Manoel de Oliveira: un director de 106 años

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El director más longevo de la historia del cine, el portugués Manoel de Oliveira falleció este jueves santo de 2015 en Oporto, a la edad de 106 años

106 años de edad, y 90 de carrera, realizó más de 50 largometrajes de ficción y documentales.

Oliveira nació el 11 de diciembre de 1908, estudió en un colegio de jesuitas en La Guardia (Pontevedra), debutó a los 20 años como extra en la película muda Fátima Milagrosa. En 1931, realizó su primer corto, Douro, faina fluvial, documental que muestra cómo le influían directores como Robert Flaherty y los documentalistas soviéticos, y en el que cuenta una jornada de trabajo de los pescadores de las orillas del río Duero. En 1942 dirigió Aniki Bobó, relato de una pandilla de chicos de las calles de Oporto, precursor del neorrealismo italiano. Su siguiente film El pintor y la ciudad (1956), película en la que empieza a virar hacia los planos largos, textos trabajados y cierta teatralidad, y que le lleva a O acto da primavera (1963), una docuficción que apuesta por la antropología visual en el cine. Referente de cineastas contemporáneoas como Pedro Costa o António Reis. En 1972 vuelve a las tramas novelescas con El pasado y el presente, y dos años más tarde, con la Revolución de los Claveles, comienza un nuevo periodo creativo.

En Amor de perdición (1979), Francisca (1981), El zapato de raso (1985), La divina comedia (1991); El día de la desesperación (1992), Valle Abraham (1993), El convento (1995), Party (1996), La carta (1999), son todas películas basadas en novelas u obras de teatro. La literatura siempre tuvo en Oliveira un lugar fundamental.

Uno de los últimos films que se vieron en Buenos aires, El Extraño caso de Angélica, film de encantamiento, donde la materia y la inmateria son una misma cosa.

Su penúltimo trabajo es el capítulo O conquistador conquistado de la película colectiva Centro histórico, realizada como parte de los actos de la ciudad de Guimarães como capital cultural europea en 2012 y enEn abril de 2014 rodó su último filme, el corto O velho do Restelo, con Luís Miguel Cintra, Diodo Dória y Ricardo Trêpa que podrá verse en el próximo BAFICI.

En el obituario del diario El Pais de hoy dicen: que cuando se le preguntó por la muerte, respondió: “Un poeta portugués dijo que el espíritu escapa cuando respiramos. Vi morir a mi padre, vi su último suspiro. Y en ese soplo se iba su espíritu. Ahí pierdes tu personalidad, queda la materia inanimada. También dicen que en esa expiración se iba la maldad, hay expiación. Así que cuando fallezca, en ese suspiro último al fin podré perder toda mi maldad”.