Mauro Yakimiuk: “Cuando una obra se materializa, la sensación es inexplicable”

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Todos los viernes a las 22:30, en el Teatro La Tertulia (Gallo 826), podemos ver La que nunca estuvo, escrita y dirigida por Mauro Yakimiuk, con el que charlamos para que nos cuente sobre la obra y sobre lo que se viene después.

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¿Cómo definirías tu teatro?

Muy buena tu pregunta. Mi teatro busca diferenciarse obra a obra; me gusta mucho la comedia, el drama, el absurdo, el grotesco… El otro día me preguntaron si no se me había ocurrido nunca escribir una comedia musical. Es un desafío que me plantee para dentro de un tiempo, al igual que una obra que va a tener que ver con la historia de un boxeador. Volviendo a tu pregunta, la idea de mi teatro es buscar generar diferentes emociones obra a obra, algunas con más ritmo, otras con un clima más pesado. No me gusta encasillarme en un género.

Considerando que también sos periodista, ¿qué te aporta lo periodístico a la escritura teatral?

Escribo desde hace mucho tiempo y el estudiar periodismo ayuda desde la redacción, la utilización del lenguaje y luego el cómo emplearlo en un texto teatral. Más allá que no tengan tanto que ver un estilo con otro.

En cuanto a La que nunca estuvo, ¿qué tiene esta obra de tu anterior producción y qué de nuevo ofrece?

La obra anterior se llama Sesión continua y tiene en común el humor a través de gags y situaciones disparatadas. La que nunca estuvo es distinta en cuánto a que es una comedia dramática; una gran parte de la obra busca hacer reír pero también el final da un giro de 180% y termina de una manera inesperada para el público. La idea era dejar un mensaje en contra del bullying, y estamos muy contentos ya que el cuento que queremos contar es bien recibido por el público.

Cuatro chicas se juntan luego de cinco años de haber terminado el secundario. Una quinta chica, desconocida para ellas, acude a la reunión. Un juego generado por la “intrusa” pone en evidencia verdades ocultas. El pasado las une pero el presente las separa.

¿El tema de la verdad y la mentira, o lo evidente y lo oculto, es un tema de tu dramaturgia en general?

Trato de escribir historias muy diferentes, mi idea es no encasillarme. Igualmente se ha dado que en mis últimas dos obras, que son las que llevé al teatro hasta ahora escritas por mí, se dan la verdad y la mentira o lo que se oculta pero a su vez, en algunos casos, intento que el público de entrada se dé cuenta. A veces, que el público conozca cierta información hace que determinadas situaciones sean desopilantes. Igualmente la idea es tratar de dejar siempre un mensaje, en la anterior acerca de la fama y en la actual en contra del bullying, como dije anteriormente.

Las protagonistas de esta obra son mujeres. En este sentido, ¿la obra presenta una mirada femenina o termina siendo más general?

No, no presenta una mirada femenina, pero lógicamente tuve que escribir una reunión de amigas cinco años después de haber terminado el secundario así que se dan situaciones entre mujeres.

¿En qué rol te sentís más cómodo: como dramaturgo o como director?

Me gustan los dos roles y, en cierto modo, son procesos distintos pero, si tengo que elegir un rol, me quedo con el de director. Lo disfruto mucho, se aprende mucho todo el tiempo, no solo a dirigir sino también a manejar grupos, estados de ánimo, entre otras cosas. Leo muchos libros de psicología y de liderazgo, nunca está de más seguir sumando herramientas para mejorar día a día.

Mauro

¿Qué ventajas te da dirigir tu propia obra?

Muchas ventajas pero principalmente tener la libertad de cambiar lo que quiera del texto, y tener el conocimiento de lo que quiero contar y de cómo hacerlo. Yo puedo leer el libreto que escribió otro autor y después hacerlo a mi manera que quizás diste demasiado o no de lo que quería contar esa otra persona. Al hacer mis textos se simplifica eso.

¿Cuáles son tus expectativas cuando montás una obra, más allá del deseo de que sea un éxito de público?

Siempre tengo presente algunas frases de Walt Disney, una de ellas es “Si lo puedes soñar, lo puedes lograr”. Cuando sueño o pienso una obra, unos personajes, hasta el nombre de ellos, y después lo que soñé se materializa en una obra, es una sensación inexplicable. El ver reflejado en un escenario lo que escribí tiempo atrás es algo que me genera una alegría inmensa. Las expectativas también, como bien dijiste, es que a la obra la vea una gran cantidad de público y recibir las opiniones de toda la gente que va a verla. Y sumo la expectativa de ir creciendo cada vez y teniendo más desafíos. Y ojalá que a las chicas del elenco de La que nunca estuvo las convoquen otros directores o productores así siguen sumando aprendizaje, tienen mucho potencial.

¿Qué proyectos tenés para este año?

Estoy dirigiendo la obra PH escrita por mí, posiblemente se estrene en julio o agosto de este año; estamos ensayando desde el año pasado y le tenemos mucha confianza al proyecto. Además, el 5 de junio a las 21, en el Teatro Porteño (Av. Corrientes 1630) se estrena la obra La vida prestada, una obra que escribí y dirige Martín Pérez, la producción está a cargo de BelPic Producciones y en el elenco están Jimena Piccolo, Denise Bellatti, Facundo López, Guido Gastaldi, entre otros. Tengo muchas ganas de ver la obra, y con semejante elenco y con gente tan talentosa mis expectativas son enormes. Además, estoy escribiendo un par de obras más, pero no puedo adelantar nada. Está siendo un año muy intenso y con mucho trabajo así que muy contento.

Ficha técnico-artística

Elenco: Fiorella Di Carlo, Francina Adeff, Brenda Donadío, Marina Rocha, Julieta Grimaldo
Autoría y Dirección: Mauro Yakimiuk
Asistencia de dirección: Nicolás Fabbro
Producción General: Laura Méndez
Fotografía: Pamela Santangelo
Escenografía: Mariana Ramírez Roa
Realización escenográfica: Mariana Ramírez Roa, Gabriela Luna, Carlos Zabala

Todos los viernes a las 22:30, en el Teatro La Tertulia, Gallo 826, CABA.