99 años con Olivia de Havilland

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A los 9 años, la pequeña Livvie decidió redactar su testamento. En este constaba que a su hermana Joan, “le lego toda mi belleza, pues ella no tiene ninguna”.

Esta historia, sea apócrifa o no, deja bien en claro que la pequeña Livvie, conocida años más tarde como Olivia de Havilland no tenía problemas de autoestima, que la rivalidad con su hermana menor, Joan Fontaine, fue durante todas sus vidas y que detrás de su càlida belleza se escondìa un carácter de hierro. Que seguramente conserva hoy, a poco mas de un mes de haber cumplido 99 años.

En una carrera de màs de 50 años, Olivia fue nominada al Oscar 5 veces (se llevó dos), ganó dos Golden Globes, Premio a Mejor Actriz en el Festival de Venecia, y la Medalla Nacional de las Artes en 2008. Pero quizás su mayor legado (màs allà del mencionado màs arriba) sea el fallo conocido como “ ley de Havilland”, sancionado en 1944, que detallarè màs adelante.
Olivia nació en Tokio, Japón el 1 de Julio de 1916, donde su padre estaba trabajando. Al año siguiente, nació su hermana, Joan de Beauvoir; ambas niñas con salud muy frágil. Fue idea de su madre, Lilian, que se mudaran a California que tenía un clima más benigno para la salud de las pequeñas. Lilian se quedó en Los Angeles con ellas y su marido volvió a Japón. No tardó en llegar el divorcio. En 1925, Lilian se casó con George Fontaine.

Ambas niñas desde muy pequeñas habían recibido clases de dicción y elocución impartidas por su madre, que nunca había podido lograr su sueño de dedicarse a la actuación. Y ambas se sentían naturalmente atraídas por el arte y el escenario. Lamentablemente, su padrastro no compartìa esa pasión y a los 16 años, Olivia se fue a vivir con una familia amiga cuando Fontaine le prohibió ensayar para la obra de la escuela. En 1933 se destacó en una puesta en la escuela de ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS, interpretando el rol principal.

En 1935, Max Reinhardt, el director teatral de mayor prestigio en Europa, presentó en el Hollywood Bowl su lujosa versión de SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO. Olivia debutó en el rol protagónico de Hermia, y poco tiempo después, al decidir llevarse esa producción a la pantalla, firmó un contrato de siete años con Warner Bros repitiendo su papel. Aunque la película, dirigida por el propio Reinhardt y uno de sus discípulos, el director William Dieterle, es, vista hoy, una adaptación bastante fiel y maravillosamente filmada para la época, en su momento no tuvo éxito en la taquilla.

Tampoco se destacaron las siguientes películas que Olivia protagonizó junto a Joe E. Brown (ALIBI IKE) o James Cagney (THE IRISH IN US). Después de estas, Hal Wallis le asignò el rol de Arabella Bishop en la superproducción EL CAPITAN BLOOD, que tenía todo a su favor, salvo un pequeño detalle: no tenían definido quien iba a ser el protagonista. Wallis, teniendo ya como director a Michael Curtiz (un gran director que recién ahora está empezando a ser reevaluado) decidió arriesgarse por un joven desconocido que tenían bajo contrato desde hacía poco: Errol Flynn.

La película fue un éxito espectacular en todo sentido, y la pareja Flynn- de Havilland tenìa tanta “química” que en total actuaron juntos en ocho películas, todas ellas, centradas en el personaje que interpretara Flynn; en varias, como CAPITAN BLOOD, AVENTURAS DE ROBIN HOOD y MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS, el personaje de Olivia tenìa importancia en el argumento y le permitìa lucirse; en las demás era màs que nada “parte del decorado”, cosa que no le agradaba para nada. En realidad si bien su popularidad iba en aumento, quería demostrar también su versatilidad como actriz. Todo esto cambió con la publicación de un libro en 1936: LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ , best seller inmediato, que le trajo al productor David O. Selznick , que había comprado los derechos para filmarla, una de las mayores campañas publicitarias en su búsqueda de la actriz para interpretar a Scarlett O’Hara. Todas las actrices del mundo querían ser Scarlett; pocas querían interpretar a Melanie, aunque también era un un rol tan importante como la protagonista; una de ellas, Loretta Young, esperaba el momento propicio para ver si lograba obtenerlo; pero esto nunca ocurrió porque Selznick desde el principio pensó en Olivia para ese papel, y de Havilland no podía estar más de acuerdo. Pero inmediatamente surgieron problemas. Warner se negó rotundamente a prestar a Olivia para que pudiera participar, esgrimiendo varias razones: una de ellas lo difícil que podía ser que una novela tan larga pudiera ser llevada a la pantalla con éxito ( en un momento se dudaba tanto de que se pudiera, que Gary Cooper, a quien le ofrecieron el rol de Rhett Butler, lo rechazó, comentando a sus íntimos “esa película va a ser el mayor desastre filmado en Hollywood”); por otro lado, si la película era un éxito, Olivia iba a “ponerse difícil” …. no había forma de convencerlo.. Finalmente, Olivia se arriesgó e invitó a almorzar a Ann Warner, explicándole lo que el rol de Melanie significaba para ella y le pidió intercediese ante su marido. El resto, es historia.

Olivia obtuvo su primera nominación al Oscar por la película, aunque le dolió que la misma fuera como “Actriz Secundaria” y no por Actriz Protagónica, (como en realidad tendría que haber sido). “David me explicó que fue porque si me nominaba en la misma categoría con Vivien por la misma película, por tradición no nos iban a premiar a ninguna de las dos, lo cual me parece coherente, pero hubiera preferido que me lo dijera antes de hacerlo”.

Mientras tanto, Selznick decidió producir REBECCA, basada en otro best seller; esta fue la primer película que dirigió Alfred Hitchcock en Hollywood. Varias fueron las candidatas al protagónico: productor y director no se ponían de acuerdo; en un determinado momento, Selznick se lo ofreció a Olivia, pero ésta, al enterarse que una de las candidatas era su hermana, que había adoptado el apellido de su padrastro y era ahora Joan Fontaine, ni siquiera lo considerò. Como es bien sabido, Fontaine obtuvo el rol y su primera nominación al Oscar, y la película, un clásico. Uno de los técnicos de la película contaba que el primer dia de rodaje Fontaine les dijo ·” Espero que nos llevemos tan bien como se llevaron con mi hermana”. No fue asì.

Mientras tanto, Olivia no la pasaba nada bien de vuelta en Warners. Quizà para mostrarle quien era el patrón la volvió a juntar con Errol Frlynn, pero en este caso la parte de Olivia era secundaria: la protagonista de MI REINO POR UN AMOR era Bette Davis, como la reina Isabel I de Inglaterra. Dado que había dado su palabra, Olivia durante bastante tiempo actuó sin quejarse en todo lo que el estudio le indicaba, lo que incluìa comedias intrascendentes como MY LOVE CAME BACK, y otras en las que ella se encargaba de intervenir, por ejemplo AY QUE RUBIA! (The Strawberry Blonde ) ; originalmente pensada para James Cagney y Ann Sheridan; a Olivia le interesaba el otro personaje femenino, pero el productor Hal B. Wallis le dijo que no era un rol de suficiente importancia para ella; por suerte para Olivia, Sheridan se declaró en huelga, su rol fue a parar a la entonces desconocida Rita Hayworth , y al necesitarse una estrella de renombre, Olivia pudo interpretar a Amy. Salvo un par de encontronazos con Cagney porque ella “le robaba escenas “(no iba a ser el único), el rodaje prosiguió sin problemas, y Olivia obtuvo excelentes crìticas. Ese mismo año rodò SI NO AMANECIERA (Hold back the dawn), junto a Charles Boyer, por la que fue nominada al Oscar, esta vez compitiendo directamente con su hermana, nominada por LA SOSPECHA, de Hitchcock. Joan salió ganadora y Olivia se mostrò muy orgullosa del triunfo de su hermana , aunque también declaró “ esto de venir y no ganar nunca me està empezando a aburrir”.

En 1943, luego de rodar una biografía de las hermanas Brontë, DEVOTION, en la que Ida Lupino , su coprotagonista, filmò con un libreto, y, al ver la película estrenada, se encontró que Olivia y el director habían agregado escenas a sus espaldas, y una comedia que a la propia Olivia le encantò, PRINCESS O’ROURKE, llegó a su fin. Pero no para el estudio: durante los siete que estuvo bajo contrato, Olivia había sido suspendida seis veces, y , como era usual, el estudio agregó ese tiempo que estuvo sin trabajar, al final del contrato, extendièndiolo. Olivia se negó y los demandò, cosa que otras estrellas como Bette Davis y James Cagney habían intentado sin éxito, teniendo que volver al estudio y cumplir con lo que este decidiera. No asì Olivia, que sabìa que su actitud implicaba, aùn si ganara, que se la pusiera en la “lista negra” y ningún estudio la contratara. Estuvo un año sin trabajar mientras la causa se desarrollaba. En 1944, la justicia se pronunciò a su favor, y cuando el estudio apelò, la Corte ratificò la victoria de Olivia ( fallo conocido desde entonces , como el “ fallo de Havilland”), quien, para su sorpresa, recibió de inmediato una oferta de la Paramount para dos películas. La segunda de èstas, un melodrama que gracias a ella sale de lo común, LAGRIMAS DE UNA MADRE (To each his own) , dirigida por Mitchell Leisen, le valió su primer Oscar.

En 1948, fue nuevamente ovacionada por su actuación en NIDO DE VIBORAS (The Snake Pit), película pionera, como muchas de las producidas por Darryl Zanuck de la 20th Century Fox, en tratar temas controversiales (el racismo en EL ODIO ES CIEGO y LO QUE LA CARNE HEREDA ; el antisemitismo en LA LUZ ES PARA TODOS, entre otras).

En 1949 Olivia fue la elegida para protagonizar LA HEREDERA, basada en el relato de Henry James, que dirigirìa el gran William Wyler. La historia de una joven poco agraciada físicamente, que es despreciada por su padre y enamorada por un apuesto jóven , que la abandona cuando se entera que su padre va a desheredarla “porque no puede ofrecerle nada” , y que se convierte en una solterona amargada que le hace pagar a ambos su maltrato, con una escena final inesperada e inolvidable. Si bien Wyler la ayudò enormemente, sus compañeros, el ascendente Montgomery Clift (que consideraba que ella no tenìa talento), y Ralph Richardson, que todo el tiempo trataba de robarle escenas, le hacían la vida imposible. Esto no impidió una actuación de primer orden y la película, un clásico; y le valió su segundo Oscar.

En 1946, Olivia se había casado con Marcus Goodrich, un escritor que despreciaba sobre todas las cosas a Hollywood y todo lo relacionado con èste. Joan Fontaine, nunca la más discreta, declaró en un reportaje que las actitudes y declaraciones de Goodrich podrían ser perjudiciales para la imagen de Olivia; esto aparentemente fue la gota que rebalsó el vaso en la mala relación entre las hermanas: al recibir su Oscar, Joan se acercó a saludarla, y Olivia le dio vuelta la cara; supuestamente, no la vio, pero la foto existe y es contundente que en este caso la que NO inventa es Joan.

Olivia tuvo su primer hijo con Goodrich en 1949. En 1950 rechazó protagonizar UN TRANVIA LLAMADO DESEO, que le valió un Oscar a Vivien Leigh. Se divorció de Goodrich y se casó en 1955 con Pierre Galante, periodista y editor del Paris Match, y se estableció desde entonces y hasta el momento, en Paris.

A partir de ese momento su carrera como actriz se fue espaciando, actuando sólo en proyectos que le interesaban, tales como NO SERAS UN EXTRAÑO, de Stanley Kramer, EL REBELDE ORGULLOSO, con Alan Ladd, o LA NOCHE ES MI ENEMIGA con Dirk Bogarde.

En los 60 protagonizò dos películas en el estilo “grand guignol” LA DAMA ENJAULADA y CALMATE, DULCE CARLOTA, en la que actuó a pedido de su amiga y coprotagonista, Bette Davis.
En 1965 fue la primera mujer en presidir el Jurado del Festival de Cannes.

Y en cuanto a la actuación la focalizó más que nada en la TV, llegando a ganar otro Golden Globe por ANASTASIA, EL MISTERIO DE ANNA, en 2008.

Su hermana Joan falleció en 2013 (supongo que todavía debe estar festejando).Olivia cumplió sus 99 años en París, y aparentemente está dando los últimos retoques a sus memorias. Ya en 1960 había escrito un libro de (según ella) memorias, EVERY FRENCHMAN HAS ONE (Todo francés tiene una), título más que sugestivo, pero al leerlo uno se enteraba que lo que todo francés tenía no era una amante, sino … una casa !!! .. y que la casa de Olivia y Galante era el tema principal, no la carrera de la actriz!!!

“Siempre pensé que LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ iba a tener vigencia por cinco años o un poco más … y la sigue teniendo en un nuevo milenio … Siempre habrá un lugar especial en mi corazón para esta película y para Melanie, un personaje extraordinario, una persona que amaba dar, y por eso era feliz. Y Scarlett, por supuesto, no lo era … ”

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