BP.15 Bienales, política de género, Sophie Calle

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El 3 de junio en varios puntos del país, se alzaba al grito de “Ni una menos” una multitudinaria manifestación en reclamo de políticas de emergencia contra la violencia hacia la mujer. Este hecho volvió a poner sobre la mesa un tema que se vivencia en la cotidianeidad, que se siente en el cuerpo, que se respira en el aire, pero que al observarlo, pareciera que sólo se lo hace por el rabillo del ojo: la desigualdad de género.

A unos pocos metros del foco principal de la protesta, en la Capital Federal, la artista francesa Sophie Calle, exponía los descenlaces de un desamor, ¿cómo?: a partir de la reinterpretación del mail que le envió su ex pareja para notificarle que la había abandonado. En reacción a lo sucedido y no muy lejos de lo esperable, Calle, acudió a sus amigas. Ellas leyeron e interpretaron el mensaje, ofreciéndole a la receptora original, múltiples versiones de lo que podría significar dicho correo. En ese contexto nació “Cuídese mucho”, muestra en la que ciento siete mujeres de distintas profesiones exteriorizan lo que la misiva en cuestión les trajo a parecer.

Aunque abandonada, Sophie no estaba sola. La acompañaron dos momentos importantes en la configuración de la escena artística local: el armado de la Primera Bienal de Performance de Buenos Aires, que en palabras de sus organizadores fue creada para dar cuenta de un accionar, tanto artístico como político, de amplia trayectoria en el país[1]; y la inauguración del Centro Cultural Kirchner, pensado desde el 2006 como parte de un proyecto político democrático que continuamente busca propiciar la inclusión, la participación popular y facilitar el acceso a los bienes culturales de toda la comunidad[2]. Todo esto sumado a la emergente escena social, en dónde los asuntos ligados al género y al análisis de la desigualdad estaban en boca de todos. En este punto vale la pena interrogarse: ¿qué hace de la performance en Argentina un suceso político?, ¿cómo se inscribe el Gobierno Nacional en este evento?, ¿podría estar la Bienal de Performance pensada desde una perspectiva de género?

Comencemos relevando datos inherentes a la organización de la BP 15. Según la página oficial, si bien sobre un total de 31 artistas sólo 10 son mujeres, en la organización del evento, estas se imponen en número constituyendo 33 organizadoras sobre un total de 45 involucrados, incluyendo a la directora de la bienal Graciela Casabé. Desde este armado, se pueden vislumbrar estrategias en el trazado del cronograma como por ejemplo los sucesos de apertura y cierre de la bienal. Con respecto a ello, el momento inaugural estuvo en manos de Marina Abramovic, quizás la artista performática más representativa de los últimos cuarenta años, quien fue entrevistada por la curadora e historiadora de arte Andrea Giunta, en lo que se llamó “Encuentro con Marina Abramovic”. Por otra parte, la instancia de cierre, quedó a cargo de la artista argentina Marta Minujín, que con su performance “Encuentra a tu igual” sobrevoló en un helicóptero a un conjunto de espectadores que le habían encomendado de antemano la búsqueda de sus almas gemelas. ¿Dónde tuvo lugar esto? nada más ni nada menos que en el Puente de la Mujer de Puerto Madero.

En línea con todo anterior, la política se hizo presente. La entrada en la escena artística local del Centro Cultural Kircher, no tuvo otra presentadora que la Presidenta de la Nación Cristina Fernández. Si bien la Bienal de Performance ya estaba avanzada un mes, el despliegue nacional del evento engulló la escena porteña y la obra de Calle, cobró desde el primer día un afán de metagénero infinito. La figura de la Jefa de Estado, siempre es un foco de atención y en un contexto de nuevas prácticas como la Bienal de Performance, representa un punto extremadamente desafiante que bien aprovechado puede servir para fortalecer las estrategias, los discursos y las perspectivas planteadas. Si la BP. 15 deseaba abrir un debate sobre la desigualdad de género dándole visibilidad a la práctica artística femenina, no pudo tener mejor aliado que el propio Gobierno Nacional.

Sin embargo, quizás en un sobre esfuerzo por instaurar una perspectiva de género, se desarrollaron una serie de performances llamadas “Una mirada desde lo masculino” coordinadas por la actriz Maricel Álvarez y pensadas en conjunto con Sophie Call, en dónde se les ofreció a un conjunto de hombres de variadas disciplinas la misma consigna que a las mujeres de “Cuídese mucho”:  se les entregó el correo de ruptura para que lo interpretasen. Como resultado, se propuso el mismo proceso desde el enfoque masculino, a través del baile, de la docencia, de la actuación y desde la poesía entre otras prácticas intervinientes. Al principio la propuesta incita, es innovadora, y en cuanto a legitimación de los espacios, es una mirada inédita sobre la performance de Calle y se instaura en Buenos Aires. A pesar de todo eso, es imposible no preguntarse: ¿cómo influye esto en el espectador?, ¿da un valor agregado a la propuesta inicial?

Probablemente sea muy pronto para responder estos interrogantes, ya que esta es la primera edición de la Bienal. Sin embargo, la contrapropuesta a “Cuídese mucho” deja una sensación de incertidumbre, más pareciera que en lugar de abrir el debate sobre el lugar de la mujer, lo terminase circunscribiendo a la contraparte del hombre, ese lugar común, tan común como peligroso: el hartazgo del binomio femenino/masculino. Hace pensar que cualquier manifestación del género conlleva a una lucha de sexos.

Al menos en su primera edición, la Bienal de Performance se estableció desde una perspectiva  de género, así lo demuestran el protagonismo central de la mujer artista, la mujer organizadora, la mujer que pone el cuerpo para la práctica artística de otra mujer que tuvo una idea, la mujer presidenta, el puente de la mujer. Todas numerosas técnicas y estrategias para dar visibilidad desde la esfera del arte y la cultura al género femenino, para apalear las desigualdades aún tan estrepitosas como silenciosas que se ocultan en el binomio hombre/mujer.

La sociedad está hablando, la mujer está hablando, las instituciones están hablando, el arte también grita Ni una menos.

 

[1] BP.15. Nosotros. [Internet]. Disponible en: http://bp15.org/nosotros/. [Acceso el 20 de julio de 2015]

[2] Centro Cultural Kirchner. El centro/Historia.Disponible en: http://www.culturalkirchner.gob.ar/www/548/20453/historia.html. [Acceso el 29 de julio de 2015]

 

Cuídese mucho, de Sophie Calle, podrá visitarse en el Centro Cultural Kirchner hasta el 23 de agosto.

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