FICJU 2015

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Un Festival con muy variados eventos y numerosas vistas y participantes

El Festival Internacional de Cine Judío del Uruguay (FICJU) es un evento con larga trayectoria como lo prueba haber cumplido doce años en 2015.

Entre el 7 y el 11 de febrero pasado, el también conocido como Punta del Este Jewish Film Festival, presentó una variada gama de eventos que incluyeron la proyección de numerosos films así como conferencias, mesas redondas y la presentación de varios libros.

En verdad este cronista venía postergando su participación en el mismo dada, entre otras razones, la coincidencia en el tiempo con la Berlinale. Pero este año finalmente con la generosa invitación de Fernando Goldsman, su productor y director general y de Jorge Jellinek,  su programador, se hizo realidad un sueño varias veces postergado.

La temática del Festival es muy amplia pero este año pareciera que el tema del nazismo estuvo muy presente. Por ello la conferencia “El nazismo a través del cine”, que forma parte de otra nota de Leedor, pareció una elección oportuna. La misma fue presentada en el Hotel Conrad, donde tuvo lugar todo el evento, el domingo 8 de febrero a las 20 horas, acompañada de la proyección de “clips” de algunas de las películas citadas. Entre ellas “El jardín de los Finzi-Contini”, cuya actriz principal (Dominique Sanda) se excusó de no poder asistir. Pero como se dice habitualmente: “si Mahoma no va a la montaña…” fuimos con mi esposa a visitarla a su habitual residencia  (en José Ignacio) y fue un enorme gusto volver a verla en su hermosa casa, rodeada de perros, torcazas y varias otras especies animales.

Varias de las películas mencionadas en la conferencia fueron proyectadas: “Un amor en Alemania” de Andrzej Wajda, “Europa, Europa” de Agnieszka Holland y “La última tregua” de Francesco Rosi. Esta última pasó sin pena ni gloria por nuestras pantallas pero mereció ser vista ya que está basada en un relato de Primo Levi, bien caracterizado por John Turturro.  La reciente muerte del director de “Salvatore Giuliano”, “Cristo se detuvo en Eboli” y “Tres hermanos” le agregó algo de nostalgia a la proyección.  Si bien es cierto que el uso del idioma inglés en la versión vista (también en Argentina) le quita algo de autenticidad a la obra,  las imágenes resultan suficientemente patéticas para no dejar indiferente al espectador.

Uno de los focos centrales del Festival fue el Caso (Affaire) Dreyfus, del que se cumplen unos 120 años desde su inicio. Dos notables oradores, el Dr. Alberto Spectorowski y el Ing. Roberto Cyjon abordaron el tema, muy bien coordinado por el Lic. David Telias de la Universidad ORT de Uruguay (FOTO). Parte de la charla del Ing Cyjon se encuentra en el texto “Una marca indeleble en la historia”, bellamente impreso incluyendo la tapa donde se ve el famoso “J’accuse…” de Emile Zola en facsímil del diario L’Aurore.

Dreyfus fue también el tema de otra conferencia: “Psicoanálisis de Dreyfus, de Patrick Modiano y de la judeofobia renovada” a cargo del Dr. Gustavo Perednik, habitual profesor visitante de la Universidad ORT. Y no podía faltar la proyección de “Yo acuso”, dirigida y protagonizada por José Ferrer en 1958.

Perednik también presentó dos libros más, ambos muy recientes. El primero “Desde el juicio a Eichmann: Sobre el nazismo, la Shoá y su banalización” toma una posición bastante radical desde su propio título. Hannah Arendt no queda muy bien parada, posición que no se comparte en su totalidad, así como tampoco la identificación del autor con la escuela “intencionalista” de los escritores sobre el nazismo. De todos modos y pese a las divergencias se rescata la claridad y erudición del autor. El otro libro es “Sabra. Solo contra un imperio”, coescrito con Marcos Aguinis.

Argentina estuvo presente en varios films proyectados durante el Festival: “Jevel Katz y sus paisanos”, “El triángulo rosa y la cura nazi para la homosexualidad”, “Malka, una chica de la Zwi Migdal”. Y también en un ambicioso proyecto futuro de un largometraje de ficción: “El azote del diablo” sobre el atentado a la AMIA, que fue presentado por el muy cordial y talentoso realizador argentino Pablo Bustos, quien lo dirigirá.

Un momento muy grato fue el denominado “Celeste y rojo” que estuvo protagonizado por una docena de jóvenes china/os de la ciudad de Harbin (noreste de China). Son en su mayoría chicas que durante un año realizan estudios de español en la Universidad ORT Uruguay. Se vieron algunas filmaciones hechas durante su estadía pero lo que más impactó fueron unos dibujos, en que a la izquierda se mostraban a jóvenes chinos y a la derecha a los uruguayos. Por ejemplo se mostraba que la diversión más popular en Uruguay es ir a bailar pero en China es el karaoke. O también que en Uruguay (América toda) cada uno come su plato individual mientras que en China se sirven de una bandeja que gira. Hubo momentos muy divertidos cuando una de las jóvenes se refirió a la ropa de playa y dijo que en su país ya empiezan a usar bikinis.

Habría mucho más para contar pero hemos preferido terminar hablando de la clausura y apertura. La primera, fue la tradicional entrega de premios mientras que el inicio fue un recuerdo para Nelson Pilosoff, recientemente fallecido y habitual participante del Festival. Y la proyección, en calidad de preestreno en  Uruguay, de la excelente “La esposa prometida” de Rama Burshtein. Fue presentada por Analía Sánchez, jefa de prensa de Mirada Films, que realizo con éxito las gestiones para que su distribuidor en Uruguay autorizará su proyección en calidad de preestreno.

Una perlita final fue la proyección de los cortos ganadores del Festival Internacional de Animación Digital 2014. Hay uno increíble de casi once minutos de duración titulado “Cuerdas” de Pedro Solís García, ganador del Goya en 2014, que es imperdible.