James Cameron: Una épica de 1000 millones de dólares.

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En aquel imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas las Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.
Del rigor en la ciencia, Jorge Luis Borges

James Francis Cameron (Kapuskasing, Ontario, Canadá; 16 de agosto de 1954) es un director acostumbrado a manejar presupuestos multimillonarios y ultra sofisticados efectos especiales, mucho se ha dicho acerca de sus “gastos” pero poco de sus ganancias (las cuadriplicó) y este articulo intenta poner de relieve que esos “gastos” no solo revelan una idea de la perfección y la obsesión en la idea y planificación de un film sino más bien una poética, el resultado de un imaginario fantástico, la voluntad del explorador y la eficacia de la narrativa épica.


Formado en la industria del cine clase B junto a Roger Corman, en 1984 y bajo el influjo reconocido de 2001 de Kubrick y el Star Wars de Lucas y sus lecturas de los famosos fanzines de Sci Fi (donde seguramente estaba Philip K Dick) imagina su primer film, Terminator, con un presupuesto de 6.4 millones de USD y una recaudación de 78 millones de USD, logra un éxito impensado, basado en un guión muy bien dosificado y unos efectos especiales novedosos organizados por un joven genio llamado Stan Winston quien diseñó estructuras mecánicas que simulaban el movimiento humano para que un robot pudiera pasar por uno de nosotros.

Aliens 1986 y Abismo de 1989 continuaban con la misma impronta de ciencia ficción y la misma pretensión de realizar films cuyos costos se elevaban y se vinculan a su ambición con unos taxativos criterios de verosimilitud usando los más novedosos efectos visuales.


Aliens buscó no desentonar con el extraordinario antecedente que es el film de Scott, y construye un ejército de xenomorfos con el mismo equipo y diseño del original y los hace enfrentar a un cuerpo Colonial de Mariners con armas reales de última generación y exoesqueletos (de uso reciente en la industria), que repetirá en Avatar, desde la cual la superheroína Sigourney Weaver pelea con la reina Alien.


Con Abismo comienza su preocupación ficcional y documental por las profundidades del Océano. La recreación del fondo del mar donde una base submarina experimental (Deep Core) establece un contacto con un extraterrestre con claros vínculos al ET de Spielberg. Se hizo en un gigantesco tanque en el que se encontraba una de las estructuras de la central nuclear Cherokee, en Carolina del Sur, nunca terminada .El escenario fue construido expresamente en el interior de un tanque de 12 metros de profundidad y 60 metros de diámetro. Durante el rodaje, el depósito se llenó con 26 millones de litros de agua en el que los actores se sumergían durante horas. Todavía es el mayor escenario submarino jamás construido para una película.

Terminator 2 (1991) la continuidad de la primera con un guión ingenioso (cambio de Rol de su socio y amigo Arnold) Cameron construyó una segunda parte arrolladora. Ya en el mainstream, comienza a producir y experimentar nuevos efectos especiales con los Terminator de acero líquido.


Mentiras Verdaderas (1994) es una comedia donde se entremezclan una crisis de pareja con una películas de espías con un notable guión (sin duda el mejor) y un cambio de registro que tiene a la adorable Jaime Lee Curtis como heroína (nunca faltan en sus films). Cameron extrema su criterio de verosimilitud con explosiones atómicas, caballos que saltan entre edificios, un avión Harrier real que pilota el bueno de Arnold más nuevos efectos digitales .Increíblemente no ganó el Oscar 1994 a los mejores efectos visuales por el que estaba nominada (se lo llevó Forrest Gump).

Con Titanic Cameron quemó todas la naves (bueno hundió de nuevo al famoso barco) es su mayor esfuerzo de verosimilitud, la construcción del inmenso navío no pueda considerarse un efecto especial es una representación real, un proyecto nunca antes encarado. Tal es así que la ficción y el documental se funden para fortalecer el efecto de verdad.


Twentieth Century Fox compró 40 acres de propiedad frente al mar en Baha, México, cerca de California y construyeron dos enormes tanques de agua. Uno era de 28 metros de profundidad y más de 244 metros de ancho en el que el modelo podría hundirse lentamente en 64 millones de litros de agua alimentados directamente desde el Océano Pacífico. El segundo tanque era de 10 metros de profundidad. Contenía 38 millones de litros de agua y ocupa el elegante salón comedor primera clase y los tres pisos de la escalera magnífica. Trabajando a partir de los planos originales de Harland y Wolff, el modelo fue construido para 90% de la escala completa con tanto detalle para incluir a sus cuatro embudos 22 metros. Los detalles de decoración del modelo no estaban realmente basadas en el verdadero Titanic, pero si en su Buque gemelo, el Olympic. Si hasta eligió a la actriz Gloria Stuart que es la única de las que actúan en el film que estaba viva en 1912, fecha en el cual se hundió.


Para promocionar la película, realizó varias inmersiones al sitio del hundimiento. Para lograr tomas en el interior hundido su hermano Mike Cameron y Panavision construyeron cámara que se desprendía del sumergible y era controlada en forma remota. Atento a que los restos del Titanic estaban a 4000 metros en el lecho del océano Atlántico norte la cámara debía soportar una presión de 400 bares (atmósferas).


Avatar (2009) presentada como la película capaz de revolucionar la experiencia cinematográfica en el siglo XXI, es el pináculo de los efectos especiales ya convertidos totalmente en digitales. Cameron pensó esta cinta mucho antes que Titanic pero tuvo que esperar a que la tecnología 3D avanzara, en este caso con la técnica de la pixilación por computadora.
En Avatar se funden definitivamente el relato fantástico, épico y ético constituido por una defensa naif del medioambiente, un antimilitarismo abstracto y una crítica a la sociedad occidental tan general que nadie podría estar en contra. Avatar bien podría usarla una empresa multinacional de fibra óptica por la forma visual en el que todo se intercomunica por unos cables que cada ser vivo posee.
En clima, historia y Logistica, Avatar es una continuidad invertida de Aliens. Habiendo confirmado la 2da. y 3era. parte de la saga resta preguntar cuantos puntos del PBI de países en desarrollo costarán…


Profundizando en la realidad: los documentales
Sus documentales son soportes de verosimilitud, complemento y experiencias para sus ficciones. Sobre el trágico final del acorazado Bismarck alemán generó Expedition: Bismarck (2002), Ghosts of the Abyss (2003) sobre los misterios del Titanic (nunca vi un documental donde la palabra “real” se haya usado tantas veces), Aliens of the Deep (2005) sobre la fauna marina de las grandes profundidades y en el 2007 realizó un documental junto a la señal Discovery Channel sobre el descubrimiento de la tumba de Talpiot, donde supuestamente está enterrado Jesús. También descendió a la fosa de las marianas el día 26 de marzo de 2012, a una profundidad de casi 11 km dentro del submarino Deepsea Challenger en colaboración con la NASA y el National Geographic.


Cameron siempre está buscando un punto de contacto entre el tiempo real y el tiempo histórico como si el cine pudiera recomponer viejas injusticias y proyectar un futuro mejor, como si el cine pudiera construir un puente entre la historia y la ficción, un lazo vivo en documental e invención.

El sueño del pibe: Top of the World
¿Cuánto aportó el King Kong de 1933 (Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack) a la matriz inconsciente de lo que podríamos llamar el reverso (pesadilla) del “sueño americano”? Como una metáfora ese animal gigante que viene de una isla misteriosa y exótica y es llevado a la fuerza para transformarse en una atracción de Broadway se enamora de la bella actriz y se convierte en una pesadilla urbana para luego morir sobre el Empire State queriendo dominar el cielo.
¿No es Titanic el King Kong de Cameron? Y esa idea de estar en la cima del mundo (para 1933 el Empire State era el Edificio más alto del mundo, en la remake de 1976 King Kong se sube a las trágicas Torres Gemelas) como lugar privilegiado donde todo se ve como es aunque eso nos cueste la vida, la transforma en grito el gangster que encarna James Cagney en Alma Negra (White Heat, Raoul Walsh, 1949) Made it, Ma! Top of the world! para luego morir en una gigantesca explosión.
No es casualidad que Cameron repitiera en la entrega de los Oscar el parlamento de Jack (Di Caprio) sobre la cubierta del Titanic la frase I’m the King of the world.
Hollywood vino a ser no solo el Olimpo donde residían los nuevos dioses del planeta (celuloide) sino el espacio donde se producía una nobleza plebeya, tanto Cameron como Spielberg, Lucas, Carpenter, Kubrick, Tarantino fueron esos chicos populares que crecieron con el cine y donde imaginaron pertenecer a esa nueva nobleza, a ese diseño imperial.
En su megalomanía, Cameron podría estar al mando de los cartógrafos imperiales del cuento de Borges ya que como en él todos los mapas hechos a imagen y semejanza de lo real son espectaculares pero terminan abandonados o desguazados, tal fue el destino de la plataforma Deep Core de Abismo y la estructura del símil Titanic cuya partes sueltas en la historia y en el yermo set de filmación nunca se volverán a juntar.

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