“El equipo hace posible que el trabajo esté vivo y avance”, Jorge Costa

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Humanidad S.A. se estrenó el 2 de agosto en el Teatro Pan y Arte, y se puede ver durante agosto y septiembre. La obra habla del mundo del consumo y tiene la particularidad de ser un homenaje a Charles Chaplin, a sus temas y a su estética tan especial.

Jorge Costa, autor, director y responsable de la puesta nos habla del estreno, de la concepción de la obra y de la impronta de Chaplin.

¿Por qué un homenaje a Charles Chaplin?

Por varios motivos. El principal es, en lo particular, aprovechar una tendencia personal que me da una gestualidad chaplinesca y abordar dicha tendencia como aprendizaje y develar que más hay ahí. Ese camino me llevo a abordar lo que en su estética, y en mi camino y formación, ha sido fundamental: el valor humano. Actualmente, el vagabundo creado por Chaplin puede revivir por las condiciones sociales muy diferentes a las que causaron su muerte por mano de su propio autor al develar que el mundo ya no podría tolerar un ser como ese en sus calles. Por tal motivo, siempre digo que esto no es un espectáculo, sino una escuela. Durante dos años investigue a la figura, al actor, sus películas y consecuencias, así como la etapa que le dio origen, lo sostuvo y lo dejo partir. Luego me dediqué a hacer pruebas, y al tomar la decisión de dirigirlo, escribirlo, hacer la puesta y el diseño de objetos, y producirlo ?además de actuarlo?, hice una experiencia Chaplin completa. Por eso digo que hasta hoy sigue enseñándome sobremanera en los aspectos profesionales, artísticos y fundamentalmente humanos

Relacionado con lo anterior, ¿qué te marcó de Chaplin a vos como creador?

Chaplin pasó de ser un talentoso intérprete a ser figura de teatro burlesco y de vodevil; de ser un actor interesante en cine y un protagónico fundamental, a ser un director y creador maravilloso, y de ahí a manejar su industria transformando sus creaciones y llevándolas incansablemente siempre a otro nivel. El camino subversivo, apasionado y voraz de su desarrollo artístico e intereses productivos siempre me fascinaron. El desparpajo por seguir sus instintos y desarrollarlos hasta renovar por completo sus creaciones y volver siempre sobre la esencia de sus preguntas me hace respetarlo muchísimo.
No me considero un fan porque ser fanático es tener una admiración estéril. Yo lo respeto mucho, tanto para estudiarlo, comprenderlo y meterme en su camino y, modestamente, continuar donde él lo dejo. Por eso mi vagabundo está vivo, no es una copia; está vivo, aquí y ahora, con la esencia fresca, como él lo haría; nada parecido al anterior, pero él mismo.

Lo del hombre objeto, ¿se conecta un poco con Tiempos modernos de Chaplin?

Claro que sí. En los dos años de estudio que hice sobre su estética, realicé un camino sobre el desarrollo de su poética, y ese mismo camino lo traspasé a la obra. A lo largo de la obra, pasamos por el desarrollo del personaje del vagabundo; por eso se lo puede reconocer en sus diferentes facetas desde el fantoche mecánico hasta el objeto funcional al sistema, o el melodramático pierrot. La diferencia reside en que el hombre objeto de Tiempos modernos es funcional al sistema y es parte de una máquina. En Humanidad S.A., el objeto-basura, es desechado y obsoleto, por eso digo que es la continuación, lo que la nueva etapa de este capitalismo feroz nos hace, y obviamente el vagabundo sufre.

¿Qué tuvieron en cuenta para la puesta considerando que debían remitir a una estética tan particular como la de Chaplin?

Hay diferentes elementos. La primera pregunta que apasionadamente busqué responderme, y me llevó la mayor parte del tiempo de creación (que conllevó el tirar más de seis prospectos de texto, y hasta una acabada obra de sesenta páginas) es: “¿Dónde está al vagabundo hoy? ¿Dónde?”. Porque si no lo encontraba hoy, iba a ser una estupidez la obra, superflua y solamente para hacer una gracia, o hacerme ver cómo imito a Chaplin. Esta obra es todo lo contrario, es una creación, y me basé en las líneas creadoras que impulsaron a este gran artista.
Luego de encontrar dónde estaría hoy, seguí una de sus premisas más evidentes: hacer todo lo que tengo a mano para hacerlo lo mejor posible, sin puritanismos, con subversión y cojones, buscando la mejor calidad, la limpieza del lenguaje gestual y el valor humano. En cuanto a lo escenográfico, siempre cumple un lugar referencial que permita el juego sin demasiadas complejidades, y que sea inequívoco.

JorgeCostaHUMANIDAD

¿Cómo fue la reacción del público en el estreno? ¿Tuvieron alguna devolución?

Sí, hermosas, preciosas, llenas de agradecimiento, de ternura y risas. La vuelta de este estilo, de este valor, es agradecido por los grandes y medianos que lo hemos conocido y mamado, y más aún, es emocionante el poder hacerlo para los más pequeños que puede ser que no lo conozcan. Entonces tenemos la sala con abuelos de más de 90 hasta niños de 2, que se ríen, lloran, se alegran y viajan con el vagabundo que ya cumplió más de 100 años.
Es una ceremonia mágica sobre la belleza y la vida, a la que el público se entrega fascinado agradecido de compartir.

¿Qué dificultades surgen cuando se quiere unir un teatro con un mensaje tan evidente con la necesidad de uno que también entretenga y mantenga al público atrapado?

Que te apoyen desde las salas, desde las producciones. Muchos, muchísimos artistas me dieron sus manos, muchos: músicos, asistentes, iluminadores, barrenderos, ferreteros, actores, actrices, vestuaristas, artistas de video imagen y sonido…, y muchísimos mas.
Todos en su gran mayoría lo hicieron por creer en mí, en el proyecto, en la obra.
Si hago una lista con ellos, creeme que sería más de una carilla A4. Pero en lo que respecta a producción y salas, solo dos personas me abrieron sus brazos y me dieron lo que podían para hacer este gigante que para mí es Humanidad: Mirta Álvarez en su gestión de Directora del Centro Cultural Adan Buenosayres, que me brindó un espacio de creación para poder montar esta obra en un año y medio ?si no, hubiera sido imposible?, y Daniela Fiorentino, que me invitó a hacer la obra en su hermosísimo Pan y Arte donde estamos actualmente. La mayoría de productores a los que fui y pedí apoyo, como a los que solicite auspicio, me cerraron las puertas y, como me gusta decir, abrieron mis ventanas.
Humanidad S.A. es una obra grande, de mucho trabajo y esfuerzo, que llevó muchísimo tiempo de montaje, de esfuerzo, de características que no existen en el teatro independiente convencional.
El corazón y la calidad del equipo de trabajo hacen de Humanidad un gigante imparable.
Esteban Parola es una columna fundamental en la obra; las palabras me quedan chicas para explicar la cantidad y la calidad de cosas que hace. Gracias a él la estrené; si no, iba a abandonar.
El apoyo incondicional de Julia Muzio primero como creadora desde el inicio, luego como asistente de dirección fundamental y ahora como actriz, hizo lo que es la obra hoy.
El equipo es lo que hace posible que el trabajo esté vivo y avance.
El talento de ellos y de Fede Machi con sus luces, de Luisina Di Chenna en la creación de la mendiga, de Victoria Muzio en los videos y de Aníbal Zorrilla en su preciosa música original hace que un arte que puede ser considerado viejo tenga un vuelo y calidad atractiva y renovada.

Funciones: domingos 19
Teatro Pan y Arte: Boedo 876 – CABA
Valor de la entrada: $100 / $80 (estudiantes y jubilados)
Reservas: Tel. 011 4957-6922 / reservashumanidad@gmail.com

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