La llave perdida

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“Durante miles de años y de innumerables dificultades, los matrimonios judíos sostuvieron su intimidad, en base a una antigua sabiduría”…

Este es el comienzo de una cita, entre muchas, que van a dar cuenta de un proceso en el cual un hombre retoma su tradición judeo-cristiana para poder rearmar su vida. Esto lo lleva a conocer al conocido rabino Manis Friedman, cofundador y decano del Instituto de Estudios Judaicos Bais Chana en Minnesota, un reconocido autor, conferencista y consultor matrimonial que es quien lo va a introducir en estos secretos milenarios.

Su director y protagonista se atreve a hablar de su propia evolución sexual y amorosa, a la que arriba, compresión de la realidad mediante, para experimentar la forma más sublime de intimidad física, que denominan “Unicidad”.

Estas enseñanzas se encontraban perdidas no sólo para él, sino para un inmensa parte de la sociedad.

La época en que vivimos nos invade, y nos atraviesa, tanto con los estereotipos de belleza canonizados, -lo que muchas veces genera inseguridad para abordar una relación-. Lo mismo ocurre en otro orden con los medios de comunicación, los cuales tienen una influencia negativa a largo plazo. Allí las metas se transforman en una escalada hacia el consumo. Y por otra parte está la cibernética, que impide la conexión uno a uno.

La idea de que dos personas puedan convertirse en una es un concepto muy difícil de definir. Ya que no depende sólo del amor, o del sexo, ni del placer, ni siquiera de la generosidad, sino que es una habilidad humana, -y no en un sentido poético, sino místico- una capacidad de lograr concretar en el plano de la pareja ciertas reglas amorosas, que son difíciles, pero no imposibles de alcanzar. Y esto es lo que se llama Intimidad. Y si, es cierto, que este mundo necesita desesperadamente la intimidad. Y en este sentido este documental es un aporte hacia esa instancia, que hace a la condición humana.

Y siguiendo este razonamiento podríamos decir, que no deberíamos amar aquellas personas que no son importantes, porque no es el amor lo que mantendrá unida a la pareja. Sino el logro de compartir la intimidad.

Y yendo un poco más allá el discurso del rabino afirma: !Que todas las cosas espirituales y físicas son creadas a partir de la unión de dos energías, la masculina y la femenina, el Ying y el Yang”.

Y acá cerraría el concepto con otra afirmación: y es que cuando el hombre experimenta el placer total de dar, y la mujer el placer de recibir, -y esto en condiciones específicas- se produce aquello que se llama intimidad.

La llave perdida es un documental ágil y entretenido, que toca aspectos que podrían ser complejos, porque pertenecen al ámbito de lo privado, pero que su director trata con naturalidad y perspicacia.

Si bien entiendo que hay temas que no fueron abordados, considero que la referencia con que se trabaja son los matrimonios judíos. Y eso plantea desde el vamos ser un recorte. No obstante el aporte es muy interesante porque además de explorar mitos y realidades de la sexualidad judía basadas en las escrituras y la Cábala, resulta muy revelador tanto en su erotismo como en su espiritualidad.

ÚNICAS PRESENTACIONES EN EL 13er Festival de Cine Judío

Sábado 7/11, 20:30 hs. | Domingo 8/11, 18:00 hs. | Miércoles 11/11, 19:55hs.

Al finalizar cada presentación, se realizará un Q&A con la presencia de Ricardo Adler, rabinos locales y sexólogos.

Cinemark Palermo, Bulnes y Beruti.