El gesto independiente en abril, en MALBA

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En coincidencia con una nueva edición del BAFICI, MALBA Cine propone para el resto del mes de abril una serie de films muy personales de directores se han caracterizado por su
independencia, al menos en el momento que los realizaron. En todos los casos, se trata de
obras que responden exclusivamente a la pulsión artística de sus creadores, realizadas de
modo prácticamente autista, a espaldas de toda consideración comercial y del contexto que las
contuvo (o no las contuvo, según el caso). Se verán films de Paul Bartel, Marco Bellocchio,
Tod Browning, Brian De Palma, Aleksey German, Nagisa Oshima, Martin Scorsese y Melvin
Van Peebles, entre otros.

Películas
Salto al vacío (Salto nel vuoto, Italia / Francia-1979) de Marco Bellocchio, c/Michel Piccoli,
Anouk Aimée, Michele Placido, Gisella Burinato. 120’.
A primera vista, esta película es muy diferente en tono y estilo a Las manos en los bolsillos.
Sin embargo, a través de la historia de dos hermanos maduros que viven juntos -ella depresiva
y con tendencias suicidas, él aparentemente más “normal”- Bellocchio vuelve a colocar a la
familia en la mira, para sacar a la luz las conductas más ocultas de los personajes. La
sorpresiva relación de la mujer con un muchacho más joven despierta los celos adormecidos
de su hermano y desnuda su oculta propensión al incesto. Como pasa siempre en sus mejores
películas, Bellocchio trasciende la anécdota para exponer su mirada inclemente sobre diversas
instituciones de la sociedad italiana en un film notable, que hace mucho no se ve y podrá
apreciarse en su versión completa.

Greaser’s Palace (EUA, 1972) de Robert Downey, c/Allan Arbus, Luana Anders, Albert
Henderson, George Morgan. 91’.
Luego de romper todo lo rompible en la de por sí destructora comunidad cinematográfica
neoyorquina de los ’60 con sus películas genialmente pobres y turbias, Robert Downey Sr.
consiguió un millón de dólares para filmar su historia de Jesús de Nazareth. El crítico del New
York Times Vincent Canby escribió al estrenarse esta película que su director –efectivamente,
el padre del actor de Iron Man–, “aunque estuviese la mayoría de las veces atrapado
financieramente, permanecía dispuesto de esa manera lunática que caracteriza a la
aristocracia de tontos y de cineastas”. Y aunque Greaser’s Palace haya sido su película más
cara es, también, la más extrema en su búsqueda de una nueva idea del cine. Una capaz de
tirar todo lo anterior por la borda.

¿Quién golpea a mi puerta? (Who’s That Knocking at My Door?, EUA-1968) de Martin
Scorsese, c/Harvey Keitel, Anne Collette, Leonard Kuras. 90’.
Tras realizar algunos cortometrajes, Scorsese volcó en su primer largo casi todas sus
constantes futuras: la represión católica, la estrecha relación entre sexo, violencia y religión, la cinefilia (que a esta altura estaba orientada más hacia Europa que hacia Norteamérica), el
suburbio, la desenfrenada imaginación formal. Incluso algunos colaboradores, como Harvey
Keitel y la montajista Thelma Schoonmaker, iniciaron aquí su larga asociación con el director.
En Argentina se estrenó con varios años de atraso, tras la repercusión local de algunos de sus
films posteriores, como Taxi Driver.

Shock Corridor – Delirio de pasiones (Shock Corridor, EUA, 1963) de Samuel Fuller, c/Peter Breck, Constance Towers, Gene Evans. 101’.
Shock Corridor es la más salvaje de todas las audacias con las que Fuller embistió al
establishment hollywoodense a lo largo de medio siglo. El título presagia algo fuerte, pero es
difícil imaginar lo que pudo pasar por la cabeza del público norteamericano cuando se
encontró por primera vez con esta historia de locura fingida, locura real, incesto simulado,
periodismo sensacionalista, números musicales reales e imaginarios, mujeres devoradoras de
hombres (en la mejor escena de ninfomanía de la historia del cine), negros que creen ser
miembros del Ku-Klux-Klan, y tormentas eléctricas en los pasillos de un manicomio.
En Argentina no existía una buena copia en 35 mm de este film. La que se exhibe fue obtenida
a partir de un negativo parcial que se completó con material de una copia positiva
generosamente proporcionada por Cinemateca Uruguaya.

Ciudad dorada (Fat City, EUA-1972) de John Huston, c/Stacy Keach, Jeff Bridges, Susan Tyrrell, Candy Clark, Nicholas Colasanto. 100’.
Si alguna vez alguien quisiera saber cómo son las historias de perdedores en el cine, tendría
que empezar por Fat City. Y no porque sea la primera de perdedores ni de boxeadores en
tobogán hacia el desastre, sino por ser la más lírica, la más sentimental, la que tiene al loser
más inolvidable, a este pegador en caída libre llamado Billy Tully que tuvo la chance y no pudo
y ya después no pudo con nada, ni con su mujer ni con el alcohol ni con nada del mundo real,
según nos lo hace sentir un Stacy Keach que quedó pegado para siempre a este personaje.

Dementia (Dementia / Daughter of Horror, EUA-1955) de John Parker, c/Adrienne Barrett, Richard Barron, Ed Hinkle, Angelo Rossitto. 56’
Esta es una de las películas más extrañas de la historia del cine. En medio de un cementerio,
de noche, un señor con una media en la cabeza se dirige a una muchacha: “¡Sí, yo estoy aquí!
Soy el Demonio que posee tu alma!”, y así sigue, hasta extremos imprevisibles. Debe decirse
además que Dementia deja en el espectador una impresión alucinógena no sólo debido a la
arbitrariedad absoluta de los acontecimientos que se suceden en la pantalla, sino también a la
sorprendente eficacia de su formulación visual (insólita para un film independiente de clase Z),
a la ausencia de diálogos (sólo hay un ocasional relato en off a lo largo de todo el relato) y,
sobre todo, a la partitura original de George Antheil, genio musical avant garde que vino a
parar a este film por razones completamente misteriosas.


Yo quiero a mamá, pero…
(Where\’s Poppa?, EUA-1970), de Carl Reiner, c/George Segal,
Ruth Gordon, Trish Van Devere, Vincent Gardenia, Paul Sorvino. 82\’
Un abogado no soporta más a su senil, vulgar e insufrible madre pero no puede deshacerse de
ella, aunque fantasea todo el tiempo con hacerlo. Tocar ciertas fibras íntimas es la mejor forma
de ofuscar al público. En 1970, Roger Ebert comenzó su reseña de este film diciendo que una
anciana le había escrito enfurecida por su crítica positiva sobre Los productores, de Mel
Brooks, a la que consideraba una película ofensiva. Dicho eso, Ebert recomendaba a esta
señora que no fuese a ver Yo quiero…. Y agregó: “Hay cierta clase de humor que se eleva por
debajo de la vulgaridad. No se trata sólo del peor gusto posible, sino que aspira a ser del peor
gusto posible. Este es el mejor ejemplo de ese género desde Los productores”.

Greetings (EUA, 1968) de Brian De Palma, c/Jonathan Warden, Robert De Niro, Gerrit Graham, Richard Hamilton. 88’.
Varios personajes habitan este film deliberadamente deshilvanado, que se compone de una
serie de situaciones vinculadas únicamente por el tono satírico, por el estilo formal, por las
eventuales relaciones entre los protagonistas. De Palma asegura que el cine de Jean-Luc
Godard fue una influencia nítida sobre el film: “sólo que nosotros evitábamos improvisar
porque no teníamos suficiente película virgen para poder hacerlo. Pero esa espontaneidad, la
idea de contar historias que te estaban sucediendo políticamente en aquel momento, con tus
amigos, con tus compañeros de la universidad…. Diría en ese sentido Godard fue la mayor
influencia”. Ello se nota además en la libertad para estructurar los distintos episodios y en el
interés por la política, que en Greetings se expresa alrededor de dos temas principales que
eran absolutamente contemporáneos: la guerra de Vietnam (que los protagonistas procuran
evitar a toda costa) y el asesinato de Kennedy.
Pero además de Godard es probable que también haya tenido su peso el humor disparatado y
cinéfilo de Adolfas Mekas en Aleluya, las colinas (1963). El crítico Roger Ebert llegó incluso a
comparar el tono cómico de Greetings con el de las comedias de Laurel & Hardy. Eso es
claramente válido en el modo en que De Palma lidia con las relaciones cotidianas, pero no
tanto en la agudeza política de varias situaciones, en particular durante la secuencia en que se
concluye que, si uno cree en las explicaciones del FBI, Kennedy debió ponerse patas arriba en
el asiento de su automóvil para recibir la bala fatal.
Greetings es la más notoria del puñado de películas independientes que hizo De Palma antes
de abordar el cine de género y de mayor presupuesto. También supuso el primer papel
cinematográfico importante para Robert De Niro. Nunca tuvo estreno comercial en Buenos
Aires, aunque hace tiempo circuló en VHS con un insólito doblaje al italiano. Se verá por
primera vez en fílmico en Argentina, en copia nueva hecha a partir de un negativo adquirido en
el exterior por la Filmoteca Buenos Aires.

Las cosas por su nombre (Les valseuses, Francia-1974) de Bertrand Blier, c/Gérard
Depardieu, Patrick Dewaere, Miou-Miou, Jeanne Moreau, Jacques Chailleux, Isabelle Huppert.
117’.
Sexo y rebelión. Lo suficiente para poner nerviosa a la sociedad bienpensante de los 70 (que
era menos bienpensante que la actual). Bertrand Blier maneja como pocos la cuerda satírica y
en este film compone una de sus obras más acabadas. Sin duda, la actuación de los actores
surgidos del Café de la Gare -Depardieu, Dewaere y Miou-Miou- es gran parte del secreto del
éxito de este film, que sufrió varias prohibiciones, incluso en la Argentina. Un triángulo
amoroso donde los dos machos despliegan sus alas de seducción a base de provocaciones. A
la calidad actoral y la belleza de Miou-Miou (impecable como la peluquera hastiada de la vida
cotidiana) se suman en pequeños roles Jeanne Moreau e Isabelle Huppert, en una de sus
primeras apariciones cinematográficas. Texto de Sergio Olguín.

Traigan la cabeza de Alfredo García
(Bring Me the Head of Alfredo García, EUA-1974) de
Sam Peckinpah, c/Warren Oates, Isela Vega, Emilio Fernández, Gig Young. 100’.
Harto de que los estudios mutilaran su obra, Peckinpah los envió al cuerno y decidió hacer una
película personal de manera independiente, a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos
y México. Un caudillo temible (Fernández) ofrece un recompensa millonaria por la cabeza de
un tal Alfredo García, dato que llega a oídos de Bennie (Oates), quien sabe dónde encontrarla.
En parte es un film de acción (y por momentos parece una remake minimalista de La pandilla
salvaje) pero su tono es el de un cómic de humor negro, impredecible y sombrío. Se verá en
copia nueva, recientemente adquirida por la Filmoteca Buenos Aires.

Freaks (EUA, 1932) de Tod Browning, c/Wallace Ford, Olga Baclanova, Leila Hyams, Roscoe
Ates, Harry Earles, Johnny Eck, Daisy y Violet Hilton. 64’.
En pleno apogeo del cine de horror, poblado de criaturas fantásticas como Drácula,
Frankenstein o la Momia, Tod Browning tuvo la macabra idea de contar una historia con
monstruos verdaderos. Reunió un elenco heterogéneo de fenómenos circenses y realizó
Freaks, sobre una bella acróbata que comete el error de aprovecharse de un liliputiense. El
film fue maldito desde su estreno: la productora MGM no supo qué hacer con él y lo vendió a
un distribuidor independiente quien lo explotó desde entonces como si el propio film fuera una
especie de freak. En los 60 la historia del cine reconoció su carácter singular y perturbador, y
desde entonces se cuenta entre los más célebres films malditos de todos los tiempos.
491 (Suecia, 1964) de Vilgot Sjöman, c/Lars Lind, Leif Nymark, Stig Törnblom, Lars Hansson,
Sven Algotsson, Lena Nyman, Ake Grönberg. 101′.
Un grupo de jóvenes psíquicamente inestables, con tendencias criminales, es objeto de un
tratamiento que prescinde del encierro para procurar su reinserción social. A medida que
transcurren los días, los jóvenes someten a su guardián a toda clase de humillaciones con el
único objetivo de testear el límite de sus ideales morales. Por basarse en una experiencia
psiquiátrica fallida –pero real– y por cuestionar a través de ella a las instituciones
correccionales de su país, el director Sjoman sostuvo una larga batalla legal para poder
estrenar este film, que prolongó su escándalo a casi todo lugar al que llegó.

La casa de Whipcord (The House of Whipcord, Gran Bretaña-1974) de Pete Walker,
c/Barbara Markham, Patrick Barr, Ray Brooks, Ann Michelle, Sheila Keith. 102’.
La idea argumental es genial, en parte por su sencillez y en parte por sus connotaciones
políticas, seguramente involuntarias. Un grupo de desquiciados, liderados por una carcelera
sádica y un juez esclerótico, establece un sistema represivo privado, con su propia prisión,
sistema de castigos y hasta ejecuciones, por entender que el gobierno no es todo lo enérgico
que debería con sus ciudadanos. Es, con ventaja, la mejor película del británico Pete Walker,
que en los ‘70 se especializó en el cine de horror aunque nunca (salvo aquí) demostró la
imaginación visual de sus contemporáneos italianos.

La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, EUA-1968) c/Duane Jones, Judith O’Dea, Karl Hardman, Marilyn Eastman. 96’.
La historia es clásica y fue imitada cientos de veces: diversas personas coinciden en una casa
abandonada, buscando refugiarse de una horda de zombies devoradores de carne humana.
Aunque hay referencias vagas a la radiación contenida en un satélite caído a tierra de manera
imprevista, nunca se sabe con certeza qué cosa ha reanimado a los muertos. Lo cierto es que
el mal que los moviliza es contagioso y, aunque se los puede eliminar con facilidad, el
verdadero problema es que están por todas partes. Con un presupuesto exiguo, la ayuda de
sus amigos y una inteligencia que él mismo suele desestimar, Romero creó el film de horror
más influyente de todos los tiempos. Hubo directores que se atrevieron a filmar imágenes gore
antes que Romero, pero nadie había logrado hacer con ellas una obra de verdadero suspenso
y eficacia narrativa.

La mujer poseída (Possession, Francia/Alemania-1981) de Andrzej Zulawski, c/ Isabelle Adjani, Sam Neill, Margit Cartensen, Heinz Bennent, Johanna Hofer, Carl Duering. 127’
“Filmo películas sobre lo que me tortura, y la mujer actúa como médium” dijo alguna vez
Andrzej Zulawski. Aparte de la presencia protagónica de la mujer en sus películas, otra
característica de su cine es el exceso. Todo es excesivo, sus argumentos, sus actuaciones,
sus travellings y cámaras en mano enloquecidas. Cuando filmó Possession en 1981, Zulawski
venía de divorciarse (parece que no en muy buenos términos) de su primera mujer y vomitó
aquí todo su odio y su dolor en una de las descripciones más demenciales y violentas que se
hayan hecho sobre la separación de una pareja (Sam Neill e Isabelle Adjani, ambos en las
mejores interpretaciones de toda su carrera). Lo que sigue es casi indescriptible, aunque la
reclusión del personaje interpretado por Adjani en un departamento y su posterior descenso a
la locura recuerda a Repulsión (Roman Polanski, 1965), aunque en aquella película la
protagonista no materializaba una extraña criatura similar a un gigantesco aparato genital con
tentáculos. Censurada y reeditada en todo el mundo, en versiones que oscilan entre los 80’ y
los 120’, se exhibe la copia completa de 127’ en 35mm.

No entren en la casa (Don’t Go in the House, EUA-1980), de Joseph Ellison, c/Dan Grimaldi, Robert Osth, Ruth Dardick, Charles Bonet, Bill Ricci. 82\’
Lo primero que hace Donald al volver a su casa y encontrar a su madre muerta, es saltar
alegremente encima de los muebles, al desaforado compás de la música disco. Después, se
dedicará a coleccionar víctimas femeninas, incinerándolas en el sótano. En su estreno, No
entren… padeció dos males: por un lado, poco entusiasmo por parte de los amantes del terror,
debido a su falta de borbotones de sangre en el momento en que la hemoglobina comenzaba
a ponerse moda en la pantalla grande. El otro mal fue peor, ya que en Gran Bretaña fue
agregada a una lista de 76 títulos, llamada video nasties: largometrajes que ofendían a la
sensibilidad del espectador y que solo podrían verse censurados. Aquí se verá en copia
presumiblemente completa.

La belle noiseuse (Francia-1991) de Jacques Rivette, c/Michel Piccoli, Jane Birkin,
Emmanuelle Béart, Marianne Denicourt, David Bursztein, Gilles Arbona. 238’.
Un pintor (Piccoli) decide retomar una obra que había abandonado, motivado por la visita de
un amigo y de su hermosa novia Marianne (Béart). Ese punto de partida sirve a Rivette para
elaborar una obra mayor sobre el arte en general y sobre el proceso creativo en particular. La
mala circulación de su obra, que tiene una fuerte tendencia a la eternidad, ha hecho que
Rivette sea el cineasta menos conocido de la Nouvelle Vague. Este es, de hecho, el único film
suyo que puede verse completo y en fílmico en Argentina.

Solaris (Solyaris, URSS-1972) de Andrei Tarkovski, c/Natalya Bondarchuk, Donatas Banionis,
Jüri Järvet, Vladislav Dvorzhetsky. 165’.
Algún adepto a la comparación fácil habló de “la respuesta soviética a 2001”. Otros, en
cambio, dicen que es “una película que te cambia la vida”. Algo que suena exagerado hasta
que llega la toma final. Basada en una gran novela del polaco Stanislas Lem, es una de las
obras maestras del otro gran cineasta ruso de todos los tiempos (cronológicamente el primero
es Eisenstein). De manera enloquecedora, el poder de su país le costeó a Tarkovski películas
caras y arriesgadas y lo sometió después a presiones crueles, destructivas (como a
Eisenstein). El planeta en forma de océano del título es demoledor sin saberlo: se limita a
corporizar los deseos de quienes lo visitan, y los enloquece. El montaje, las actuaciones y la
energía de los emociones son simplemente inexplicables en palabras: por una vez, para eso
está el cine.

Veinte días sin Guerra (Dvadtsat dney bez voyny, URSS- 1976) de Aleksei German, c/ Yuriy Nikulin, Lyudmila Gurchenko, Aleksey Petrenko, Angelina Stepanova, Yekaterina Vasilyeva.
101´
Esos veinte días son los que vive un oficial de licencia, a través de cuya mirada el realizador
muestra lo que nadie: el hacinamiento en que vive la población civil, la falsedad esencial de la
representación que el cine hizo del conflicto, las vidas deshechas en un mar de reproches, el
sexo fugaz. La guerra, sin embargo, no está solo fuera de campo. En un prólogo magistral,
filmado en un plano secuencia inverosímil, el batallón del protagonista sufre un bombardeo
junto a la playa. Después, en una evocación, la violencia que irrumpe sin piedad explica un
poco el gesto adusto del protagonista. Seguramente no lo ha visto todo. Pero lo que ha visto
es suficiente.

La permission (Story of a 3 day pass, Francia-1968) de Melvin Van Peebles, c/ Harry Baird,
Pierre Doris, Christian Marin, Nicole Berger. 87´

Los Caballos de fuego (Tini zabutykh predkiv, URSS- 1965) de Sergei Parajanov, c/ Ivan Mykolaichuk, Larisa Kadochnikova, Tatyana Bestayeva, Spartak Bagashvili, Nikolay Grinko.
97´

El imperio de las pasiones (Ai no borei, Francia- 1978) de Nagisa Ôshima, c/ Tatsuya Fuji,
Kazuko Yoshiyuki, Takahiro Tamura, Takuzô Kawatani. 105´

Grilla de programación
JUEVES 2
19:00 El ocaso de una vida, de Billy Wilder
21:00 Salto al vacío, de Marco Bellocchio
23:00 Greaser’s Palace, de Robert Downey, Sr.
VIERNES 3
18:00 Los rojos y los blancos, de Miklos Jancsó
20:00 Hamdan, de Martín Solá
22:00 ¿Quién golpea a mi puerta?, de Martin Scorsese
24:00 Shock Corridor, de Sam Fuller
SÁBADO 4
18:00 Ciudad dorada, de John Huston
20:00 Invasión, de Abner Benaim
22:00 ¿Quién golpea a mi puerta?, de Martin Scorsese
24:00 Dementia, de John Parker
DOMINGO 5
18:00 El lugar del hijo, de Manolo Nieto.
20:00 Where’s Poppa?, de Carl Reiner
22:00 Comiéndose a Raúl, de Paul Bartel
JUEVES 9
19:00 Testigo de cargo, de Billy Wilder
21:00 Greetings, de Brian De Palma
23:00 Las cosas por su nombre, de Bertrand Blier
VIERNES 10
18:00 Traigan la cabeza de Alfredo García, de Sam Peckinpah
20:00 Hamdan, de Martín Solá
22:00 La permission, de Melvin Van Peebles
24:00 Freaks, de Tod Browning
SÁBADO 11
18:00 491, de Vilgot Sjöman
20:00 Invasión, de Abner Benaim
22:00 Veinte días sin guerra, de Aleksey German
24:00 La casa de Whipcord, de Pete Walker
DOMINGO 12
18:00 El lugar del hijo, de Manolo Nieto.
20:00 Los caballos de fuego, de Sergey Paradjanov
22:00 Shock Corridor, de Sam Fuller
JUEVES 16
16.30 BAFICI: Petits Arrangements avec les Morts, de Pascale Ferran
19.30 BAFICI: Loulou, de Maurice Pialat
22.10 BAFICI: Actua 1, de Phillipe Garrel
22.10 BAFICI: Passion, de Jean-Luc Godard
VIERNES 17
16.00 BAFICI: Un burgués pequeño, pequeño, de Mario Monicelli
21.45 BAFICI: A Grammar For Listening (Parts 1-3), de Luke Fowler
23.15 BAFICI: Lady Chatterley, de Pascale Ferran
SÁBADO 18
16.00 BAFICI: Radio Belén, de Gianfranco Annichini +
Runan Caycu, de Nora De Izcue + Miss Universo en el Perú, de María Barea, Fernando
Barreto, Fernando Espinoza, Stefan Kaspar, Alejandro Legaspi
18.10 BAFICI: The Phantom Tollbooth, de Chuck Jones
20.30 BAFICI: A Grammar For Listening (Parts 1-3), de Luke Fowler
22.00 BAFICI: Plus Tubular Bells, de Matt O’casey
00.00 BAFICI: Theory Of Obscurity: A Film About The Residents, de Don Hardy
DOMINGO 19
16.00 BAFICI: Profession: Documentarist, de Varios Directores
18.00 BAFICI: Into The Blue, de Eugen Schüfftan + Accountant Kremke, de Maria Harder
20.00 BAFICI: The Phantom Tollbooth, de Chuck Jones
22.00 BAFICI: Vashti Bunyan: From Here To Before, De Kieran Evans
JUEVES 23
16.00 BAFICI: Radio Belén, de Gianfranco Annichini +
Runan Caycu, de Nora De Izcue + Miss Universo en el Perú, de María Barea, Fernando
Barreto, Fernando Espinoza, Stefan Kaspar, Alejandro Legaspi
19.00 BAFICI: Comedia de la inocencia, de Raoul Ruiz
21.30 BAFICI: Madame Bovary, de Claude Chabrol
VIERNES 24
16.00 BAFICI: L’âge des Possibles, de Pascale Ferran
18.30 BAFICI: White Material, de Claire Denis
21.00 BAFICI: A Blonde’s Dream, de Paul Martin
23.30 BAFICI: My Secret World – The Story Of Sarah Records, de Lucy Dawkins
SABADO 25
16.00 BAFICI: Raid In St. Pauli, de Werner Hochbaum
17.45 BAFICI: Dark Star – Giger’s World, de Belinda Sallin
20.00 BAFICI: Reflejo Narcisa, de Silvina Szperling
22.00 BAFICI: Gabrielle, de Patrice Chéreau
JUEVES 30
19:00 Café Vienés, de Victor Janson
21:00 Ciudad dorada, de John Huston
23:00 La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero
VIERNES 1 de mayo
18:00 Salto al vacío, de Marco Bellocchio
20:00 La mujer poseída, de Andrzej Zulawski
22:00 Traigan la cabeza de Alfredo García, de Sam Peckinpah
24:00 No entren en la casa, de Joseph Ellison
SÁBADO 2 de mayo
18:00 Greetings, de Brian De Palma
20:00 La belle noiseuse, de Jacques Rivette
DOMINGO 3 de mayo
18:00 El imperio de las pasiones, de Nagisa Oshima
20:00 Solaris, de Andrei Tarkovsky

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