– MADRES DE LA TIERRA – OBRAS DE ANA CANDIOTI

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“…Mírame desde el fondo de la tierra,
Labrador, tejedor, pastor callado;
Domador de guanacos titulares;
Albañil del andamio desafiado;
Aguador de las lágrimas andinas…
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta…”
Pablo Neruda.

MADRES DE LA TIERRA ::: OBRAS DE ANA CANDIOTI

Poder y propósito son palabras que emergen de Mujeres Originarias: Arte y Testimonio, una obra que es oportuna y extremadamente valiosa, y que está llena de significado; una obra que Ana Candioti viene madurando desde hace años para presentar este 8 de agosto en el Museo de la Mujer de Buenos Aires, conmemorando y homenajeando a la mujer originaria en un nuevo aniversario.

La Madre Tierra es la mujer de origen.
Concebida como mujer, la Madre Tierra
contiene la integralidad del Universo.

Con su particular mirada y ese incansable pincel que la mantiene vigente, esta artista contemporánea porteña, comprometida desde siempre con la causa universal de la mujer, mira hacia adentro de la piel de sus madres de la tierra y se ocupa, con pasión, de alzar sus calladas voces y abrirles paso a un lugar donde puedan expresarse de manera clara y contundente.
Heredera de la tendencia muralista de los mexicanos, las pinturas de Candioti encarnan, precisamente, esa búsqueda de una independencia espiritual y cultural que pocos se han atrevido a plasmar, e incitan a un debate fuerte e impostergable sobre temas que involucran a la mujer indígena no solo en el marco de los problemas de su identidad cultural, sino también en un contexto feminista y del feminismo indígena.

Desde hace años, Ana investiga las condiciones de vida en las comunidades de los pueblos originarios, haciendo particular foco en las mujeres de América. Viajera incansable, ha documentado con fotos, dibujos, testimonios y entrevistas, un largo recorrido que la llevó desde Jujuy, Salta y Tucumán en el norte argentino, hasta Bolivia, México, Perú y Haití; y aún más lejos, a las tierras Sami al norte de Escandinavia.

Vivió varios años en los Estados Unidos donde obtuvo un importante reconocimiento y la oportunidad de concretar proyectos en reservaciones indígenas tales como las del pueblo Navajo y de los esquimales de Alaska; en Miami realizó una obra basada en una actividad portuaria conocida como Afrikando, donde las mujeres africanas lucen sus tocados y vestimentas típicas, y presentan sus alimentos y artesanías. El producto de esa experiencia se plasmó en una serie de turbantes africanos llena de colores, que distinguía a las mujeres según su región de procedencia.
Ahora, de regreso en Buenos Aires en su taller de Barracas, Candioti sigue teniendo mucho que pintar. Aquí también se ha propuesto trabajar por un país orgulloso de su tradición indígena y por las culturas vivas de nuestros pueblos originarios que luchan por un desarrollo a partir de sus tradiciones, y por la reivindicación de sus derechos.
Su fascinación por la belleza y la dignidad de los pueblos diversos de América han hecho que Ana Candioti indague en lo profundo de sus raíces culturales. Así aprendió a comprender y a apreciarlos como nadie. Su amor por la vida de su gente y su afán por mantener vivas la historia, costumbres y tradiciones, la facultan para transmitir a través de sus obras, realidades de las cuales poco sabemos o a menudo mal interpretamos.

El material recolectado y documentado para la realización de estas y todas sus obras, tiene el fin de ahondar en el debate acerca de las diferentes ideas, conceptos y nociones sobre la identidad indígena; una identidad que ella también fue recopilando y le dio un lugar de pertenencia.
Su compromiso artístico se encarga de proyectarla internacionalmente pues, como dice la Historiadora del Arte María Elena Babino: “Desde el punto de vista de la investigación, Candioti es absolutamente consciente del compromiso pero ella es una artista dentro de la tendencia del realismo social que emprende su actividad creativa mediante la participación de su pintura en la conciencia didáctica y social responsable.”

El arte es su forma de luchar porque como dice: “la libertad se lucha” pero pintar es también su particular forma de aliar culturas, y de armonizar saberes y energías.

Abierto al público del 8 de agosto – 5 de septiembre
Pasaje Rivarola 147 – CABA

Visitas de martes a sábado de 15 a 20 hrs.
Charla con Ana Candioti el 21 de agosto – 19 hrs.

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