Tres autoras y una historia

0
22

Historias para no salir de casa nace del trabajo colectivo de tres dramaturgas que se conocieron en el taller de Mauricio Kartun y quisieron llevar a escena una pieza que condensara la visión que cada una tiene sobre el contar historias. María Victoria Taborelli, Lucía Pratolongo y Ariana Perez Artaso nos cuentan cómo fue el proceso de concebir y escribir una obra teatral en conjunto.

¿Qué tuvieron en cuenta a la hora de concebir la obra para que no resultara una mera suma de historias?

Lucía Pratolongo: Justamente que no resultase una “suma de tres historias”, sino tres historias sucediéndose en paralelo. Intentamos guiar el foco del espectador hacia el lugar en el que se está narrando lo trascendental. Sin embargo, mientras tanto se puede poner el ojo y chusmear la intimidad de las otras dos historias.

Ariana Perez Artaso: El proceso de escritura fue en conjunto. Si bien cada una escribió su microobra, su desarrollo y puesta a punto fue seguido de cerca por el resto. En mi caso, lo que escribieron Taborelli y Pratolongo me representa y siento que hay algo mío en ellas. También en el fragmento que escribí hay muchos aportes de ellas. Con este mecanismo ?tipo taller? que pusimos en marcha, logramos tres historias que se acompañan y potencian en conjunto.

María Victoria Taborelli: La construcción del afuera, constituido por la figura del linyera que habita en la plaza, fue fundamental para que las tres historias pudieran conformar una unidad. En cada una ese afuera se evoca e impacta de forma diversa, y va creciendo y tomando mayor importancia a medida que avanza la trama. Lo interesante, creo, es que la obra requiere de la imaginación del espectador para que colabore en el armado de ese espacio y de ese personaje externo que no vemos pero que se configura colectivamente.

¿A partir de esta experiencia, tienen pensado escribir alguna otra obra juntas?

Lucía Pratolongo: No lo hemos hablado aún, pero resultó tan positiva la experiencia que no tendría dudas en comenzar con otra. Creo que hemos aprendido muchísimo juntas.

Ariana Perez Artaso: Definitivamente. No solo encontré en ellas un hermoso equipo, sino también una fuente de aprendizaje y valiosas amigas.

María Victoria Taborelli: Seguramente vamos a seguir trabajando. Creo que esta obra es el primer eslabón de un proceso creativo que no sé hacia dónde nos pude llevar.

¿Cómo surgió la propuesta? ¿Cómo nació la historia? ¿Partieron de los personajes, de una idea, de un disparador?

Lucía Pratolongo: Partimos de una misma imagen generadora –un linyera que arma un árbol de Navidad? y pusimos algunas pautas o sucesos comunes a las tres historias. Luego, con el transcurrir, alguna de estas pautas quedaron afuera, otras no, pero todas resultaron una guía, un camino que nos condujo a la obra final.

Ariana Perez Artaso: Agrego que todo esto se dio por las enormes ganas que cada una tenía de hacer teatro. Juntas nos ayudamos a encarar algo que tal vez solas nos hubiera costado el doble (o el triple).

María Victoria Taborelli: La imagen de un linyera armando un arbolito de Navidad fue el puntapié inicial para empezar a escribir. Después algunas preguntas: ¿quién es ese personaje?, ¿lo conocemos o de él solo tenemos relatos? Lo que más nos interesó fueron los relatos que podían formularse para descifrar la identidad de esta figura desconocida. Después aparecieron los personajes que construían esos relatos y sus universos.

Tomando las historias individualmente, hay un tono que las unifique: lo cómico, lo trágico, lo irónico?

Lucía Pratolongo: Haciendo un repaso por mi escritura creo encontrar coincidencias; circunstancias muy cotidianas que por algún motivo se enrarecen dándole paso a lo siniestro.

Ariana Perez Artaso: Si bien las tres piezas tienen su impronta, intentamos que el clima y la estética de las tres coincidieran para dar cuenta de que pertenecen al mismo universo. Las tres suceden en el mismo edificio, durante un mismo período de tiempo.

María Victoria Taborelli: Además del espacio, creo que las unifica cierto efecto de extrañamiento provocado por el crecimiento desmedido de la fantasía en un universo realista.

Uno de los temas principales de la obra, sin duda es la mirada, ¿Qué otros temas la recorren?

Lucía Pratolongo: La necesidad de nuestros personajes de encontrar respuestas afuera de sí mismos, de manipular realidades a su antojo y utilizar el mito como herramienta para la propia inmovilización.

Ariana Perez Artaso: Las tres historias con sus seis personajes tienen algo de tierno. Ellos son vulnerables pero sostienen sus sueños, aunque estos choquen con sus seres más queridos. Creo que eso tiene mucho de lo que nos pasa a todos. Si no dejás de mirarte a vos mismo, seguramente el otro se te pierda.

María Victoria Taborelli: El armado de la ficción como una herramienta para acomodar la realidad y evitar el sufrimiento o por lo menos dejarlo dentro de los límites de lo conocido.