Sin Dios, Marina Wainer

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Cuando el teatro adelgaza la trama, empiezan a ponerse en juego otras maneras de comunicar que enfatizan la dimensión simbólica de lo que ocurre en escena. Sin Dios, de Marina Wainer, escapa a las premisas de un teatro tradicional y propone una manera original de decir sin casi contar.

En una atmósfera que recuerda mucho al teatro del absurdo de Samuel Beckett o de Eugène Ionesco, tres personajes muestran unas vidas vacías, un tiempo libre difícil de llenar, la imposibilidad de relacionarse con el otro, e incluso, de poder traducir en palabras la angustia que sienten. En este sentido, las excelentes actuaciones de Lucio Cerdá, Jorge Noguera y Marina Wainer transitan los diferentes registros, tanto los más dramáticos como aquellos más cómicos. Sería impensable concebir una obra como esta que no estuviera respaldada desde lo actoral.

Sin Dios comienza con tres sillones vacíos, un dispensador de números y una pared que sirve de pizarra. Los tres protagonistas irán contando alternativamente cuál es su problema, aunque cuando llegan a la instancia de definir concretamente qué los convoca en ese lugar, no terminan nunca de decirlo. Siempre hay algo que falta, y esa falta es imposible de poner en palabras: la angustia los pone frente a la nada que tiene su correlato en un lenguaje que no puede expresarla.

Las situaciones tragicómicas, el predominio del color negro, más los juegos de luces y las situaciones extrañas que ocurren en escena acentúan el absurdo y la sensación de extrañamiento constante. Cuando parece que surge un hilo conductor, todo se diluye de pronto, y los espectadores nos sentimos nuevamente sorprendidos, intrigados, inquietos. Y es que durante la hora y media que dura Sin Dios no hay momento en que no se perciba una atmósfera más o menos opresiva. Ciertos movimientos de los personajes poco naturales o un timbre fuerte que suena para indicar quién tiene que hablar son algunos de los recursos escénicos que ponen en signos visibles dicha opresión.

Cuando no hay nada en qué creer, cuando no hay nada con qué llenar el tiempo, cuando el otro es una pared casi inexpugnable, habrá que desandar el camino e intentar descubrir qué es eso que nos lleva de un momento relativamente dichoso al del agujero existencial.

Una obra para pensar y para salir del teatro con preguntas más que con respuestas.

Ficha técnica

Sin Dios, todos los sábados a las 21
Escrita y dirigida por Marina Wainer
Protagonizada por Lucio Cerdá, Jorge Noguera y Marina Wainer
En El Estepario Teatro, Av. Medrano 484 (CABA) Entradas $100. Descuento a jubilados y estudiantes. Reservas: www.alternativateatral.com

Este espectáculo fue estrenado por primera vez en el Teatro El Canto de la Cabra (Madrid, España) en noviembre del 2003. En el 2005 Marina Wainer recibió el premio del 8vo Certamen Nacional de Directoras de Escena de España.