Clint Eastwood: La cámara Ideológica recargada

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“En toda la ideología los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en una cámara oscura, este fenómeno responde a su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico.”
Carlos Marx La ideología alemana

Los Francotiradores como Alter Egoclint Oscar
Disparar era un verbo común a las armas y a las cámaras. En sus comienzos, las primeras cámaras fotográficas usaban pólvora blanca o flash (aluminio) para iluminar la escena a capturar. Ya vemos que la imagen es capturada, tomada, extraída como alimentando en forma oscura aquella superstición de ciertas tribus que se negaban a ser fotografiadas porque creían que les robaban el alma.
Con el advenimiento del zoom y de las cámaras de filmación el parentesco evolucionó: el blanco del tirador es el mismo recorte visual que el de la cámara de filmación, hasta el disparo ambos retratan un blanco vivo.
Es larga y rica la historia de las películas que juegan con esa familiaridad: El día del Chacal, Shooter, Jarhead, Salvando al Soldado Ryan etc. yo destacaría Enemy at the Gates dirigida por Jean-Jacques Annaud que narra el duelo ente dos francotiradores (Jud Law y Ed Harris) en el sito nazi a Stalingrado y elde la construcción ideológica del héroes, ambos puntos en común con American Snipers.

Los hechos históricos

Según George W. Bush, presidente en el momento de los atentados del 11S, las razones para la invasión de Irak eran desmantelar el arsenal de armas de destrucción masiva que poseía el gobierno de Saddam Husein, sospechado de estar vinculado con Al Qaeda. Tanto los emisarios de la ONU como posteriormente las mismas fuerzas de ocupación demostraron que dicho arsenal nunca existió (tema de la película Green Zone de Paul Greengrass).
Es decir que las tropas que retrata Clint Eastwood son tropas que “ilegalmente” invadieron un país extranjero en el año 2003 con la sangrienta participación de los comando Navy Seals (Sea Air and Land) cuerpo al que perteneció Christopher Scott Kyle, el “American Sniper” del título, que fuera creado en el año 1963 por J. F. Kennedy luego de la fallida operación de Bahía de los Cochinos, proyecto para invadir la Cuba de Fidel y el Che.

Si “Los hechos no existen solo existen las interpretaciones” (Fredrich Nietzsche),  a los “hechos reales” debemos confrontarlos con los hechos reales, un soldado “pastor” protege a sus hermanos feligreses combatientes cuidándolos de niños y mujeres a los que apunta angustiosamente hasta matarlos…
Las tropas norteamericanas que invadieron Vietnam en la década del 60 se “horrorizaban” de cómo los soldados del Frente Nacional de Liberación de Vietnam amputaban los brazos de las personas que se dejaban vacunar por los comandos sanitarios yanquis, aquí el “pastor” Kyle no comprende cómo niños y mujeres se inmolan para detener al invasor, el heroísmo es una calle de un solo sentido.
Indiciar una película con el título “Basado en Hechos reales” no solo es un anclaje de fuerte verosimilitud sino también una interpelación al espectador para que acepte o confronte esa versión histórica que se ficcionaliza, por eso resulta simplistas y relajadas las posturas de ciertos críticos que por su amor a Clint (cuya filmografía es una de las más solidas que yo haya visto) nos solicitan que veamos la película como un divertimento, como una más de vaqueros, cuando la película pide, exige, una definición política.

La creación del héroe

American Sniper es una película ideológicamente republicana, cuáquera, como le gusta a Sara Palin y su Tea Party, hay una voluntad de aportar a la construcción ficcional de la figura del héroe nacional, de una manera simple y tradicional.
Hijo de un evangelista, Cris el vaquero sencillo y simple (Gran trabajo de Bradley Cooper) encuentra en el estupor del 11S su motivación para convertirse en soldado primeramente y luego en pastor-tirador, su record de 160 muertes confirmadas (para su registro fueron más de 250) lo transforman en un superhéroe en el paraíso del rifle, que bien podría la Marvel reclutar para su factoría.
La historia y las destrezas fílmicas de Eastwood hacen que el film sea récord de recaudación en sus primeras semanas, ¿triunfo republicano? ¿Derrota moral de Obama a quien Clint ridiculizó alguna vez? La recaudación no es un hecho democrático sino de Mercado, no tiene ningún valor ni ético ni estético pero sí habla de una sociedad a la que la preparan para una guerra permanente, son las condiciones de reproducción de nuevos obreros soldados a quienes se los anestesia con la idea de que la guerra es un videogame, sin saber I Rak es un país o un modelo guerrero de un I Pad.
De esto hablan las películas Vidas al Límite y la noche más oscura (K. Bigelow) y La ultima Fury (D. Ayer) Todo soldado es un mercenario, su bandera nos es más que otro logo, marketing del miedo.

El “bueno” de Clint

Esta película no cambia mi idea sobre el talento de Clint Eastwood que en American Sniper se muestra en su versión más rustica y elemental, pero está lejos de la maestría del díptico La Conquista del honor y Cartas desde Iwo Jima y de esa obra minimalista y brillante que es Gran Torino donde un ex soldado de la guerra de Corea, supera sus prejuicios y sale en defensa de sus vecinos “amarillos”.
American Sniper es la versión menos gentil y más cruda de la visión republicana (esto no supone desvincular de responsabilidades a su espejo no menos cruel y actual, los demócratas) nos muestra cómo la ideología nos vela y transforma la realidad: los asesinos son héroes y los héroes son asesinos. A Eastwood lo conmueve (lo traiciona) su cercanía al Kyle de carne y hueso, a su familia, y una vez muerto, a ese homenaje que refleja el final de un vaquero del medio oeste convertido en Héroe.
American Sniper no habla en favor de la guerra, muestra el efecto psicológico de la contienda, la dificultad de ese soldado para reinsertarse en la vida civil, “normal”, de cómo el cuidado de sus camaradas significa el descuido de su familia pero eso queda en un plano menor frente a ese final cargado de silencios, colmado de respeto, sus diferencias son solo susurros.
Clint es el viejo vaquero que elige que enfocar y a quién matar. Su elección estética y ética se funden para construir una idea del mundo, “su” mundo.

Pero … ¿Clean is Good?
PD: Me olvidaba Sr. Eastwood, tengo una propuesta para su próximo bebe en pantalla…

Bebe American sniper