Se acabó la épica

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Este documental de Matilde Michanie sobre una de las figuras míticas de la literatura argentina se estrena el próximo 26 de febrero en Buenos Aires.

Las palabras, como mariposas pinchadas

Se acabo la Épica es un documental sobre Néstor Sanchez, una de las figuras míticas de la literatura argentina, en cuyo trabajo la vida y la obra se funden: si bien su meta fue la literatura, la materia con que la construyó fue su vida. Porque a fin de cuentas, para él la existencia era poca cosa al lado de las palabras escritas. De allí que lo que caracterizó su estilo fue una especie de vértigo. No sólo el vértigo de sus personajes, sino también el vértigo de la muerte. Un estilo donde se hace presente un balbuceo continuo, que no arriba a la formulación, o que no quiere o no puede llegar a ella.

El documental está armado en base a relatos de su hijo, su mujer, su hermano, amigos y colegas, a los que se suma su propia voz. No es fácil ni necesario encontrar un modo racional de entender su obra, porque ese punto de lo que suponemos es la verdad, la verdad de las palabras, se escapa siempre cuando pensamos que estamos apresándola.

Lo que nos ofrece Néstor Sanchez a través de su escritura es un legado tan divino como humano, que nos enfrenta a nuestra propia vida, más precisamente a nuestra intransferible experiencia espiritual. Lograr esto lo llevó al límite de la desautomatización del yo, para lograr salir de sí mismo, por esto es probable, que para llegar a esa instancia, haya dejado en el camino lo que más le importaba. Era el modo de lograr que cada una de sus palabras nos sea luego remerecida. Porque Sanchez es un tipo de escritor que hay que merecerlo. Porque hace que el lector deba salir de ese estado de comodidad, que en la mayoría de las ocasiones le es propio, cuando todo le llega digerido. Y claramente este no fue su caso.

A una excelente fotografía, se suman buenos relatos, y lo insoslayable: la figura de un escritor fiel a sí mismo, que entendió que cuando aquello que denominamos épica desaparece, no vale la pena seguir escribiendo.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=DI1Yngg4ciA[/youtube]

Sobre Néstor Sánchez
Nace en Buenos Aires (barrio de Villa Pueyrredón) el 7 de febrero de 1935.
Cursa el secundario en el colegio Mariano Acosta, que no concluye, ante la muerte de su padre.
De adolescente comienza a trabajar en las oficinas de Ferrocarriles Argentinos.
Frecuenta la zona denominada La Siberia .Se aficiona al billar, resulta varias veces campeón del barrio. Se despierta su pasión por el turf. Comienza a escribir poesía.
A mediados de los 50 combina milongas y encuentros poéticos con Edgar Bayley, Francisco Madariaga y Enrique Molina.
En 1958 comienza a trabajar como jefe de redacción de la sección Síntesis del Servicio de Prensa de Casa de Gobierno.
En 1963 publica su primer libro “Escuchando a tu hijo”, del que siempre renegará.
A principios de los sesenta el descubrimiento de la música de jazz le resulta determinante para la construcción de sus próximos libros. Trabaja como crítico literario en Primera Plana y luego en la revista Confirmado.
Su primera novela fue “Nosotros dos” fue publicada por Julio Cortázar por Sudamericana en 1966. Al año siguiente publica Siberia Blues y Sánchez comienza a tener un círculo de lectores que va aumentando. En 1969, producto de ese primer contacto con el trabajo espiritual del cuarto camino escribe “El amhor, los orsinis y la muerte”, novela escrita en una clave cifrada para entendidos de las leyes de Gurdjieff.
En 1970 viaja a Europa y publica en seix barral sus tres novelas y bajo contrato comienza a escribir “Cómico de la lengua”, su cuarta novela. En 1988 logra publicar el último libro que escribe apenas llega a Bs.As, “La condición efímera: Una serie de relatos breves” que incluye el diario de Manhattan, un punteo delicado sobre su estancia en Nueva York.
Muere en el barrio de Villa Pueyrredón el 15 de abril de 2003.