Foro por la Emancipación y la Igualdad. Crónica del día 2

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Llego sobre la hora. Asumo la típica tolerancia de algunos minutos. Busco la puerta de prensa, por donde entré el día anterior. No está. Mmhhh, por donde entro, me pregunto. Veo también menos gente haciendo fila que en la fecha previa. Encaro a uno de seguridad, ah, sí, me dice. Ahora te hago entrar por aquí, sin hacer fila. Privilegios del 4to. poder, pero claro, luego hay que escribir. Me dirijo al mismo lugar de ayer, el palco del 2do. piso. Pero no hay ninguno de los colega que conocí el día anterior. Me acomodo, me dan un volante de “Podemos”, hacen un acto este mismo viernes en la Facultad de Ciencias Sociales. El teatro se llena. Se apagan las luces. Hay menos nerviosismo que ayer, ingresa la locutora, comenta los alcances de las transmisiones y ya presenta el tema de la conferencia.

Aparece Pedro Brieger y de arranque empieza citando la película Z (del director Costa Gavras sobre la dictadura griega de los ’60) y saludando el triunfo de Syriza. Continúa hablando de “Podemos” y ya comienza la emoción. Presenta luego al Sinn Fein, recuerda cómo la lucha en Irlanda fue parte de su formación, nos cita la canción de John Lennon “Sunday Bloody Sunday”. Menciona que Grecia, España e Irlanda son de los tres países más castigados por la Troika. Ahora trae a colación una canción de Javier Krahe, “cuervo ingenuo” y le pregunta al panel (Konstantinos Tsoukalas, German Cano y Martina Anderson) si se puede salir de la OTAN. Queda la pregunta flotando en el ambiente.

Empieza hablando Konstantinos Tsoukalas, mmhh, no me pedí auriculares, espero que no hable en griego porque voy a estar en problemas. Por suerte habla en inglés. Nos cuenta que en español sólo puede decir “compañeros” y “venceremos” y allí arranca el primer aplauso. El mundo no puede seguir del mismo modo, es necesario cambiarlo pero también comprenderlo. El Consenso de Washington aplica reglas universales y todo parece indicar que no hay alternativas posibles. Tanto lo que es bueno como lo que es malo es también universal. Esta carencia de diversidad es parte de la decadencia de la izquierda. Este consenso impuso la idea del fin de la historia y (paradójicamente) la política excluye toda ideología. Pero ahora se percibe un cambio histórico. Se empiezan a cuestionar esos fundamentos políticos y las palabras vuelven a cobrar valor. El sistema político debe ser enmendado y ahí nomás, a boca de jarro, nos cita a Lincoln: “un gobierno para la gente, de la gente y por la gente”. Nos cuenta que la izquierda puede volver al poder, sólo si es democrática y que los cambios de la globalización afectan a todos. Hay que mirar a la soberanía desde una nueva perspectiva, como algo global, pues nadie está ya más en solitario. Hay una izquierda internacional que tiene un nuevo rol en América Latina y en Europa del Sur. Dice que es la primera vez en la historia que en Latinoamérica la izquierda se puede implementar en forma regional y efectiva. El problema del otro lado del charco es que la Unión Europea nunca se concibió como una unidad política y se terminó convirtiendo en un sistema tecnocrático. En la historia del mundo nunca hubo tan pocos que controlaran a tantos en detrimento de esos muchos. En Europa la desregulación está bien establecida y la economía desacoplada de la sociedad. El nuevo dogma es la austeridad. El brutal ajuste neoliberal que se aplicó en Grecia la puso de rodillas. Nos tira datos sociales, son escalofriantes. Grecia está al borde de una crisis humanitaria. Si Marx habló de la “Miseria de la filosofía”, hoy hay que hablar de la “Miseria de la economía”. Y dice que las autoridades europeas están asustadas con los nuevos movimientos. La integración europea es una palabra vacía. La Troika asfixió la economía griega y si el electorado no es sabio, entonces deberán enfrentar las consecuencias. Hay que luchar, no hay otra opción. (al lado mío se sienta una señora que no tiene auriculares y al parecer no entiende inglés, me pregunta todo y me confunde, se me hace difícil entenderlo al griego, tomar notas y contestarle a la señora…). Konstaninos termina con un fragmento de un poema de Víctor Hugo: “En lo oscuro del cielo, un punto titila, miren crece, brilla, se acerca enorme a la Tierra. Oh República Universal, aún no eres más que una chispa, mañana serás el sol”.

Aparece Pedro. Habla de la unión entre Syriza y “Podemos”, presenta a Germán Cano, uno de los referentes de la nueva movida española. Dice que tiene una sana envidia de lo que está aconteciendo allí. Se sorprende de los discursos de los políticos argentinos de la inauguración, donde hablaban de teoría. Nos pregunta si tiene algún sentido hablar de izquierdas cuando hay una hegemonía ideológica del neoliberalismo. Considera que hay orfandad de expresiones y una pérdida de las tradiciones populares en España y ello va de la mano de la claudicación del PSOE. En el siglo XIX comienza la sociedad de masas. Hoy en día las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental en el cambio y es muy difícil mantener las tradiciones cuando todo alrededor es dinámico. A partir de la Segunda Guerra Mundial hay un mayor protagonismo cultural, pero el capitalismo post 60 logra capturar y domesticar a esos movimientos. Se habló mucho de la importancia del 15-m en la génesis de “Podemos”. Básicamente circulaban dos tipos de explicación sobre lo que esa fecha significó. Por un lado la interpretación endógena que indicaba que lo acontecido era el resultado del nuevo capitalismo, detrás de esta explicación está la idea de que lo social determina lo político. Por el otro lado está la interpretación exógena, es la indignación el motor de la protesta, es exógena en tanto opone a un pueblo puro un poder deformado. En el primer caso no se ve la coptación que hace el poder. Se pensaba que se estaba ganando (por el hecho de estar en las calles) pero no se veía que el neoliberalismo estaba cada vez más fuerte. En el segundo caso la explicación la recogían los medios, que hablaban de indignación, todo se encuadraba dentro de la queja individual. De ese modo despolitizaban al 15- m. Cano nos cita a Cicerón: “democracia es locura y libertinaje”, allí se muestra el desprecio por lo popular. Ahora nos habla de Edward Thompson, quien critica el concepto de motín y propone entender las cosas a partir de una “economía moral”. Las acciones políticas suelen analizarse como rebeliones del estómago. Hoy día hay una sobrevaloración del emprendedor, es la idea de “si te esfuerzas, puedes”. Siempre basado en una lógica individual. Todo esto es contario a la ideología de Podemos. Podemos politiza el 15-m. Un buen ejemplo fue lo que pasó con los desahucios (desalojos), que convirtieron la vergüenza individual en un acto político. Pero todas estas movidas se están haciendo desde la nada, sin memoria histórica. Es necesario entrar en el juego del poder y de los medios de comunicación. Una de las diferencias es que Podemos asume un receptor activo y no pasivo. En Podemos se dice lo que la gente piensa y no lo que la gente quiere oír. El problema no es lo viejo contra lo nuevo, sino lo nuevo visto desde el poder como una nueva subjetividad. Hay que poder ver la dimensión afectiva del pueblo. Un buen ejemplo de afectividad y tradición son las Fallas de Valencia. El franquismo las usaba para instaurar el miedo; los republicanos las usaba como sátira y vehículo de ironía. Y hoy en día se repite la dicotomía, se enfrentan la cultura del miedo y la cultura de la ilusión. Aplausos.

Pedro toma la palabra para presentar a la representante del Sinn Fein, Martina Anderson. Comienza hablando de los vínculos entre Argentina e Irlanda. Hay 500.000 irlandeses en el país, es, luego de los países de habla inglesa, el lugar donde más irlandeses viven. Nos comenta que estuvo en Palestina y el sufrimiento que vio, generado por el gobierno de Israel. Es un nuevo apartheid. En el Sinn Fein creemos en la solidaridad colectiva, dice con énfasis y afirma que el camino del futuro es internacional, la justicia debe reinar en todo el mundo. Nos cuenta lo que fue la gran rebelión de 1916, donde se pudo romper com la colonia. Nos cuenta de los 700 años de dominación inglesa en Irlanda, de como la lengua fue oprimida, la tierra robada y la gente encarcelada (ella misma estuvo presa durante 13 años). El Sinn fein es uno de los partidos de izquierda más viejos de Europa y que aún sigue vigente. Fue fundado en 1908 y tiene representación en toda Irlanda. En 1918 se fundó el Parlamento Irlandés y en 1921 se dividió el territorio en dos estados, norte y sur. La parte del norte pertenece a Inglaterra y es un sistema basado en la discriminación. Nos comenta que siempre lucharon por la reunificación de Irlanda, contra el imperialismo británico. Nos cuenta que ellos lideran las campañas contra las privatizaciones y contra los impuestos al agua. El partido de la derecha, los unionistas, tienen la agenda de la globalización y el neoliberalismo. En el suelod e Irlanda se ve el desafío de la izquieda, apoyando la lucha contra el capitalismo, el colectivismo y la agenda social. El neoliberalismo necesita del estado para mantener sus ganancias. En términos políticos se debe enfrebtar a los conservadores y es necesario transformar las estructuras. La izquierda europea debe mirar al otro lado del Atlántico. Se puede hacer lo que se quiera usando creatividad e ideología; los valores son los de la unidad y la solidaridad. Es necesario unir todas las luchas. Ahora cita a Bobby Sands (y ya se nos pone la piel de gallina), el luchador por la libertad muerto en las mazmorras británicas en 1981. “Nada es demasiado grande o demasiado pequeño, nadie es demasiado viejo demasiado jóven para hacer algo”. Reivindica por último a James Connolly, uno de los héroes de la Insurreción de Pascua en 1916 y fusilado por el ejército de ocupación en ese mismo año. Aplausos emocionados y pienso que podían haber terminado tocando el Irish Rover.

Pedro Brieger toma la palabra y comenta que seguramente Martina Anderson nunca pensó, cuando estaba en prisión, que iba a venir a Buenos Aires e iba a poder hablar en el Teatro Cervantes ante una multitud sobre Connolly o Bobby Sands. Fin de la primera conferencia. Ya canchero del día anterior voy directo al sector fumador. Breves intercambios de palabras con algunos compañeros fumadores y vuelta al segundo piso, al palco de prensa, para esperar la estelar de la noche.

Sale la locutora y anunca la 2da. conferencia. Menciona la transmisión satelital usando el ARSAT e introduce al comentarista, Jorge Aleman. Hace los agradecimientos de rigor y señala la importancia de la Emancipación y de la Igualdad. Nos hace reflexionar acerca de la diferencia entre Revolución y Emancipación, la primera como necesaria y la segunda como contingente; la primera con fundamentos teóricos y la segunda no. El neoliberalismo en uno de sus rasgos intenta intervenir al sujeto. Prescinde de la figura del Amo y del Esclavo e intenta seducir, de allí que algunas de sus manifestaciones culturales sean los libros de autoayuda y las nuevas técnicas del coaching. Debe ingresar en la propia subjetividad (valga la redundancia). En esa batalla, el proyecto emancipatorio debe apropiarse del lenguaje. A continuación nos presenta a Gianni Vattimo. Y hace un breve homenaje a Laclau, la respuesta es una aplauso sentido. Hay que pasar del pensamiento débil al pensamiento de los débiles. Vattimo es muy simpático y enseguida nos convence a todos. Dice que él se merece este homenaje por ser un cultor desde hace tiempo de la mitología latinoamericana. Flotan las risas como los cronopios. Tira un título “Latinoamérica como futuro de Europa” y señala que es una ponencia del entusiasmo. Lo que sucedió en la última década en Latinoamérica ayuda en Europa a pensar en otro mundo posible, pero no en el “otro mundo” de la Iglesia (la conferencia tiene un tono eclesiástico ya que hay un sacerdote y un ex sacerdote), sin en un mundo diferente acá en la Tierra. Comenta que hace poco publicaron un libro con dos conferencias que dio que titularon “Dios es comunista”. Y nos recuerda que al papa Francisco quienes lo critican desde dentro de la iglesia, lo tildan de comunista. Dice que hay que formar un “papaintern” en vez de un comintern (risas). Y afirma que si se piensa en la necesidad de una internacional comunista hoy en día, es necesario mirar lo que sucede alrededor del Papa. Él puede ser el centro de las fuerzas anti-anti-humanistas y contra los buitres. Afirma que porque es cristiano es comunista. Es necesario volver a los soviets, es decir que haya control obrero de los procesos productivos. Lo que Estados Unidos llama lucha contra el terrorismo no es más que una manifestación de la lucha de clases internacional. Hoy en día quien no está de acuerdo con los medios de comunicación de masas, es un terrorista. El conflicto principal en el mundo es entre el sistema financiero y los pueblos que no lo aceptan. Hay que generar una globalización alternativa a la globalización conservadora. Y la religión puede ser emancipadora si se emancipa a sí misma, renunciando a los valores conservadores. El énfasis en el cristianismo está puesto en la propia tradición europea que es esencialmente cristiana. Esta religión hereda la tradición romana y allí está la herencia conservadora. Recuerda a Dilthey que dijo que el cristianismo pudo anticiparse a kant, pero no lo hizo por culpa de San Agustín, que además de filósofo era Obispo y por lo tanto ocupaba un puesto de poder. La idea de una revolución violenta, tipo toma del Palacio de Invierno, hoy día con la globalización carece de sentido. E insiste con la idea de una Internacional de los Alternativos. Los aplausos y las risas llenan de emoción a todo el recinto.

Aleman, el moderador, se pregunta hasta donde el núcleo transformador del cristianismo puede sumarse a la emancipación y presenta a Monseñor Sánchez Sorondo, de la Academia Pontificia. La pregunta retórica del sacerdote tiene que ver con qué lugar ocupa en el Foro, ¿cómo llegue aquí?. Cuenta que lo conoció a Perón en Roma, que Paulo VI no le dio audiencia. Dice que en su encuentro con El General, Perón elogió al país y que le auguraba un futuro promisorio, pero nunca le dijo que el papa iba a ser argentino. Nos comenta el viaje de Francisco a Río, el encuentro con los argentinos y el famoso “hagan lío”. Y que esto hay que interpretarlo a partir del mensaje de Cristo; la clave son las bienaventuranzas. Como Mateo 5, que es el discurso más revolucionario que se escribió y que no es otro que el famoso “sermón de la montaña”. Dice que aún en Hegel puede rastrearse la idea de Libertad de sus lecturas evangélicas. Nos comenta cuando Francisco celebró la Misa Criolla y que Ratzinger la elogió, allí deslizó una humorada, comentando que Benedicto es mejor músico que papa. Luego citó a Francisco, cuando dijo que esperaba que Latinoamérica sepa darse una estructura social que no sea capitalista. También fue específico cuando dijo que el papa le pidió a la Academia Pontificia que piense, reflexione y actúe en función de los problemas reales del mundo. En este sentido, una de las obsesiones del papa, es que la salud llegue a todos los pobladores del mundo. Hay que volver a Mateo 25 (aquella lectura donde se señala que lo que se le haga al más pequeño de los humanos, se le hace al propio Cristo). Y terminó afirmando que la iglesia debe salir del centro y llegar a la periferia. Termina su intervención, por momentos en mi interior luchaban el punk anticlerical que llevo dentro con el monaguillo que supe ser. Por suerte en ese instante interviene Aleman.

Y recuerda otra frase de Bergoglio que decía algo así como que Dios te primerea, porque cuando has pecado, él ya ye perdonó. Volvió la pelea interna del ateo y el creyente, no se ponen de acuerdo ni en definirme como agnóstico. Por suerte toma la palabra Boff. Arranca con una ironía: “hubiera esperado que el monseñor le diera la extremaunción al capitalismo y la bendición a nuestros sueños alternativos”. Recuerda que este mismo viernes hay, ahora, manifestaciones en Brasil a favor de Dilma y que el domingo le toca a los grupos conservadores. Hubo cacerolazos, pero no sonaban las cacerolas porque estaban llenas. Los conservadores buscan el juicio político de Dilma. Nos cuenta que en Brasil hay mucho odio contra el PT y que ese odio en particular es contra los proyectos sociales. Las clases dominantes odian a los pobres. Cita al antropólogo brasileño Darcy Ribeiro que decía que la burguesía brasileña era la más reaccionaria y la más estúpida del mundo. Nos cuenta que hay 5000 familias que poseen el 46% de la riqueza total y que los medios de comunicación alimentan el odio. La pregunta es cómo se desmonta ese odio. Tal vez una de las respuestas esté en que aún la emancipación y la igualdad no existen aún. Recuerda la conferencia de Chomsky del día anterior y las dos grandes amenazas que enfrenta la humanidad, la catástrofe ecológica y la guerra nuclear. El capitalismo es terco y prefiere suicidarse antes que cambiar, por ello mismo es esencialmente insensible. Así como hay etnocidas, genocidas, femicidas hay también geocidas. (Alguien grita “fuera Monsanto”, pero no se entiende bien que dice, después nos damos cuenta. “Ah sí, claro”, dice Boff. (Evidentemente hay gente con afán de protagonismo). Nos dice que el Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Instituto Suizo de Tecnología están encarando un proyecto de estudio de las 4000 empresas más grandes del mundo. Insiste que hay que dar datos duros. Hay 723 grupos económicos que controlan el 86% de la riqueza mundial y al 70% de las demás corporaciones. Recuerda a Richard Wilkinson quien se preguntaba si queremos vivir bajo el principio de que el más fuerte es el que tiene todo, si queremos ser funcionales al darwinismo social. Hay que organizarse para crear un tipo de sociedad que arantice el derecho a los pequeños ya  los que tienen nada a los bienes vitales. Hay que buscar en nuestras propias tradiciones la inspiración.Ahora nos habla de Boaventura de Sousa Santos que decía que dentro de las derrotas y de los fracasos sociales están las semillas que deben ser recuperadas. El sujeto de base son los movimiento sociales y es posible ponerle límites a la perversidad capitalistas mediante las políticas públicas. Durante los gobiernos del PT Brasil pasó de ser el 3er. país más desigual del mundo a ser el 15vo. Nos cuenta que una burguesa le dijo que no quiere ir más a París porque allí va ahora su portero y otra, más tonta aún, comenta que no sólo reciben los subsidios (los pobres) sino que piensan que tienen derechos. Los pueblos originarios están renaciendo. (Otra vez escuchamos el grito de “fuera Monsanto”, se ve que no se le calmó el afán de protagonismo). El ser humano existe para danzar y celebrar la alegría de la vida. Nos señala que el “buen vivir” es una utopía que nació en Lationamérica, que se mezcla con la democracia comunitaria que viene de Los Andes. Nos habla del constitucionalismo ecológico que también es latinoamericano. Hay que convencer a todo el mundo que los elementos de la naturaleza tienen un valor intrínseco y tenemos que pensar en el planeta como un sujeto de derecho. La salida está en crear una nueva ciudadanía. Fin de la charla y muchos aplausos.

Aleman toma la palabra. Nos presenta a Horacio González, como el hacedor de la Biblioteca Nacional. Arranca González y dice que se confiesa laico y que en la mesa está en franca minoría. Risas. Se interesa por la historia de la ilustración laica en la Argentina. Nos recuerda que “El contrato social” de Rousseau, fue editado y publicado por Mariano Moreno. Nos habla de la relación entre la Revolución de Mayo y la Iglesia. Aquel acontecimiento planteó una división en el seno de la iglesia, del mismo modo que ocurrió 140 años después con el peronismo. Así la historia argentina tuvo siempre un drama laico y un drama religioso. En algún sentido la tradición laica siente un poco de envidia de la tradición religiosa. Nos habla de Echeverría y del “Dogma socialista” como un antecedente de la teología de la liberación. Recuerda que, al menos en la Argentina, el fútbol y las cárceles son centros de producción de lenguaje y dice que en el país hay dos grandes oradores, Francisco y Cristina. Reflexiona que los retóricos volvieron y que Platón no podría refutarlos debido a que hay cientos de locutores y de políticos haciendo gala de sofismas. Hace un chiste, dice que la iglesia sabe antes que TN qué es la globalización. Está claramente hablando del ecumenismo. Los call centers son los nuevos espacios de explotación y todo allí sucede en torno a la lengua (nunca mejor dicho). Esperamos siempre una dimensión de lo sagrado; el martirologio es el punto central de lo sacro, desde esa perspectiva Rodolfo Walsh es un escritor sacro, pero con una sacralidad no religiosa. González nos lleva por su laberinto lingüístico, ve a las conversaciones como transacciones comerciales y entonces vuelve al ejemplo de los call centers. Y allí está la disputa con los medios de comunicación, que poseen una omnisciencia que ni Dios tuvo, ya que ellos ni saben que la poseen. Se vanalizan las conversaciones, se superan obstáculos lingüísticos de antaño (el uso del usted, de las malas palabras), pero ello conforma una falsa libertad. Nos habla de Servando Teresa de Mier un sacerdote de la Independencia Mexicana que justificaba la liberación de España planteando que el cristianismo existía en América antes de la llegada de los españoles. Nos dice también que hay que recuperar a Bolívar, un personaje histórico que permite múltiples interpretaciones (incluso fascistas nos recuerda). Dice que quien hoy toca a Bolívar, toca también a Venezuela y por lo tanto a toda la lengua política de América Latina. Aplausos y más aplausos. Interviene Aleman y da los agradecimientos finales. Aparece la locutora y muestra imágenes de la marcha en Brasil y declara que no se va a permitir que se imponga un golpe en el país vecino.

Aplausos emocionados. Este cronista sale tranquilo pero cansado. 5 horas del Foro es duro para cualquiera, pero también una hermosa inyección de entusiasmo y esperanza. Todavía nos queda un día más.