Kcho: Museo Orgánico el Romerillo, la bienal de la inclusión

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En el marco de la 12 Bienal de La Habana pudimos acceder a un proyecto artístico totalmente contemporáneo, ya que imbrica de manera fundamental la relación entre conceptos que están en continuo debate y reescritura: Prácticas Artísticas, Políticas de lo Sensible, Comunidades…

Tal cosa reactiva este predio en el Romerillo, un antiguo taller de reparación de ómnibus escolares, abandonado como basural, convertido en espacio cultural en uno de los barrios de mayor contraste de La Habana, en la zona de Playa, con un corredor costero de bellas casas y un interior humilde y despojado. Es justamente en esta última zona donde, el artista y diputado Alexis Leyva Machado, conocido mundialmente como Kcho (Isla de la Juventud, Cuba, 1970) abrió, un 8 de enero de 2014 y con la presencia de Fidel Castro como invitado de honor, ni más ni menos , un espacio que condensa formas y experiencias artísticas singulares: el Museo Orgánico el Romerillo, que sostiene desde su propio estudio de artista. Este es el barrio al que llega Kcho desde su ciudad natal, con 15 años, para estudiar en la escuela superior de arte.

Lo que ofrece en su sede más grande, en la 7ma y 120 es: un museo dedicado a la obra de Wilfredo Lam (la sala de arte Martha Machado, en honor a su propia madre, pintora), un espacio de arte contemporáneo llamado La Nave, una biblioteca y un taller de grabado. El predio es espacioso,y permite realizar numerosas acciones públicas. Además, es el único lugar que tiene acceso wifi libre en La Habana, con la sugestiva clave: aquinoserindenadie. Frase que dialoga con esta otra que repite Kcho cuando se le consulta sobre las obras de arte contemporáneo que supo reunir en estos espacios populares: “Aquí todo se queda”.

El antecedente de este proyecto puede encontrarse en el trabajo colectivo realizado en numerosas ciudades de Cuba donde se abrieron Talleres de Arte y Museos, como Isla de la Juventud, Cienfuegos, Matanzas, Sagua la Grande, Sancti Spiritu, que cumplieron además con la función de aglutinar una importante colección de los principales maestros de la historia de las artes visuales de la isla: Vicente Escobar, Leopoldo Romañach, Antonio Rodríguez Morey, Eduardo Abela Villareal, Domingo Ramos, Fidelio Ponce de León, Amelia Peláez, Wifredo Lam, Marcelo Pogolotti, Luis Martínez Pedro, René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Servando Cabrera, Antonia Eiriz y Raúl Martínez…

De esta manera, y relanzado en la alta visibilidad que le otorga el marco de la Bienal de la Habana en su 30 aniversario, El Romerillo propone una interacción comunitaria que acciona espacialmente por todos los rincones. Este mapa lo muestra claramente:

mapa romerillo

 

El liderazgo y carisma de Kcho es un capítulo aparte. Amén de la más que interesante práctica artística que viene desarrollando desde comienzos de la fatídica década de los 90, que marcó a fuego a toda una generación de artistas de la isla, por la escasez de medios y la reformulación de las condiciones de producción en pleno marco neoliberal post caida del comunismo y del mundo soviético. Hoy Kcho es uno de los nombres más fuertes que resuena en los principales museos y bienales del mundo, a partir de su trabajo en el terreno de la escultura, la instalación y cierto conceptual trágico, sensible y de matriz histórica, admirado y exhibido desde un estilo muy propio. En 1995 pasó a integrar la colección del MOMA, y lleva en su haber más de 200 exposiciones individuales.

Por ello la importancia que cobra dentro de Cuba su activismo social. En la inauguración del Mercado, una sede cercana a su taller, reacondicionada a la vez como espacio de arte (donde conmueve ingresar y encontrarse con una obra de Raúl Martínez, por ejemplo), y como centro de abastecimiento de alimentos para uso del barrio, pudimos escucharlo hablar y filmamos este video:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=z2Kk3hROmgE[/youtube]

“Todo es posible, el arte puede estar en todas partes”, dice, remarcando la importancia de trabajar con los líderes naturales que tienen todos los barrios, uniendo el arte a la vida cotidiana.

En el Romerillo abundan los grandes nombres contemporáneos. Desde Cai Guo Qiang (un artista que al tratarlo en el marco de esta fiesta habanera el día de la inauguración parece una persona tan distinta a la que conocimos en Buenos Aires con su muestra en PROA el año pasado), hasta Michelangelo Pistoletto, presencia vital de esta Bienal, a quien entrevistamos recorriendo juntxs su trabajo para la Fototeca.

Foto Claudia Contreras.
Foto Claudia Contreras.

La colección de obras de Wifredo Lam aquí reunida es única; surge de la compra que va haciendo Kcho de colecciones europeas, repatriando obras muy poco vistas del maestro de Sagua la Grande, como son la serie El último viaje del Buque Fantasma (12 litografías, 1976), inspirada en el cuento homónimo del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez; y la serie Para el Álbum La Feu Vert (6 litografías, 1974), junto a rarezas, como el plato de cerámica de 90 cm de diámetro que Lam hiciera en Albisola del Mare, mientras el compatriota Humberto Solás filmaba su documental, en 1977.

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Sala de Arte Martha Machado, Estudio Romerillo. Foto: Cortesía de Kcho Estudio

Además, está el espacio de arte contemporáneo, La Nave, que expone obras de Kcho y de distintos artistas, que integran los 92 nombres aglutinados para la ocasión, entre los que sobresalen protagonistas contundentes en el panorama actual. Profundizando una práctica afectiva, colectivista y polifónica, exhibe perlas de Belkin Ayón, Luis Caballero, Ai Wei Wei, Shirin Neshat, Jesús Rafael Soto, Agustín Cárdenas, Miguel Meza, Andy Warhol, Spencer Tunick …

Foto: Museo Orgánico el Romerillo
Foto: Museo Orgánico el Romerillo

La Bienal ya finaliza este próximo 22 de junio de 2015. Pero, El Romerillo, recién comienza. Como dice el propio Kcho al pensar cómo sigue esta movida: “Los espacios de este Museo Orgánico se encontrarán en las casas de las personas, en los comercios, en las cafeterías, en los parques, en las aceras, en las paradas de autobuses, en las fachadas, en los muros; el arte estará por doquier como un artículo de primera necesidad, sin el que no podemos vivir, y con el que los artistas debemos contribuir para desmontar modelos estandarizados de distribución y comunicación, y construir una vida mejor para todos. Pintura, dibujo, escultura, grabado, teatro, cine, performance, video, grafiti, intervenciones públicas, música, danza: crearemos un Museo de todas y para todas las artes; un museo que nos permita apreciar y aprender del arte y de su siempre subversiva, cuestionadora y creativa energía…”

Foto Gramma
Foto Gramma