En orden de desaparición, #pantallaPinamar2015

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La onceava edición de este festival hace aparecer lo más interesante en la mitad de la semana. Ya vimos Sils Maria, de Oliver Assayaz, verdadera lección de maestría en cuanto a dirección, escritura y actuaciones. Ahora sumamos un nuevo trabajo del cine nórdico contemporáneo con En orden de desaparición (Kraftidioten, Noruega, 2014), de Hans Petter Molan, presentada en la Berlinale 2014 dejando críticas y comentarios.

La película cuenta una historia de venganzas y muertes encadenadas, que, cual tragedia griega, comienzan con la primera desmesura: la muerte de un joven encubierta en sobredosis de cocaina, el hijo del protagonista, Nils, interpretado por Stellan Skarsgard, un actor sueco que aporta un excelente trabajo, cosechador de premios, incluido uno a mejor trabajo en nuestro Festival de Mar del Plata 2001.

Muchos datos hacen de esta película un producto muy interesante. Por un lado, el paisaje impactante (decíamos que este es un Pantalla de paisajes, especialmente gélidos, con una nieve blanca que todo lo cubre, y las máquinas quitanieve con tintes futuristas, que maneja Nils cual vengador motorizado. Por otro, el recurso formal de ir poniendo una placa negra con los nombres de los que van muriendo (violentamente, claro está), a medida que esto sucede, que sirve además como modo de presentar los créditos con los nombres de los actores.

Pero sin dudas, el humor negro y la parodia/homenaje a Tarantino y otros maestros del género cine mafioso contemporáneo es lo que le da un toque especial. La parodia también es hacia sí mismos, las sociedades nórdicas, hoy atravesadas por la crisis general, política y económica, que sacude a Europa. En un díalogo entre dos mafiosos se plantea la clasificación de los países entre los que tienen sol (por ejemplo, los latinoamericanos, pobres) y los que tienen, en vez de sol, bienestar. El detalle de que el jefe de la banda mafiosa local se diga vegano, y prepare jugo de zanahorias para él y sus secuaces cuando se reúnen, es un toque más de esta cuestión paródica hacia la ecología o la preocupación por la naturaleza como moda u objeto de mercado.

El papel de Bruno Ganz, jefe de la mafia serbia, competidora de la noruega, también se destaca y agrega un toque expresivo a las actuaciones que están a la altura de lo que propone el film, que ha sido nombrado por las páginas de internet como un ejemplo de polar western.

No creemos que esta película vaya a estrenarse de este lado del mundo, pero sí pudimos constatar que se encuentra en esos sitios de internet a los que recurrimos para ver ese cine que, felizmente, también existe. Así que a buscarla y disfrutarla nomás.