La mujer cama, Diego Casado Rubio

0
15

Un día la madre de una familia aparentemente modelo decide no levantarse más de la cama. Lo que al comienzo parece solo un capricho, y hasta es tomado con cierto humor, termina transformándose en el síntoma de algo más profundo y denso. La mujer cama aborda el tema de los vínculos familiares: marido / mujer, padres / hijos y hermano / hermana, pero también pone en escena temas como la violencia, la complicidad, el silencio y la obediencia.

Sin dudas, lo que está más allá de la anécdota en esta gran obra de Diego Casado Rubio es una concepción del amor que se muestra como enfermizo, que anula voluntades y que no permite el crecimiento. ¿Por qué una mujer decide no levantarse más de la cama? Ella repite que no está loca, que no está enferma, sino que simplemente no quiere cocinar más, ni lavar más la ropa, ni limpiar más la casa, y ahí está la clave para comprenderla. Lo que ocurre es que esta familia reproduce una estructura dictatorial en la que lo único que cuenta es la opinión y los deseos del hombre: al marido se lo recibe contenta, con la casa limpia, con los chicos tranquilos; cuando él llega, además, hay que estar linda y dispuesta a escucharlo, contenerlo, servirlo porque él es el que viene de trabajar para mantener el hogar con mucho sacrificio. La hija recita estos preceptos contenidos en máximas que se transmiten de generación en generación, y que justifican la alienación de la madre y la angustia de la hija.

Lo interesante de La mujer cama es también la puesta y cómo está rompe con la temporalidad. La coexistencia de los recuerdos, es decir, de varios tiempos diferentes en escena, arma ante el espectador una historia familiar que en lo fragmentario deviene más terrible. Cada nuevo recuerdo justifica el presente y enrarece el clima que se vive en esa familia en la que parecía que nada era tan grave. En esta puesta también conviven la música y la palabra: de fondo siempre están los temas de Lola Flores –La Faraona?, cuya letra va completando la significación de lo que acontece en escena, y el violín de Manuel Katz, que crea atmósferas y acentúa los matices.

María Rosa Frega, Manuel Katz, José Márquez, Leticia Torres y Lorena Viterbo componen personajes que mueven, sin duda, resortes muy íntimos en el espectador. A través de los diálogos o de los monólogos, se evidencia la necesidad de gritar, aunque a veces, el grito es solo mental y representa ese íntimo deseo de rebelarse, ese enfrentamiento agazapado frente a lo que ocurre porque, en realidad, lo concreto es que no hay tantas posibilidades de salir de las relaciones tóxicas.

A pesar de lo perturbadora que resulta la obra –o quizás por eso mismo?, La mujer cama nos invita a pensar los roles que cumplimos en la vida o los que cumplen aquellos que nos rodean.

Ficha técnico-artística

Autoría: Diego Casado Rubio
Actúan: María Rosa Frega, Manuel Katz, José Márquez, Leticia Torres, Lorena Viterbo
Músicos: Manuel Katz
Diseño de vestuario: Vessna Bebek
Diseño de luces: David Seldes
Fotografía: Juan Borraspardo
Asistencia de dirección: Juan Borraspardo
Prensa: Carolina Alfonso
Producción ejecutiva: Felicitas Oliden
Producción general: Juan Borraspardo
Dirección: Diego Casado Rubio

EL ESTEPARIO TEATRO
Medrano 484
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 1555916879/1541690859
Web: http://facebook.com/elesteparioteatro
Entrada: $120,00 / $100,00. Viernes 21:00 h, hasta el 09/10/2015, y del 23/10/2015 al 30/10/2015

Reservas en Alternativa teatral