esas hermosas tradiciones a tus hijos, quizás las voces de nuestros padres seguirán oyéndose aquí cuando nosotros ya no estemos. Sería hermoso que algo así no se perdiera en el olvido”.

Novela de aventuras en una época en que pareciera que ya no se escriben, la obra de Carlos Dante Ferrari se transforma en un relato épico de seres anónimos, con un protagonista que recorre su camino del héroe, aprende, madura y regresa a su hogar para darle a su sobrina el mejor regalo: no olvidar de dónde venimos y mantener nuestras creencias.

Ficha técnica

Carlos Dante Ferrari, El riflero de Ffos Halen, Literasur, 2011, 250 págs.