Demasiado cortas las piernas, Katja Brunner

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El lenguaje audiovisual, con videos animados, en esta puesta está presente como marco de presentación del argumento que la gacetilla anuncia. Una familia pequeño-burguesa: el papá, la mamá, una niña. Todo podría ir bien pero algo sale muy mal: el padre ama a la niña “sin límite”. Ese amor, sin embargo, es algo normal para ella, que se debate en un entramado de voces y discursos terapéuticos, morales y personales.

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El entramado de voces, escénicamente es presentado como un grupo de guionistas que va forjando la moralidad de los personajes y opina deliberadamente sobre ellos a modo de espejo con la coerción social que opera en el tejido de los vínculos familiares.

Si a los espectadores nos preguntaran de qué se trata la obra, diríamos rápidamente que el abuso sexual infantil es el tema, pero como dice la médica psicoanalista Eva Gilberti, en una entrevista que también recomiendo,  “El ‘abuso sexual infanti’ no existe, es la costumbre de hablar mal, de simplificar. No hay abuso sexual infantil, porque infantil es un calificativo de abuso y el abuso no es calificable como infantil. La forma correcta es decir: “Niños y niñas abusados sexualmente por adultos”.

La obra interpela, incomoda, acusa. Esta acusación es lo que hace pensar claramente que se suele hablar de números de víctimas, pero poco dicen las estadísticas sobre violadores, acosadores, abusadores porque eso nos obligaría a mirar a los miembros de nuestra familia y a nosotros mismos. La sexualidad de los niños y el incesto es un tabú, también lo es el placer sexual que puede sentir el abusado. Esto muchas veces es una herramienta para descalificar a la víctima, sobre todo cuando hablamos de mujeres adultas o adolescentes violentadas sexualmente, pero cuando de niños se trata se invisibiliza ese factor. Gilberti en la nota citada, dice que la seducción también es un ataque. Quien está seducido o atacado queda en manos y a disposición del seductor.

La obra se hace cargo de este matiz del abuso y propone un personaje que no entiende de la norma que no la deja amar a su padre. Queda en evidencia el carácter normativo del incesto y de las estructuras familiares. Judith Butler en el capítulo siete de Deshacer al género dice que la propia existencia del tabú del incesto presupone que ya existe la estructura familiar, de otro modo no podría entenderse la prohibición de las relaciones sexuales entre parientes sin una concepción previa de la familia. La obra cuestiona la misma estructura familiar que prohíbe el vínculo amoroso entre padre e hija porque lo perturbador viene cuando se introduce la perspectiva de los demás.

A la madre se la culpa por hacer caso omiso de la situación, se apela a su “instinto maternal”, que tan buena prensa tiene, para juzgarla o se la disculpa porque sus celos femeninos reducen a su hija abusada a una mujer como si fuera cualquier otra que compite por el amor del mismo hombre. La madre, cuando encuentra a su hija con su marido dice: “Ella ocupa mi mitad de la cama”. Algunos teóricos como Linda Alcoff, afirman que el incesto es una práctica que generalmente apoya la estructura patriarcal de la familia.

Es una obra que lejos de presentar una teoría unívoca o moralizante sobre el tema, plantea interrogantes y obliga a pesar, aunque las incertidumbres al respecto sean incómodas.

Ficha artística-técnica

Dramaturgia: Katja Brunner
Traducción: Carla Imbrogno
Elenco: Julieta Vallina, Julián Krakov, Matías Labadens, Francisco Lumerman, Lala Mendia, Javier Rodríguez Cano, Cinthia Guerra
Escenografía: Eliana Itovich, María Emilia Marozzi
Video: Felipe Garrido
Animación: Javier Timossi, Cecilia Jaime
Ilustración: Augusto Consthanzo
Iluminación: Lucía Feijoó
Fotografía: Christian Inglize
Diseño de comunicación visual: Julieta García Zacarías
Producción ejecutiva: Rocío Pérez Silva
Asistente de dirección: Marcelo de León
Prensa: Marisol Cambre

Dirección: Diego Faturos
Jueves de abril y mayo a las 21.
Teatro Timbre 4 | México 3554 | Sala México | CABA
Entradas: www.alternativateatral.com | $120
Duración: 70 minutos