El último caso de Rodolfo Walsh

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Drucaroff, Elsa, El último caso de Rodolfo Walsh. Una novela, Buenos Aires, Grupo Editorial Norma, 2010.

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El último caso de Rodolfo Walsh es una novela histórica. Su autora construye el relato en base al texto “Carta a mis amigos”. Allí Rodolfo Walsh explica cómo murió —“y por qué murió”— su hija María Victoria. Ese día, un 29 de septiembre de 1976, Vicki se había reunido en la casa de la calle Corro con cuatro compañeros. Ciento cincuenta hombres del Ejército dispararon contra ellos. Ellos resistieron durante una hora y media.

El “caso” de la novela es que Rodolfo Walsh debe averiguar si su hija murió en el enfrentamiento porque a él le llegan dos versiones distintas de lo sucedido: por un lado, que todos los guerrilleros fueron muertos; por el otro, que María Victoria salió con vida.

Es interesante leer cómo Elsa Drucaroff construye al personaje, porque no sólo vemos a un Rodolfo Walsh inteligente en sus movimientos y (auto)crítico con la organización, escueto pero certero al hablar. Vemos a un Rodolfo Walsh íntegro: padre, escritor, militante y hombre. Pero por sobre todo, Elsa Drucaroff logra plasmar un Rodolfo Walsh coherente con la percepción que de él tenemos luego de leer su carta, en donde se vislumbra un padre dolorosamente conmovido por la pérdida de su hija y la entereza con la que enfrenta su muerte.

Otro de los personajes emblemáticos de la novela es el coronel König, tomado del cuento “Esa mujer” de Rodolfo Walsh. Elsa Drucaroff se apropia de cada detalle de ese texto para (re)construir su pasado, su casa y su familia.

El general Oddone y el sargento Manuel Mendizábal son dos personajes más a destacar. Se trata, al igual que del resto, de personajes complejos porque Elsa Drucaroff no reduce el conflicto a un enfrentamiento entre buenos y malos. Todos los personajes tienen sus reveses y están tan bien construidos que los vemos actuar y dialogar con autonomía —el narrador los deja pintados de un trazo— tanto en el ámbito público como en el privado. Entonces el sargento Manuel Mendizábal se despide para siempre de su ex novia en un hotel alojamiento y ella sufre porque entiende que hay una “causa” detrás que él no le está queriendo decir para protegerla. El coronel König se pasea por su casa con un eco de protestas de su mujer, porque no entiende en qué está metido su marido. Y es que, como explica Elsa Drucaroff en “Cuentomilibro.com”*, otra de las claves que explora la novela es que “lo personal es político”. Porque las relaciones de poder intervienen también en el ámbito privado.

El último caso de Rodolfo Walsh se divide en un prólogo, capítulos por fechas y un epílogo. Cada una de esas partes, a su vez, está dividida en capitulillos breves, narrados en presente. Son escenas bien visuales y dinámicas. Con pocas palabras, entramos en clima de persecución y nos tensionamos en los escapes a contrarreloj y en los encuentros furtivos. Nos dejamos atrapar por un policial que tiene todas las de la ley.

Estamos ante una escritora valiente, que se atreve a ficcionalizar a uno de nuestros escritores más importantes —tanto en el plano político como en el literario— en el peor momento de su vida. Estamos ante una escritora que, sin estereotipos, logra hacernos (re)pensar con arte y lucidez el momento más oscuro de nuestra historia.