True Detective 2: de la Tragedia al drama Bíblico

0
25

La segunda Temporada de True Detective (ver la nota sobre la Temp 1) tenía objetivos muy difíciles de cumplir…
Primero: ser el antecedentes de una primera temporada que tenía dos grandes actores, una historia policial /mística muy atractiva y un guión nutrido de referencias literarias con diálogos plagados de ideas que a la postre justificó que los críticos hicieran cola para alabarla y que HBO confirmara la segunda temporada.
Segundo: cambiar la historia y las locaciones, todo un elenco nuevo con las dificultades del caso y las sanas ambiciones de Pizzolatto de querer superarse.
Tercero: el cambio de un director por un pool de directores orientados por Just Lin (“Rápido y Furioso”) con la consiguientes diferencias en el manejo de la escena, actores y la narrativa cinematográfica en general.

- Publicidad -

Lo que sucedió fue que fueron muchos desafíos y se sintió que el guión no tuvo el tiempo necesario de elaboración para que tantos tópicos juntos pudieran sedimentar y logar un producto de calidad cuyos destellos y momentos brillantes estuvieron presentes (son antológicas las escenas del tiroteo del cuarto capítulo y la orgía del sexto capítulo).

Lo que parece desmesurado fue la crítica del periodismo escrito norteamericano que sencillamente la destrozó y que de alguna manera influyó en la platea junto a las falencias de la segunda temporada que hace dudar sobre si habrá una tercera temporada.

Lo que queda claro es el renovado desafío de Nic Pizzolatto con sus historias que supone no ceder ante los ejecutivos de HBO que, monitoreando el raiting y la critica, propusieron para el final de la temporada cambios en la historia.

TD2 se puede sintetizar así, un administrador de plata ajena llamado Ben Casper, que luego de deambular detrás de un sedan por todo el primer capítulo por la ficticia ciudad de Vinci (California), es encontrado muerto y con los ojos quemados por un tribulado agente motorizado llamado Paul Woodrugh (Taylor Kitsch) que ha perdido su puesto en las rutas por una confusa escena con una bella ricachona que pretendió cambiar sexo por multa.
El mentado Casper era además socio no confeso de un mafioso sensible llamado Frank Semyon (Vince Vaughn) cuya delicada esposa Jordan (Kelly Reilly) le exige una nueva vida alejada del hampa opción que el acepta a condición de saber quien tiene sus millones portados por el socio muerto y para ese menester tiene asalariado a un detective Ray Velcoro (Colin Farrell) alcohólico y divorciado con un hijo cuya paternidad biológica es cuestionada por su ex mujer (Abigail Spencer Leigh).
Para investigar la muerte de Casper suman a Velcoro, Woodrugh liderados por Ani Bezzerides (Rachel McAdams) alcohólica y sexópata hija de un gurú New Age (David Morse) y hermana de una performer sexual (Leven Rambin). Siendo cada uno de una jurisdicción diferente y con obvios intereses encontrados, la desconfianza se instala entre ellos.

Es cierto que en materia de actuaciones el único que parece no parece dar el target es Vince Vaughn, al cual es muy difícil despegar de sus roles cómicos aún cuando trate de darle su sesgo a Frank Seymon, pero cargar las tintas en el bueno de Vince sería no ver que todo el problema de TD2 es un guión que por ambicioso resulta caótico y plagado de conversaciones que como líneas de fuga se pierden en el todo de la narración. A pesar de todo, es justo decir, que la historia nunca pierde sus líneas directrices que es mostrar como el poder político y policial se desdobla en uno público y moral y en otro oscuro, atroz y ritual.

td2 3

Edipo y Gaspar

TD2 comienza como si eligiera invertir el camino narrativo de “Edipo Rey” de Sófocles, la muerte de Casper con sus ojos quemados son el comienzo de lo que parecería ser un castigo, luego sabremos que era el City Manager y mano derecha del alcalde Austin Chessani (Ritchie Coster), administrando poder y dinero.
Según Foucault en “La Verdad y las Formas Jurídicas” Edipo no es solo una forma de narrar el deseo según la hermenéutica psicoanalítica sino además una forma en la que verdad y ley establecen una forma antigua y fundacional de poder.
Con la muerte de Casper todo vínculo entre la mafia y la política se ha perdido, la búsqueda del dinero y de quien o quienes lo mataron también es una lucha por mostrar como funcional el poder real.
Casper o su versión española Gaspar proviene de Kansbar, «administrador del tesoro» en antiguo persa, también es uno de los nombres tradicionales dados a los anónimos magos que menciona el evangelio de San Mateo.
¿Qué anuncia la muerte de Casper? Que está por comenzar una pelea en escala épica por el poderoso negocio de decenas de miles de millones de dólares para construir un tren de alta velocidad para unir el norte y el sur del estado de California; un proyecto financiado por varios gobiernos locales, el gobierno estatal de California y el gobierno federal estadounidense, y que además motivará el desarrollo de nuevas zonas comerciales a la vera del trazado de la línea ferroviaria
Con el avance de la investigación los detectives se encontrarán con una gigantesca red de corrupción urbanística, presuntos delitos medioambientales, una red de trata de blancas (tráfico de mujeres con fines de prostitución y/o explotación sexual) que organizan orgías con políticos y empresarios poderosos del estado, una trama de extorsión a personajes poderosos con vídeos sexuales por parte de la misma red de trata de blancas y un misterioso robo de diamantes que incluyó un sangriento asesinato doble muchos años antes.

Algo huele a podrido en Vinci

Velcoro, Woodrugh, Bezzerides y Semyon son como unos especiales Jinetes del Apocalipsis, que a su manera tratan de oponerse a la corrupción que reina en la ciudad, luchando contra el tiempo para descubrir la verdad antes de la puesta en marcha del tren. Los cuatros parecen estar dispuestos a morir no ya por convencimiento sino porque sus vidas carecen de sentido de no existir el sacrificio.

En el final de temporada todos ellos serán verdaderos héroes trágicos, personajes que se enfrentan con la corrupción poniendo en peligro sus propias vidas. Todos se ilusionarán con una nueva vida en un país exótico llamado Venezuela, en cuya escena final aparece una pared descascarada con la cara de Chavez, como si Pizzolatto nos quisiera indicar que lo que se denuncia es el capitalismo, el sistema requiere para su reproducción de corrupción y muerte.

TD2 Es un vía crucis, el camino de la virtud exige sacrificios, los ocho capítulos son como estaciones donde conoceremos las miserias y las virtudes de nuestros agonistas detectives. TD2 es una historia particular de seres desesperados y desangelados que encuentran en la resolución del crimen de Casper / Gaspar una forma de salvación.
TD2 está plagado de tomas panorámicas donde se ven vías, calles y rutas, como si quisieran mostrarnos que el buen camino es una decisión cotidiana en una ciudad donde hay miles de inocentes que desconocen quienes y para que intereses los poderes de turno los gobiernan.
A su manera True Detective ha intentado en estas dos temporadas de revisar los tropos tradicionales y constitutivos del genero Noir, el “verdadero” detective es una discapacitado emocional que se enfrenta a la corrupción y al mal desde una oscura y difusa convicción ya que moralmente no son tan distintos a quienes se enfrentan y donde la única salvación es el amor filial.

El Arte del comienzo de cada capítulo de la serie (doble exposición) y los temas musicales ( T Burnett y otros) cantados por Leonard Cohen, Lera Lynn y Nic Cave son excelentes, nos queda la duda sobre si habrá una nueva temporada de True Detective y si la hubiera que tipo de condiciones debería aceptar Pizzolatto por parte de HBO.

Pizzolatto es fiel a su manera cristiana de releer la tragedia y a la manera de Sófocles en una próxima temporada podría pasar de Edipo a Antígona, de la historia trágica masculina a la redención filial contada / ejecutada por la o las heroínas.

En la esencia de sus convicciones Pizzolatto sabe que para contar historias creíbles e impactantes no le debe importar ni la opinión de críticos que se vuelven cada día más caprichosos ni el consenso en las audiencias que con mucha volatilidad pueden pasar de vitorear su trabajo a pedir su cabeza, casi como se hacía en el viejo coliseo romano.

td2 1

No hay comentarios