El aula vacía: un film proyecto del BID contra la deserción escolar

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Producida por el Banco Interamericano de Desarrollo, El aula vacía es un film que trata el abandono escolar en América Latina. Realizada bajo la dirección creativa de Gael García Bernal se convocó a 6 realizadores de 6 países de Latinoamérica.

Por Argentina a Lucrecia Martel (“Leguas”) y a Pablo Fendrix (“Piñalito”); por Brasil, Flavia Castro (“Matemática”) y a Eyrk Rocha (“Igor”), por Colombia Carlos Gaviria (“Las buenas intenciones”), por El Salvador Tatiana Huezo (“Ver, oír y callar”) por México, Nicolás Pereda (“Amortizado”) y Mariana Chenillo (“Hugo”), por Perú Daniel y Diego Vega (“Alondra”) y por Uruguay Pablo Stoll(“Mas o menos”).

Estoy convencido que el cine debe entretener, debe contar historias que nos hagan soñar pero también nos tiene que enfrentar a aquellos problemas que aun como sociedad tenemos pendientes de resolver. Solo reconociendo que tenemos un problema es el único camino para encontrar la solución.

El aula vacía” debería llegar a gran cantidad de espectadores.

Estoy con Daniel Vega quien junto a su hermano Diego con “Octubre” lograron poner al cine peruano en el centro de todas las miradas del mundo al obtener en 2010 en Cannes el Premio del Jurado y con Lauren Conn supervisora de Producción del BID.

AF: Lauren, ¿cómo surge este proyecto?

LC: Bueno, casi uno de dos jóvenes latinoamericanos no termina la escuela secundaria, según nuestras encuestas no hay una consciencia en la población que existe una crisis educativa así que la gente suele subestimar las tasas de deserción escolar. Trabajamos con Gael García Bernal, nuestro director artístico, que nos ayudó a detectar a 11 reconocidos directores y empezamos a armar este proyecto sobre la deserción escolar que resultó un largometraje de 10 historias sobre los distintos factores que inciden en la deserción en América Latina.

AF: La elección de los directores sobre la realización del corto fue totalmente libre o había una bajada de línea sobre determinados temas.

LC: Queríamos trabajar con los grandes talentos de la región y Garcia Bernal nos ayudó a encontrarlos pero tambien ellos están muy comprometidos y preocupados por el tema de la educacion en América Latina y sus países. cada un eligió e investigó el tema que quería tratar.

AF: Es decir que cada director investigó en su país

LC: Exacto. Ellos tuvieron mucha libertad creativa.

AF: ¿Cuáles son los pasos a seguir en la solución de esta problemática después de difundida esta película?

LC: En realidad la pelicula forma parte de un proyecto más grande del BID que se llama “Graduate 21”, que es una iniciativa para prevenir la deserción escolar en América latina. Estamos en la fase de despertar la conciencia sobre el tema, y tambien estamos detectando innovaciones en la región para poder implementar proyectos pilotos en América Latina. Tenemos un sitio web, estamos activos en las redes sociales. El objetivo del largometraje es generar una conversación sobre el tema y así poder generar soluciones

AF: Nos podes adelantar algunas de las decisiones que piensan tomar como para revertir esa situación?

LC: Tenemos muchos proyectos, incluso aquí en Argentina: construimos escuelas, trabajamos en la curricula, queremos encontrar ideas y por eso organizamos concursos online, nos contactamos por facebook por twitter para poder encontrar esas soluciones a partir de la interacción con toda la sociedad.

AF: Daniel: ¿Cómo recibieron tanto vos como Diego este desafío de participar en esta película?

DV: Fue algo muy interesante porque no es nuestra realidad. Nosotros venimos de colegios privados y nos invita a conocer una realidad de los adolescentes que atraviesan estas circunstancias. Nos dieron una directriz clara. Nos dijeron: queremos que hagan un corto sobre la escuela secundaria en Lima. Partimos investigando entre los expertos pero tambien en los adolescentes. Entrevistamos a grupos de jóvenes,a jóvenes solos. Todos tenían como un discurso aprendido, todos decían “tengo que estudiar porque sino no voy a ser nadie en la vida”. Poco a poco te das cuenta que la secundaria no les sirve para nada y que lo único que es para ellos es el paso previo para la Universidad. No están disfrutando de aprender en el colegio sino que el colegio les sirve para salir a otro lado. A partir de ahí salimos a investigar.

AF: Una de las problemáticas de la deserción parece ser los planes de estudio que no son adecuados para estas generaciones.

DV: Hoy en día, con la tecnología, los adolescentes están en otra velocidad, como maestro debes engancharlos, seducirlos y motivarlos y eso es bien difícil. YO creo que la educación esta en un momento de trasnforamción buscando una nueva forma.

AF: Escuchándote, pienso que para vos fue una enseñanza de vida hacer esta película. Se vieron obligados a meter las narices

DV: Y sí, claro. Ademas lo interesante de conocer a esta gente es que en nuestro corto el personaje principal es conocer a una chica que se llama Alondra, que estaba atravesando por esa situación. Ella no es una actriz. Nuestra película es casi un docuficcion. Ella atravesaba por lo mismo que nosotros queríamos retratar y ahí dijimos este es nuestro tema. Lo que hicimos fue generar un guion a partir de su historia.

AF: ¿Qué comparación harías entre tu época de estudiante y la generación actual?

DV: Me acuerdo que iba al colegio y tú tenías que pararte como si hubiera entrado al general. Hoy día, las formas de relaciones con el profesor son distintas. Y sobre todo cómo los adolescentes acceden a la información desde tempranas edades. Tienes que acercarte a ellos de una manera distinta.

AF: Ahora sos profesor en una escuela de cine y ellos tienen una vocacion.

DV: Hay un tema de enseñanza que es muy distinto a la medicina, claro. Yo les dije: creo que no voy a enseñarles mucho sino sacarles de adentro lo que ya tienen.