Esos mundos, cuentos de Mario Berardi

0
14

Entramos a Esos mundos (Ruinas Circulares, 2014), de Mario Berardi, a través de “Direcciones”, un cuento en el que el narrador nos describe una Estación central; allí el viajero elige destino entre una variedad infinita de posibilidades: así también funciona este libro. Porque este primer cuento es una invitación a viajar por diferentes mundos para los que Berardi nos saca pasaje.

En esta travesía de catorce cuentos, vamos a visitar lugares de lo más disímiles: un pueblo en el que nunca pasa nada y la labor de un periodista para investigar una muerte extraña; la habitación de un hotel para escritores entre cuyas paredes un hombre descubre que no es quien creía; realidades que son la mera excusa de otras que creíamos paralelas y secundarias; un granero abandonado donde podríamos reconocer a un precursor en un tal Googlesmith; un viaje de cabotaje con el Dr. Grüner a quien acompañamos hasta el Área habitable Traena 8, subidos al paleo-ferry y asistimos a los procedimientos de anestesia del dolor y con él, cualquier atisbo de vida perceptible, humana.

Berardi se mete con la pintura, con Hitchcock, con el western, con la ciencia ficción, con lo fantástico. Atraviesa los tiempos: abarca el pasado, se establece un rato en el hoy y nos deja espiar un futuro posible.

Es atrevido; se le anima a la épica, desacraliza a los griegos dándonos una versión diferente de la historia que conocemos, o desconocemos.

Esos mundos podrían ser estos mundos, depende de la distancia que establezcamos con ellos, que para el caso de estos cuentos, es una distancia muy cercana porque nos reconocemos en ellos, ahí, aquí, mundos en los vivimos, trabajamos, amamos, fracasamos y volvemos a despertar cada día.

Todo lo sirve a Berardi para ficcionar. Despliega humor, sensibilidad, inteligencia, asombro.

Él es el baqueano, conoce el terreno, los atajos, las ventajas y desventajas de los caminos. Berardi nos dice dónde alojarnos y cuándo volver a partir a otro destino.