#29MDQFEST: Pasolini (II)

0
7

“ Yo amo ferozmente, desesperadamente, la vida.

Y creo que esta ferocidad y esta desesperación me llevarán a la muerte.

Pier Paolo Pasolini.

 

Anoche inauguró la 29º Edición del Festival de Mar del Plata, fecha de su 60º Aniversario, con un film muy esperado tanto por los amantes de la obra de Pasolini, como por sus detractores, aún aquellos, que obviamente no pueden dejar de apreciar la obra de uno de los artistas más geniales, y representativos de la cultura del siglo XX.

Me cuento claramente entre los primeros.

Más, habiendo visto la semana pasada Welcome to New York, de su mismo director.

Con Pasolini se han cometido tremendos atropellos antes, durante y después de muerte. No digo que el film de Ferrara sea un atropello, ni mucho menos, pero sí digo que es una falta de respeto a su memoria, a los que conocemos su obra, a los que conocen cómo pensaba, y a cual fue el motor de todo su trabajo. Escuchar a Pier Paolo Pasolini hablar en inglés, a Susana su madre, a Laura Beti, a Ninetto Davoli, a Furio Colombo, etcétera …… es francamente lamentable, y en muchos sentidos. Pero el más grave, es que Pasolini como decía, intenta – en toda su obra -reproducir el habla del pueblo, el registro de la llamada “borgata romana. Paradigma de estas preocupaciones –iniciales- dialectales y coloquiales son Ragazzi di vita y una Vita violenta, sus relatos sobre Roma,  Historias de la ciudad de Dios, y sus correlatos cinematográficos Accatone y Mamma Roma. Esto puede verse desde Poesía en Casarsa, pasando por “La Nueva Juventud” (de 1974), re-escritura de “La Mejor Juventud” (de 1941 a 1953) …texto que da cuenta de un retorno a la lengua materna: el friulano y a su espacio de la infancia, Casarsa, cumpliendo de esta manera un recorrido circular en un intento de cierre de su utopía lingüística.

Dejando de lado este hecho, al cual hay que ponerle el cuerpo, vemos a un Ferrara, que reconstruye en el film el último día de la vida de Pasolini. A un William Dafoe, que si no se le escuchase hablar estaría realmente muy bien, ya que logra reproducir en su rostro, y con su cuerpo, sus pasiones, sus afectos, sus miedos, su inteligencia y su último pensamiento respecto de la Italia de los 70 en la que fuese su última entrevista, – a Furio Colombo- reproducida textualmente, cuyo título fue “Estamos todos en peligro”. Casi como un modo de anunciar su propia muerte justamente en el aniversario de la muerte de su hermano. La idea de que Ninetto Davoli sea uno de los protagonistas de un film que jamás llegó a hacerse como fue Porno- Teo- Kolossal, podría ser leída como un homenaje. El juego con los fragmentos musicales de El Evangelio según San Mateo alcanza momentos de gran movilización emotiva. No obstante el comienzo destaca la idea de donde quizo poner el acento, y este fue el erótico. Aspecto muy importante en la obra de Pasolini, como en la vida… de todo enorme creador, aunque siempre su sexualidad fue vivida como culpa y permaneció atada a las primeras vergüenzas de su pasado friulano.

El film no es un documental, ni una biografía, si bien la entrevista es textual. Tampoco es por lo tanto una ficción. Creo que Ferrara juega más con el clima de la escena inicial, y que remata con la escena de la muerte, que está muy bien filmada, sobre todo carente de morbosidad.

No obstante no se juega en ningún juicio que hable sobre las connotaciones políticas de su asesinato, ya que muestra a Pino Pelosi con un grupo de amigos, los cuales destacan sólo su cualidad de homosexual como deplorable, lo cual no sólo es una pena, sino que continúa siendo una deuda.