#BAFICI2015: Altman

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El maestro norteamericano Robert Altman (1925 – 2006), director de 39 películas, numerosos programas de televisión y obras de teatro, con un pico de popularidad en los años ’70, se convirtió en uno de los más influyentes creadores del cine. Este documental se ocupa de hablar con su familia y la gente que trabajo con él. Repasa los éxitos y fracasos de su carrera en forma cronológica, sin llegar a penetrar en el corazón, estético o intelectual, de su trabajo.

A todos los que participan del documental se les pregunta: ¿qué es lo ‘almanesco’? Entre los preguntados se encuentran los actores Lily Tomlin, Elliot Gould, Julianne Moore, Keith Carradine, Robin Williams, Paul Thomas Anderson, entre otros. Lo curioso de notar sobre sus respuestas es que ninguno parece poder entender al concepto sin recordar al hombre. La película se encarga de proponer una definición:

  1. Caracterizado por naturalismo, crítica social, subversión de géneros;
  2. No se conforma con normas predecibles.

Empezó como director de películas industriales, trabajo que el recuerda como su escuela de cine. Ahí aprendió las condiciones técnicas para realizar una película. Sin embargo, su espíritu siempre fue el de un creador, un escritor. El próximo periodo lo encuentra dirigiendo televisión, hasta llegar a convertirse en uno de los directores del medio más importantes. Pero el rupturista que iba a ser años más tarde ya empezaba a aflorar. Hizo un episodio de la serie Combat! en el que el protagonista era un soldado con shell-shock (concepto que fue evolucionando, o involucionando, como sugeriría el comediante George Carlin, en lo que hoy conocemos como Trastorno por Estrés Postraumático). Antes de realizarlo, ya había sido advertido de que debía cambiar el guion, pero ninguna de las otras opciones era buena para él, y el productor que le había dado la orden, dice Altman con picardía, “se había ido de vacaciones”. Después de esto fue despedido.

Para ese entonces ya estaba casado con la mujer de su vida, su tercera esposa, Kathryn Reed, y tenían seis hijos, pero, según ella, no suficiente para pagarle al lechero. Con lo último de su dinero, Robert va a jugar a los caballos y gana. Con lo ganado, va a jugar al casino y gana. Miles. Suficiente. La historia pudo haber sido otra, reconoce su mujer.

Los riesgos, las adversidades y la incertidumbre se convertirían en un modo de ser para el director a lo largo de toda su carrera. Ejemplos de estas circunstancias y su actitud ante ellas sobran a lo largo del documental.

Jack Warner lo despide de la producción de una película después de ver los primeros cortes del trabajo y descubrir que Altman “ni siquiera se da cuenta de que tiene dos actores hablando al mismo tiempo”, este será, sabemos, uno de los sellos distintivos de su obra, el “overlapping dialogue”, que, lejos de ser solo un capricho, revoluciono la forma en que el sonido iba a ser grabado en la próxima generación.

En 1970 tiene el primer gran golpe de suerte, la oportunidad de dirigir M.A.S.H. La guerra todavía no había terminado y la idea de hacer una comedia al respecto era algo controvertida. Altman tenía claro que esto era así, por eso decidió trabajar fuera del radar, con perfil bajo. Pero este no sería el destino de la obra, que se convertiría en un éxito con el público, la crítica, ganadora de la palma de oro en Cannes y finalmente en un clásico.

En 1971 realiza dos películas, Brewster McCloud y el hito McCabe & Mrs Miller, con Warren Beatty. Este western, “clásico, al que torcimos un poquito”, rompió con las convenciones narrativas del género. Le gano una reputación como director serio poco esperada para el director de la divertida M.A.S.H., al punto de que Pauline Kael lo elevo a la altura de los maestros europeos Bergman y Fellini.

Su carrera se mantiene firme hasta finales de los ’70. La memorable The Long Goodbye, protagonizada por un magnifico Elliot Gould en el papel de Philip Marlowe, y una escena con un gato que merece ser vista en sí misma. Esta película que fue clave para la concepción de The Big Lebowski y la más actual Vicio Propio (dirigida por su pupilo, Paul Thomas Anderson). Pasando por otro clásico, Nashville –la más altmasneca de todas-, y también California Split, 3 Women, A Wedding.

Pero en 1979 hace A Perfect Couple, que es un fracaso, y Quintet, protagonizada por Paul Newman. Rechazada por la crítica, fracaso de ventas, hasta Grace Kelly se lamentó porque su amigo Paul haya tenido que formar parte de ese proyecto. La última de esta mala pasada fue Popeye, un año después.

¿Acaso se había acabado su suerte? ¿Cómo podía recuperarse? No debía hacerlo financieramente (aunque tuvo que vender su productora), sino artísticamente. El director, que ya lo había probado casi todo, encuentra otro momento experimental en el teatro off-broadway. Así todo, siguió realizando películas que no tuvieron éxito, hasta que llego Secret Honor en 1984. Filmada con bajo presupuesto, Philip Baker Hall como Richard Nixon y con un equipo técnico de estudiantes que no recibían paga, solo la oportunidad de trabajar con el director. La reputación se empezó a reconstruir.

Tras el éxito en 1992 con The Player, una sátira de Hollywood que llevaba escrito “Altman” por todas partes, y de ganar en Cannes el premio a mejor director, consigue un significante presupuesto para realizar Short Cuts, un elenco coral, historias entrelazadas, compuestas por nueve relatos y un poema de Raymond Carver, que una vez más va a ser un punto de partida para una película de Paul Thomas Anderson, Magnolia.

Su última película, A Prairie Home Companion, en 2006, es una conmovedora evocación del ángel de la muerte.

El documental Altman no nos muestra al hombre trabajando, o el proceso de decisión del que resultaron sus escenas y películas más conocidas. Es más bien general, quizás porque su cuerpo de trabajo es tan extenso y ecléctico (lo que, en consideración, debió haber sido suficiente para un documental más interesante y profundo), pero más aún porque este documental es un anecdotario. Para aquellos que ya conocen el trabajo de Robert Altman, no van a encontrar nuevas revelaciones de, por ejemplo, la enigmática 3 Women, o sobre como comprendía las estructuras de sus obras más grandes, que contenían tantas historias en el mismo lugar, o que fue lo que se disparó en su cabeza como para haber subvertido al género del western con McCabe & Mrs Miller. Pero por lo menos nos deja ver la impresión que dejo en aquellos que trabajaron junto a él y la de su familia. Un pater familias para sus grandes elencos, una figura a veces ausente para sus hijos (otro tema que no es suficientemente explorado).

Altman no es una película que Robert Altman hubiera hecho. Linear, disciplinada, respetuosa, organizada. Aunque afectuosa y devota de su protagonista.

¿Qué es lo ‘almanesco’? Una mirada sin compromiso a la forma de vida norteamericana, un país que él amaba pero que no podía evitar observar a través de sus puntos débiles.

 

Miércoles 22 – 14:35 h
Village Recoleta Sala: 2

Viernes 24 – 21:00 h
Village Recoleta Sala: 2