#30MDQFEST: Love & Peace

0
19

Para un crónico amante de los festivales como Bafici o Mar del Plata, Sion Sono es una figura permanente que tiene tribu propia, recuerdo  Suicide Club o Cold Fish y la última comentada en Leedor,  la magnífica (casi todas lo son) Who Don’t play in hell. En L&P la mezcla de géneros es una ley, cuento de hadas, historia de perdedores , un subtexto picante como es las bombas atómicas en la historia japonesa.

Hiroki es un oscuro y esquizoide oficinista que sueña de noche con ser una estrella de Rock, en su mundo real, y salvo una compañera, todo el mundo (literal) se ríe de él que camina con movimientos espasmódicos y parece sufrir de intensos dolores estomacales que lo hacen visitar asiduamente el baño.

Cuando compra una tortuga a la que llama Pikadon (PIKA significa luz brillante y DON significa auge, que representa lo que se ve y se escucha cuando se detonaron las bombas atómicas) la vida le cambia, siente que tiene un amuleto, un compañero que lleva a todos lados, cree que la suerte le va a cambiar, hasta que su jefe  la descubre y en un su terror envía a la tortuga por el inodoro con el consiguiente drama para el pobre Hiroki que sufre de una manera tan desmedida.

Pero la tortuga no muere viaja por las cloacas niponas hasta llegar a un lugar donde vive un borracho  mezcla de Yepeto y Papá Noel que posee la magia de hacer hablar a los juguetes y a los animales sin distinción y que al querer hacer hablar a Pikadon (producto de un reclamo asambleario de animales y juguetes) por error le da una pastilla que hace que su dueño pueda cumplir sus deseos.

L&P2

Y los deseos de Hiroki se cumplen por accidente llega a cantar en una banda de rock hasta que se vuelve una estrella y aquí quizás se encuentra la parte más convencional del film ya que se vuelve soberbio olvidando todo lo que amaba (compañera y tortuga) por buscar una fama ilimitada, la parte de la trama  excéntrica y fantástica es que todos sus temas son creación de Pikadon la tortuga que cada vez que los deseos de Hiroki se van cumpliendo se vuelve cada vez más grande lo que acerca al film al genero kaiju (donde Godzilla es el más famoso) gigantescos monstruos mutantes que arrasan ciudades. Pikadon avanza por la urbe hasta llegar al nuevo y colosal estadio de Tokio donde canta su amo.

Sutilmente política, con un hit musical como eje, con sus toques mágicos (donde algo del naif y oscuro Batman de Burton parece oficiar como referencia) sus apuntes sociológicos sobre el Japón actual, el capitalismo y el mundo, la película se puede leer en varios niveles y es un goce para el espectador.

Siono nunca defrauda.

Hay más de Siono en el festival, también se verá TAG