Afuera llueve de Bea Odoriz

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Afuera llueve. Y no va a parar. No se puede parar el agua. No se puede parar la tempestad. Solo queda esperar. Esperar a que la furia se amanse; esperar a que la furia deje de llorar.

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Una mujer se despide de sus cosas. Las palabras brotan de su boca como lo hace el agua del cielo. Continuo. Torrencial. De este lado una joven muda recibe a los sobrevivientes de una inundación con una torre de toallas. Los seca –o intenta, porque algunos no se dejan ni tocar–, los hace bailar, hablar, actuar, y sobre todas las cosas intenta que escuchen a la mujer que está del otro lado. Pero ellos están demasiado inmersos en su propia tragedia. No tienen oídos, ni ojos para ver más allá de su propio ombligo. Se enojan, se desesperan, se angustian, se sobreponen, se desnudan; se entretienen (y se evaden) jugando a adivinar quién es esta chica que los seca. Y con sus miserias inundan la habitación. La muda observa, siente, percibe. Se mueve y baila al compás. Es el recipiente que los contiene a todos por igual.

Se corta la luz. El agua se llena de oscuridad. Solo entonces pueden ver a la mujer del otro lado. Solo entonces pueden escucharla. Cálida, amorosa, los invita a unirse a ella. Uno a uno, se dirigen hacia dónde está. Sólo la muda queda de este lado. Y hecho su trabajo, finalmente puede bailar su propia danza. Es libre al fin.

En un registro absurdo y con un lenguaje sumamente simbólico, Afuera llueve nos habla de la espera y de la muerte. De aquel tránsito entre los dos mundos y del miedo que genera abandonar la propia individualidad. Una individualidad aparente, ilusoria porque como bien nos recuerda la mujer ¿qué es la realidad y qué sueño? ¿Cómo podemos estar seguros de no ser producto del sueño de un otro? ¿Acaso no es la misma mujer la que genera la tormenta, la que juega con los destinos de estos seres miserables?

Más que darnos respuestas, la obra genera preguntas. Nos interpela en nuestra humanidad y nos invita a reflexionar. Una interesante propuesta por parte de la directora, Bea Odoriz, dónde se destaca la actuación de Pochi Ducasse y la presencia de la bailarina, Lis Tejón. Ambas dos logran hipnotizar al espectador y guiarlo a través de la coreografía del relato.

Ficha técnica

Actuación: Pochi Ducasse / Lis Tejón/ Leonardo Murua/ Julieta Schena/ Lautaro Mackinze/ Fernando de Rosa/ Flavia Gresores
Realización Audiovisual: Romina Beraldi/ Agustín Boero/ Bea Odoriz/ Catalina Boccardo/ Alan Serué/ Leandro Prieto/ Paula Pérez Ghiglia
Vestuario: Romina Cariola
Realización Escenográfica: Taller Don Yaco
Diseño de Luces: Fabricio Ballarati
Ilustración: Madonna Mayfield
Diseño gráfico: María Eva Ricchio
Fotografía: Catalina Boccardo
Asistente de Dirección: Anabella Petronsi/ Lucia Farfallini
Producción: Romina Beraldi
Prensa: Correydile
Dramaturgia y Dirección: Bea Odoriz
Duración del espectáculo: 60 minutos
Fan Page: https://www.facebook.com/afuerallueve2015?fref=ts