Entre pitos y flautas: Museo de arte erótico de Miami, y su reina.

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Photo by David Harbour

Vivimos en un mundo en el que nos escondemos para hacer el amor, 
pero la violencia se practica a plena luz del día. 
John Lennon

Cuando la cultura aparece como algo abstracto que se construye a partir del comportamiento de los individuos de un grupo, son los objetos más que  la palabra escrita, los que nos hablan de las costumbres de los pueblos y de su vida cotidiana; objetos que han alimentado en todas las civilizaciones, la curiosidad y voluntad de conocimiento de la fascinante historia de la humanidad: de sus enigmas, sus miserias y naturalmente, de su erotismo.

El arte es responsable  de haber dado a conocer hasta lo más bizarro y obsceno de lo erótico;  con su luz y color,  es la voz de un patrimonio histórico-cultural que la propia ciencia se cuidó de abordar.  A pesar de la gran cantidad de literatura que existe sobre el tema, son las piezas  rescatadas de las mismísimas entrañas de la tierra las que nos han permitido adentrarnos en las costumbres sexuales de nuestros antepasados y recuperar el legado de una ascendencia que supo vivir la sexualidad y el erotismo con menos prejuicios y tabúes, en el sano placer de la satisfacción de los sentidos.

Naomi Wilzig ha dedicado gran parte de su vida a la difusión de este género  bien definido.  Según ella,  el erotismo es vida y no se cansa de manifestarlo.  Por eso es que fundó el Museo de Arte Erótico de Miami (WEAM) que hoy alberga la colección que amasó a lo largo de sus jóvenes y vitales ochenta años y que quiere compartir con todos. Tarea que no le ha resultado nada fácil.

Miss Naomi, como se la conoce, nos recibió en su casa para deleitarnos con  maravillosas historias y sus secretos. De mente abierta y privilegiada,  sorprende su erudición en materia del erotismo y son contagiosos la pasión y el compromiso con los que ha forjado un loco sueño que empezó hace una veintena de años.

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Gracias al pedido de su hijo Iván – quería lo que frívolamente denominamos un “conversation piece*” erótico  para su nuevo y lujoso departamento de Manhattan, – ella, amante del coleccionismo de antigüedades, emprendería un increíble viaje hacia el auto descubrimiento y se embarcaría en una aventura, impensada para una abuela de familia ortodoxa judía, que la coronaría como Reina del Arte Erótico.

La ubicación del museo se definió luego de la muerte de su marido, un sobreviviente de Auschwitz y exitoso banquero judío que no estaba del todo al tanto de los vaivenes  de su esposa. Ni Tampa, ni St. Petersburg, Florida,  quisieron vincularse de manera alguna con su proyecto; tampoco Las Vegas, ni Orlando (entre las piezas más divertidas,  se encuentran las caricaturas eróticas de la versión Disney de Blanca Nieves y sus Siete Enanitos).

En 2005, cuando la ciudad de Miami ya se perfilaba como centro artístico de envergadura  internacional con Art Basel-Miami Beach, apareció la oportunidad ideal: un espacio de 12,000 pies ubicados en un segundo piso de la conspicua Washington Avenue. El edificio había alojado al estudio de grabación del rapero Luther Campbell y Miss Naomi tuvo que comprarlo entero pues,  según cuenta,  las autoridades municipales no le permitieron un local a la calle. Recién en la  13ª edición de esta gran feria del arte fue que el museo obtuvo la aceptación y el reconocimiento por el que tanto se había luchado.

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“Mucha gente no toma consciencia del valor del arte erótico, algo que ha sido creado a lo largo de los siglos…se tiene una visión tan estrecha del tema sin siquiera reparar en el hecho de que sin erotismo, sin los actos sexuales que se representan, no habría personas. Lo que el arte hace es visualizar los pensamientos y actos  de la gente a través del tiempo”,  explica Miss Naomi.

Y es así que entre las 4000 piezas que guarda, existen antiguas y valiosas manifestaciones de la historia del erotismo: simbología de la fertilidad de las culturas primitivas de África, que asociaban el acto sexual con la necesidad histórica de multiplicación y reproducción,  artesanías prehispánicas que lo vinculaban a las fuerzas del cosmos mítico-religioso y su poder creativo generador de vida;  se exhiben representaciones de sexo y arte erótico de países asiáticos con significados espirituales dentro de religiones como el hinduismo, el budismo, el shinto y taoísmo,   arte erótico decorativo de los griegos y romanos y  abundan imágenes del Kama Sutra; se pueden ver  originales de la serie 347 de Picasso y aguafuertes eróticas de Rembrandt;  el icónico falo blanco de “La Naranja Mecánica”; consoladores chinos y otros artilugios;  esculturas, fotografías  y hasta una escena de una mujer Victoriana inflando un condón para nombrar algunos ejemplos de la diversidad de objetos. Algunos más lascivos que otros.

Enfática a la hora de pronunciarse sobre la pornografía, la reina del arte erótico se preocupa por la era digital y como afecta nuestra percepción del erotismo,  tema que  según ella,  se debería ahondar más en el estudio. Claro, es difícil hablar de algo tan íntimo, de eso tan sensible que se vive en primera persona y que linda con lo innombrable,  sin embargo, recalca Miss Naomi, “es importante transmitirles a los estudiantes el tema de la sexualidad humana como una materia que es historia, y que también es arte.”

Cerramos la nota con una reflexión de Naomi Wilzig que nos deja pensando.  En EEUU donde la violencia se vive con toda normalidad, aún persiste cierta connotación negativa entorno a lo erótico,  se infunde cierto temor a los movimientos eróticos.  ¿Será que se confunden con la lascivia, definida por la real Academia Española como  “la propensión de los deleites carnales”, o con la pornografía que se refiere a la  “representación sexual de la actividad animal”,  o simplemente se deba a la carga moral  impuesta por las creencias religiosas y su mandato cultural?

Lo cierto es que la concientización nos liberará.

Octavio Paz decía “… el erotismo es invención, variación incesante; el sexo es siempre el mismo…” por eso,  los poéticos consejos del Kama Sutra, que se remontan al Siglo III de nuestra era, son realmente dignos de nuestra atención. Si bien en ellos hasta uno pueda ver al hombre imitando las costumbres de animales y pájaros, estas diferentes formas  de unión sexual “divina” se practicaban según las fantasías de cada individuo  para encender el amor, la amistad y el respeto… Valores que la sociedad moderna parece haber traspapelado entre tanto estimulo intelectual.

*abalorio u objeto que inspira una conversación acerca de sus cualidades inusuales; obra dramática basada principalmente en el diálogo en lugar de complot.

Washington Ave., Miami Beach, Fl. 33139

Lunes-Jueves de 11 am a 10 pm

Viernes-Domingo de 11 am a medianoche

www.weam.com

  1. Al cumplirse el primer aniversario de WEAM, Naomi Wilzig fue honrada con la Llave de la Ciudad de Miami Beach y en el 2011, el Instituto de Estudios Avanzados de Sexualidad Humana le otorgó a Wilzig el título de “Doctor Honoris Causa” en Sexualidad / Erotóloga.

Foto copete: Harbour Photo.

 

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