Un día es un montón de cosas, Jimena Aguilar

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“Cambiar es muy difícil”, dice Adrián, uno de los personajes de la obra. Estas palabras son muy significativas porque todo en Un día es un montón de cosas ?obra ganadora del Premio Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia 2013? gira alrededor de la posibilidad de asumir la realidad y actuar para cambiarla o, al menos, cambiar aquello que ya no nos hace bien.

Elías, el padre de una familia de judíos ortodoxos, pierde el ancla de su vida cuando su mujer desaparece dejando un enigmático mensaje. Junto con Natán, su hijo, esperan día a día que la madre vuelva. El chico inicia una terapia con Adrián, pero pronto el analista se verá involucrado más de lo que quiere: su familia –su mujer Ana y su hija Lea? se vinculará cada vez más con Natán y su padre. En este vínculo, se pondrán en tela de juicio el conformismo, las relaciones familiares, la comunicación y la posibilidad de generar algo nuevo.

Ambas familias se transformarán en un espejo una de otra: lo que parecía superficialmente estar bien pronto se torna insostenible, y serán las mujeres de las dos familias las encargadas de mostrar el quiebre. En ese sentido, la escritura tiene un papel fundamental: la esposa de Elías deja una nota enigmática porque, quizás, no sabe cómo justificar su huida. Ana, por su parte, deviene en escritora, lo que le permite, mediante su personaje Alicia, poner en el papel aquello que le pasa para después resolver su propia vida: abandona a su esposo y a su hija, y se va a Ushuaia a escalar montañas, metáfora de todo aquello que nunca pudo hacer antes.

Un día es un montón de cosas, porque todo o nada puede pasar, porque cada día tiene momentos irrepetibles y, en consecuencia, merece ser aprovechado. Al comprender esto, Ana ?que al comienzo no parece encontrar su lugar? es la que va descubriendo que ella misma puede salir a buscar la parte de felicidad que le corresponde o, por lo menos, intentarlo.

La obra oscila inteligentemente entre el humor y el drama: hasta los momentos más difíciles se resuelven generando una sonrisa en el espectador. Esto se logra, además de con los diálogos, con ciertas repeticiones y con la presencia de algo de estereotipo en cada personaje: el analista, la adolescente punk, el ama de casa aburrida. Lo importante, sin embargo, es cómo se trascienden los estereotipos y cómo cada personaje crece, y aprende a conocerse a sí mismo y a los demás.

Las actuaciones de Mora Arenillas, Enzo Pedroni, Alejandro Pérez, Marinha Villalobos y Christian G. García le dan corporalidad a los personajes, les ponen gestos, tonos de voz y posturas que los definen. La escenografía, el mismo comedor y el mismo living para las dos familias, colabora para mostrar desde lo escénico las similitudes entre lo que les pasa a ambas. Cada personaje tiene su contrapartida similar, pero levemente diferente, y es mirando al otro cómo pueden resolver su situación.

Un día es un montón de cosas es una propuesta muy recomendada para los domingos de teatro, que no cae en golpes bajos y que propone un tema transitado pero recreado de manera nueva.

Ficha Técnica

Actuación: Mora Arenillas (Lea), Enzo Pedroni (Natán), Alejandro Pérez (Elías), Marinha Villalobos (Ana), Christian G. García (Adrián)
Voz en off: Shumi Gauto
Vestuario: Analía Manouelian
Diseño escenográfico: Pedro Piana
Diseño de Luces: Pedro Piana
Realización Sonora: Ramiro Córdoba, Emiliano Di Nardo
Diseño gráfico: Isa Crosta, Agustín Obregón
Fotografía: Agustina Stegmayer, Consuelo Iturraspe
Colaboración en Comunicación: Marinha Villalobos
Asistente Técnica: Maia Liamgot
Producción: Consuelo Iturraspe, Mercedes Najman
Asistente de Producción: Facundo Zilberberg, Paula Erlich
Prensa: Correydile
Asistente de dirección: Consuelo Iturraspe, Mercedes Najman
Dramaturgia y Dirección: Jimena Aguilar

Duración del espectáculo: 70 minutos
Fan Page: https://www.facebook.com/undiateatro
Domingos 20 h
El Camarín de las Musas
Mario Bravo 960
Entrada: $130 / $80 (Jubilados y Estudiantes)
2×1 con Club La Nación
Reservas 4862-0655 / www.elcamarindelasmusas.com