#30MDQFEST Veranos Japoneses de un Fundoshi Filipino

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Kidiat Tahimik recorrió el último Festival de Mar del Plata con una retrospectiva que da cuenta de todo lo que viene haciendo hace 40 años: Un cine liberador tanto desde lo formal, como desde lo estético. Algo así como una leyenda dentro de la cual se lo considera el padre del cine independiente.

Cineasta y performer,  es invitado -en Veranos Japoneses – a realizar un film sobre la danza en Japón, más puntualmente a trabajar sobre las relaciones entre el cuerpo y la imagen fílmica.  Y esto no es azaroso, ya que es algo vital  en una filmografía que siempre se ha encontrado anclada a su propia vida. Arte y Vida es también la relación a partir de la cual a retratado  el espíritu de su país desde una reflexión profundamente humanística. Y en este caso la reflexión tiene que ver con recuperar al fundoshi, un tipo de ropa que se fue perdiendo poco a poco desde la occidentalización. Lo cual esta directamente conectado a uno de los temas que atraviesan toda su obra: la preocupación por el neocolonianismo y la occidentalización de Filipinas.  Los Fundoshi y Suteteko solían ser la ropa interior usada por los hombres nipones hasta hace aproximadamente 60 años,  y eran a menudo cosida a mano por las esposas. El resultado de este trabajo es un documental que remite todo el tiempo a mostrar la permanente dicotomía que existe entre el Este y el Oeste, …y entre lo autobiográfico y la historia de su país.

A propósito de esto dijo en la Masterclass: “Me parece que en las Filipinas están algunas de las personas más creativas del mundo. Creo que mi forma de contar historias es única, es una mezcla de mi educación personal combinada por mis filtros culturales. También tiene que ver con mi forma de filmar, que esta determinada por mis impulsos, por una especie de intuición espiritual, no por el productor, ni el boletero del cine”.

Acá es él la referencia desde donde nos propone una mirada desoccidentalizada sobre las Filipinas, aunque a esta altura ese deseo -que remite a cómo nos gustaría que fuese el mundo y las cosas-, devenga en utopía…De todas maneras, es bienvenido.