#BAFICI2015: balance de la competencia oficial internacional

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Una muestra muy heterogénea con varios documentales

La selección de la Competencia Oficial Internacional (COI) del 17° BAFICI se presenta como extremadamente heterogénea al incluir varios documentales y películas de muy diverso origen (indicados entre paréntesis), con cierto predominio de países con menor tradición cinematográfica.

Que de los 18 largometrajes en competición, uno de cada tres sea un documental ya le confiere un aspecto distintivo a esta selección  y que tres de ellos tengan entre sus países de coproducción a Suiza aún más, siendo que uno sólo de ellos fue dirigido por un realizador de dicho origen.

En esta nota se cubren la mayoría de los largometrajes que integran la COI, ordenados en forma decreciente por su interés artístico, de acuerdo con la opinión de este cronista.

Una de las mayores y agradables sorpresas fue la inclusión de “Theeb” (JOR/GB/UAR/QAT) de Naji Abu Nowar, cuyo intérprete central es un niño que da nombre al film. La actuación del pequeño Jacid Eid es brillante interpretando un personaje  muy joven en algún lugar de Arabia, en épocas de la Primera Guerra Mundial. Un trágico evento que involucra a su hermano mayor y la presencia de un grupo de traficantes y ladrones llevará a un impactante desenlace y aprendizaje de vida para Theeb.

Entre los documentales, ya comentado en nota anterior, se destaca Une jeunesse allemande” (FR/SUI/ALE), referido a la Fracción del Ejército Rojo (también conocida como la banda de Baader-Meinhof). El énfasis está puesto en este último personaje (Ulrike Meinhof) y resulta curioso que la película haya sido dirigida por el francés Jean-Gabrile Périot, pese a tratarse de un episodio trascendente de la historia alemana en la décadas del ’60 y ’70. A resaltar la excelente documentación e imágenes que integran este impactante documental.

“Double Happiness” (AUS/CHIN) de Ella Raidel es otra película interesante del género documental cuya primera cualidad es su originalidad. La procedencia del mismo, una coproducción entre Austria y China, llama la atención pero ello se explica al tratar en gran parte el fenómeno del pequeño pueblo austríaco de Hallstatt, que por acuerdo de su país (y del burgomaestre) fue “replicado” en el sur de China. Lo que esto significa es que actualmente hay cerca de Hong Kong una ciudad gemela  a la austriaca, lo que resulta increíble y novedoso. Pero la película no se limita al pueblo cercano a Salzburgo ya que permite comprender la mentalidad de los chinos para quienes, en palabra de uno de ellos, “imitar es crear”.

De la India es Court primer largometraje de ficción de Chaitanya Tamhane y que desnuda las falencias de la justicia en la república de Gandhi, centrando su acusación en un músico y profesor de unos 65 años.  Narayan Kamble, tal su nombre, suele hacer shows en Mumbai donde “sugiere” a los trabajadores que se suiciden, como acto de protesta. Llevado a juicio en más de una oportunidad el film se detiene en varios personajes además del acusado que incluyen a un  juez y a la fiscal mostrando como es la vida cotidiana de cada uno de ellos. La película transcurre con un ritmo pausado y se disfruta por la autenticidad de las interpretaciones.

De las dos películas de Brasil en competición sólo se rescata Prometo um dia deixar esa cidade”. La ciudad de la protagonista principal (la debutante Bianca Joy Porte) es Recife (Pernambuco), donde nació el director Daniel Aragao, siendo éste su segundo largometraje. Ambos estuvieron presentes durante su exhibición y lograron la adhesión del público. Film desparejo, por momentos se asemeja en demasía a las “novelas” brasileñas. Logra, sin embargo, transmitir  acertadamente un drama incestuoso entre padre e hija con momentos eróticos intensos. Hay también una denuncia al problema de la drogadicción que pone en riesgo la vida de jóvenes e incluso niños en desgarradoras imágenes. El director reconoce influencias de directores norteamericanos como Cassavetes y Samuel Fuller.

 

Un segundo lote incluye films de calidad media, donde alternan logros y desaciertos a lo largo de los mismos. Tal el caso de la austríaca Goodnight Mommy”, de género cercano al terror, con un par de gemelos y una madre cuyo rostro está cubierto por vendas, producto de una cirugía plástica. Los chicos sospechan que la mujer detrás de los apósitos es una impostora y la someten a cierto tipo de torturas que recuerdan a escenas de algunas obras de Haneke. Lo más interesante del film de Veronica Franz y Severin Fiala es que admite más de una lectura y se presta a diversas interpretaciones sobre lo que está ocurriendo, poniendo en duda si la mirada es objetiva o quizás subjetiva.

De Argentina lo mejor de la competición oficial parecería ser El incendio de Juan Schnitman, también cubierto en una nota anterior, y donde se muestra a una pareja a punto de convertir en realidad el sueño del departamento propio. Pero tras una aparente armonía conyugal de los jóvenes en verdad se esconde una crisis que no sólo se debe a las dificultades de la operación inmobiliaria que implica mover mucho efectivo (dólares) sino a problemas de convivencia. Notable Pilar Gamboa bien acompañada por Juan  Barberini.

Que dos películas israelíes participen en la COI hablan del buen momento por los que pasa el cine de esa procedencia. Lamentablemente ninguna supera la medianía y quizás The Kindergarten Teacher de Nadav Lapid (“Policeman”) sea la más sólida al centrarse en un chico de apenas cinco años con el don de recitar poesías. Una maestra decide apropiarse del joven poeta y usufructuar  su talento por lo que lo rapta y lleva a Eilat. La trama resulta por momentos poco creíble aunque se sigue con interés y hacia el final se transforma en un film policial. “Ben Zaken” de Efrat Corem también se refiere a un personaje  joven, una niña de diez años, que vive con su padre, tío y con la madre de ambos, una abuela  a la que odia. Se trata de una familia disfuncional de clase media baja, que vive en un barrio pobre y sobre la posibilidad de que la niña deba ir a vivir a una residencia para niños desamparados.

También España  compite por partida doble, aunque en este caso la diferencia de nivel entre ambas producciones es mayor. Los exiliados románticos  sigue a dos amigos, que ya aparecían en la anterior “Los ilusos”,  y que ahora viajan a Francia. Se les junta un tercer personaje masculino y en el camino cada uno tendrá un encuentro con una chica. Película menor y simpática de Jonás Trueba, con padre y tío famoso. “Transeúntes” es un documental de Luis Aller que se nota fue filmado hace varios años en Barcelona con, según se dice y comprueba, más de 6.000 cortes de montaje. Hacia el final las imágenes se vuelven violentas pero el conjunto, donde alterna el blanco y negro con el color resulta incoherente y de escaso interés.

Simpática es “Songs from the North” que pese a ser una coproducción con los Estados Unidos y ser dirigida por Soon-Mi Yoo, de Corea del Sur, se refiere a la vecina república del Norte. Muestra un mundo poco conocido y la veneración que el pueblo tenía por Kim Jong-Il. Las imágenes no siempre son las mejores dada la censura que existe en Corea del Norte, pero el documental es digno.

 

El último lote incluye dos películas que prometen más de los que realmente dan. La iraní “Atomic Heart” de Ali Ahmadzadeh es curiosa dado su origen y fallida en su resolución. Sus personajes centrales son dos jóvenes habitantes de Teherán que se pasean por la noche en el auto de una de ellas y que se encuentran con una especie de “alter ego” persa de George Clooney. La trama es tediosa, el humor poco contagioso y forzado y el final previsible. Above and Below(SUI/ALE) pese a ser una producción europea transcurre en los Estados Unidos con personajes marginales como unos vagabundos (hobos) que viven en las alcantarillas de Las Vegas, un solitario habitante de una zona desértica del Oeste americano y un grupo de personas que se preparan para un posible viaje a Marte. Son casi dos largas horas difíciles de tolerar y que provocarán el hastío en más de un espectador.