Orden del vértigo + postre

0
16

En el evento de presentación de la cuarta tanda de libros de la Exposición de la actual narrativa rioplatense -colectivo de las editoriales Alto Pogo, El 8vo loco y Milena Caserola-, me correspondió presentar Orden del vértigo, el libro de cuentos de Giselle Aronson.

Mojada por la lluvia, despeinada y nerviosa, esa noche encontré pocas palabras para comentar mis impresiones sobre la lectura. Orden del vértigo, contiene historias que reflejan una cotidianidad irrumpida sutilmente de paranoia y desparpajo. Y también hay algo de feminidad y de rutinas. Rutinas que agobian y matan.

“El sr. Xy mira culos en la playa, lee el diario, juega al tejo con los vecinos, toma mate, come churros. De vez en cuando se acuerda de alguna mujer que alguna vez le alborotó la respiración, pero rápidamente abandona ese pensamiento que obstaculiza toda la filosofía de superación y felicidad momentánea con la que se autoconvención hace ya muchos años”. (Del cuento “Escenas veraniegas de la vida familiar”)

Con una cuidadosa descripción y una narración impecable, limpia de toda pomposidad, Giselle narra historias cercanas e imperceptibles. Pero también pueden leerse personajes paralelos, que se encuentran en el recorrido de lectura y se bifurcan para contar otras situaciones: el joven que monitorea las esquinas de Luro y San Luis, y el chino que monitorea su local. La chica que encierra a su ex en el baño y la que decide vengarse hasta la muerte. Fantasía citadina en el mundo de Giselle Aronson.

Orden del vértigo incluye doce cuentos donde se perciben algunas de las influencias de su autora: Cortázar, García Márquez y Virginia Woolf, por ejemplo. Giselle también publicó Cuentos para no matar y otros más inofensivos (Macedonia Ediciones, 2011), Poleas (Textos Intrusos, 2013), y la novela Dos (Milena Caserola, 2014). Ejerce la fonoaudiología y la escritura y, según sus propias palabras, aspira ascender a mona.

Yo solo aspiro un buen postre. Por eso comparto mi versión de esta receta que bien acompaña la lectura de Orden del vértigo.

Torta de queso con base de plátano
Para la base: se precalienta el horno a 180 grados. Preparar un puré con un plátano maduro (o amarillo) sancochado, agregar canela y cuatro cucharadas de azúcar. Llevar al horno por 20 minutos en una bandeja engrasada con manteca. Para la crema de queso: se mezcla 250 gramos de queso crema, 2 huevos, 4 cucharadas de azúcar y una de vainilla. Una vez que esté listo el plátano, colocar por encima y hornear (subir a 200 grados la temperatura) hasta que esté firme. Un postre único que recomiendo acompañar con una copa de Viognier El Índigo de Bodegas Don Cristóbal. Un vino de aroma muy frutado y fresco para el verano.

Buena lectura.