Entrevista a Jean Pierre Noher en #PantallaPinamar2015

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La Borgeana situación de hacer de Borges.

LZ: Has hecho una gran recreación física, gestual y de la voz de Borges en la película de Javier Torre “El Almuerzo” pero me interesaría conocer ¿Qué tipo de lecturas de Borges tomaste para recrear su pensamiento?

JPN: Leí a Borges de grande, en mi época y por sus posiciones políticas era casi mala palabra, pero al leerlo me impactó su universalidad, como siendo tan nuestro podía ser tan universal. No soy más que un recreador de un personaje donde el actor usa todo, todo te nutre, pero tuve que hacer un Borges humano, cotidiano donde lo que me asombraba era su torpeza. En Un amor de Borges resaltamos su timidez, era el momento de su glaucoma inicial y tenía mucha dificultad para actuar con cierta normalidad. Era una persona muy sabia, con su cabeza más allá, puesta en el futuro.
Borges con sus grandes contradicciones dejó mucha sabiduría para este país y para todos los escritores argentinos.

LZ: antes de su reivindicación en la Argentina, pensadores como Focault y Lacan se referencian en sus escritos.

JPN: Si. Era muy controversial, hoy gracias a youtube tenemos la posibilidad de encontrarnos con Borges como la conferencia que da sobre la ceguera en el Coliseo o hablando de autores que no conozco Como Thomas De Quincey … o de Pound.

LZ: Y de autores que son falsos (Risas), para aquellos que no tenemos su erudición recién con internet podemos quitar la paja del trigo y saber cuáles son reales y cuales ficción.

JPN: Hay que leer el Borges de Bioy, en cualquier momento de la vida y del día lo leo, donde se puede ver esa mirada sarcástica que él tenía de los demás pero por sobre todo de sí mismo.

LZ ¿Cuales son las diferencias que notas de lo que vos crees que fue tu actuación y lo que realmente viste ayer por primera vez en el preestreno de “EL almuerzo”? Borges no queda políticamente bien parado y además se resalta su torpeza.

JPN: Todavía estoy muy afectado por que es la primera vez que veo la película. En principio no puedo hablar objetivamente de mi actuación, Casi siempre no me gusto cuando me veo en un film, pero esta vez no, me gustó porque no me veo a mi mismo, veo otro, es muy borgeano actuar de Borges.

LZ:
Ahí está el titulo de esta nota (risas)

JPN: Borges es el yin y el yang, esa cosa dual que nos trasmite ¿es un boludo o es un sabio? Es muy pillo ¿Cuántos Borges caben en Borges? El conferencista, el escritor, el conservador, el doméstico que conoció Fanny…
En cuanto al almuerzo en sí Borges tiene terror de estar ahí y ante la imposibilidad de quedar callado ponía todos sus conocimientos como una forma de sentirse seguro, de exorcizar el terror que suponía estar frente a Videla que era un bruto que seguro ni leía el gráfico. ¿Cómo iba a entender a Ernesto Sábato y a Borges? Con Sábato, Borges entabla un pequeño duelo de malevos entre Martin Fierro y Carriego.

LZ:
claro, es un debate político y estético de la época.

JPN: En cuanto a la película está hecha para parecer una película de los años treinta o cuarenta y esa es una virtud por su austeridad , en eso Javier Torre es mago y algún día va a ser valorado. Descreo de los tecnicismos creo en los directores del set de filmación como Aristarain, ellos saben producir magia.

LZ: Tengo la sensación de que el almuerzo es una película testimonial en registro de película de terror, hay mucha incertidumbre, mucha angustia.

JPN: No es el huevo de la serpiente pero se parece, Borges está mal, le duele el estómago, pide ir al baño, está muy incómodo.

LZ: Tu trabajo destaca dentro de un elenco increíble, habría que ver en la historia del cine argentina que película pudo juntas este ejército de talentos…

JPN: gloria y loor para Lorenzo Quinteros como Sábato, Alejandro (Awada) metiéndose en lo que nadie se quiere meter (como Videla), Carnaghi que hace de Ratti el presidente de la SADE que no se anima a nombrarlo a Haroldo Conti pero si a Santoro y Di Benedetto. Como dijo Javier (Torre) , a tres meses del comienzo de la dictadura había que ir a pedir por escritores desaparecidos, era una cosa heroica.
Castellani pide por Conti que era Montonero. No es Di Benedetto que no tenía una identificación política clara, acá está pidiendo por un montonero. Comer un raviol o un espárrago en ese lugar frente a ese hombre si fuera solo eso ya era heroico.

LZ: como dijo Alejandro Awada en la conferencia de prensa, “estábamos comiendo sobre el cadáver de Haroldo Conti”.

JPN: Si esa frase de Alejandro es genial. La verdad es que contar ese almuerzo y ver como vibra la gente con esa historia es lo que justifica su proyección. Algo sucedió ayer en el estreno y es algo que produce y que contiene la película y ese es su valor. Tenemos unas historias increíbles en la Argentina para rescatar y mirarnos al espejo, así contribuimos a conocer nuestro pasado.

LZ: Te vuelvo a felicitar JPN por tu actuación y gracias por esta entrevista.

JPN: gracias a vos y un abrazo a todos los lectores de Leedor.

el almuerzo