Enio Iommi: “No perder el humor en el arte. Es la mejor opción”

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Entrevista a Enio Iommi realizada el jueves 28 de octubre de 2010 (durante el funeral de Néstor Kirchner), en el taller del maestro en San Telmo, por Cecilia Latorre para leedor.com

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¿Si tenemos que hablar de su producción artística, podríamos hablar de etapas?

No sé si en etapas. Hay artistas que hacen etapas, otros que no, que tienen la idea de la continuidad. Puede cambiar el material pero mi idea es siempre que las cosas se vean en el espacio. En este momento, por ejemplo, la última etapa mía tiene algo de lo que se podría llamar una figuración, pero lo que le falta se lo agregué yo por lo tanto yo transformé esa figuración en un concepto espacial. Es decir, que en esta exposición, según los curadores, porque estuve en manos de curadores, la dividieron en cuatro etapas a la exposición. Es un criterio de ellos. Pero para mí es toda una continuidad de un artista que hasta donde llegue, llegue. Es decir que la idea es siempre continua. Yo etapa concretamente no tengo sino que es una cosa continua, lo que cambia es el material o el concepto pero siempre está la forma y el espacio. O sea, lo que yo mantengo.

Ellos lo dividieron en cuatro etapas.

Claro, las dos señoras María José Herrera y Elena Oliveras organizaron la exposición y como curadoras tuvieron ese criterio, que me parece bien. Pero yo no hubiera hecho por cuatro etapas sino la continuidad de un artista.

¿Las obras para esta muestra las eligió Ud.?

No, los curadores eligieron todo. Yo no hice nada, me quedé en casa tranquilo.

Si tenemos que hablar de influencias…

Todos tenemos influencias. El que no tiene influencias es como decía el pintor Pettoruti, el que no tiene papá es porque es un hijo de puta. Y tiene razón. Nadie es un genio que nace. Todo viene de algo. Por eso hablo de la continuidad.

¿Pero hubo algún movimiento artístico, algún artista en particular?

Si, lógico. El grupo de Arte Concreto Invención en el año 45. Nosotros veníamos de un arte europeo y nuestros padres espirituales fueron un grupo que estaba en Francia, que era un grupo que no llegó a ser una cosa así concreta como los argentinos, pero dos de ellos nos influenciaron mucho a nosotros que fueron Max Bill y Georges Vantongerloo.

¿Cómo piensa Ud. el espacio?

¿Cómo pienso yo el espacio? trabajar con el espacio. Por eso en el Arte Concreto el material era aluminio, era un alambre. Una cosa de 3mm de espesor, que era para abarcar, para encerrar al espacio. Porque en ese momento nosotros mostrábamos que el espacio existe por medio del espacio virtual, o sea que era el volumen virtual. Gracias al espacio podemos envolverlo por una sola línea. Lo menos posible de mantener.

Y en la actualidad ¿ese espacio sigue siendo protagonista?

Ese fue el problema del escultor concreto. Después cuando uno dejó el movimiento concreto cada uno trabajó por su cuenta y ya eran otros problemas.

¿Y no es algo que Ud. trabaje ahora el tema del espacio?

Es que uno no sabe lo que va a trabajar. Eso es lo bueno del arte, que hay que descubrirlo. Si yo supiera lo que voy a hacer sería un artesano.

¿Cómo vivió Ud. la etapa del Arte Concreto?

Mejor que ahora. Porque era una lucha. Había que luchar contra la sociedad en serio, porque no fue aceptado. Son movimientos revolucionarios, nunca son aceptados por la sociedad. Y esa es la lucha buena que tiene el artista. Hoy está descartado completamente todo eso porque todo es lindo. Todo es contemporáneo, todo se puede hacer. Y como el comercio ya empieza a vender el arte moderno todos hacen las cosas más lindas para venderlo. Y en aquel momento no había ni coleccionistas y los críticos nos daban pasadas por todos lados, el público era reaccionario pero la salud artística era buena para nosotros, porque dimos donde había que darle.

¿Y cómo ve la crítica actual?

Y, yo creo que no hay. No solamente no hay, sino que el país es culturalmente vacío. Es un país que está vacío. Políticamente, socialmente, económicamente. Es decir, por culpa de todos nosotros porque no sabemos qué queremos de este país, no nos conformamos con nada. Y ahí está la consecuencia ahora. ¿Qué va a pasar ahora? Otros países ya saben qué va a pasar, sigue la continuidad del país. En vez nosotros siempre, o muere o se va el presidente y empezamos de vuelta todo. O sea, que siempre estamos para atrás, para atrás, nunca para adelante. Ese es mi criterio, no?.

¿Cómo ve la recepción de su obra en la generación de los jóvenes?

Bueno, a mí toda la juventud siempre me ha seguido. Como no me interesa la parte comercial. Si viene alguien y la compra, macanudo, no hay ningún problema. Pero quiero decir que no estoy pensando en vender. Si no, yo pienso ahora lo que voy a hacer, y siempre hago una cosa así como revolucionaria que a la juventud le encanta eso porque le abro el cerebro. Y el arte está para esos motivos, no está para adornar una casa. El arte es arte, aquí y en cualquier parte del mundo. No le pongas bandera, porque si le pones bandera es un arte nacionalista.

¿Cómo trabaja los materiales ahora? ¿Cómo aborda el material, cómo lo vincula?

El material es un medio, por lo menos para mí, porque trabajo con ideas, se me ocurrió una cosa y la hago. El escultor clásico hace la imagen, yo no hago imagen. Por ejemplo, de golpe estoy con esa madera, me gustó y le pongo la base, listo. Para mí eso es un acto de edición. Claro, que para hacer esto hay que pasarse treinta años.

Los materiales, por ejemplo, si vos me venís con materiales para que yo pueda hacer algo te lo rechazo. Porque no está la percibidad mía a partir de otra persona, sino lo que yo encuentre. El material, te lo digo, tiene un 10%, el 90% es la idea. Se me ocurrió hacer cosa, esto, no me importa cómo salga. Si hay que soldarlo no me interesa. Si se rompe dentro de tres días que se rompa. Acaso ¿no nos morimos? ¿O somos eternos? La obra de arte o cualquier cosa. Un auto después de 50.000km hay que tirarlo, no aguanta. Entonces ¿por qué voy a hacer una cosa eterna? Es decir, casi todos los artistas creen en la eternidad. Se equivocan.

Ahora está trabajando con otro tipo de materiales, no?

Ahora no. Ahora estoy jubilado.

Pero ¿en las últimas obras que hizo, las últimas obras que están expuestas?

La última obra es cosas que voy encontrando en la antigüedad, cosas así que sean irónicos, incluso que sea muy irónico lo que voy buscando, absurdo completamente y le agrego lo que falta. Mi nueva exposición, si llego a hacerla, es trabajar sobre el cerebro humano. Está todo ahí adentro. Las macanas que hacemos están aquí adentro.

Me llamó la atención el tema de las pavas. ¿Por qué las pavas?

Las pavas. Y las pavas porque el espacio está adentro. Lo que hice dos motivos, de abrir y ver el espacio, y la otra que como no había nada de comer reventó. O sea, que tiene dos partes, estético y social.

Los objetos que están dentro de la columna de acrílico ¿los eligió por algún motivo en particular?

No, se me ocurrió limpiar el taller y tiré todo ahí adentro. Dice brillante como siempre por afuera, pero por adentro…

Bueno, pero eran cosas que formaban parte de su taller.

Y los restantes que vamos tirando, la basura que se acumula, papeles, entonces un día limpié. Cuando lo vi, ?uh que lindo? dije y lo dejé.

¿Qué piensa de la formación de los artistas, de las escuelas, de los centros educadores del arte?

Toda escuela acá es académica. Yo enseñaría, si fuera los que hacen un estudio de cómo se enseña en las escuelas de Bellas Artes, tendrían que estudiar nada más que Historia del Arte y el que le gusta pintar que pinte y el que le gusta hacer escultura, que haga escultura. Pero Historia del Arte sí. Porque por ejemplo, respecto de la Argentina no se ve lo que quiere decir puente, eso lo aprendí muy bien en Francia, de que el puente es para ir y para volver. Ese es el puente. Entonces cuando se vuelve es para buscar lo que pasó para mostrarle a la nueva generación, para que ella pueda seguir. O sea, darle una garantía. Y acá por ejemplo los estudiantes de bellas artes no saben cuáles son los escultores, cuales son los pintores realmente válidos o sea que no conocen nada de la Historia del Arte de su propio país. Ellos siempre se creen que son ellos, y todo viene de alguien. Como ya lo dije, el que no tiene papá, como decía Pettoruti, es un hijo de puta. Entonces siempre hay que tener padre, el padre en el sentido espiritualmente. Si a mí me interesó este arte es porque yo salgo de dos maestros, uno era belga y el otro era suizo, que fueron Max Bill y Georges Vantongerloo, son los que me abrieron el camino. Yo supe, o ellos, trazar el puente, entonces me encontré con garantías como para poder ir creando. Si no tenés ningún respaldo… nadie es un genio en este mundo.

La experiencia de los viajes también, no? Conocer y ver.

Sí, conocer y ver. Yo creo que si estoy en una isla solitario voy a seguir haciendo lo que yo sé hacer. Con una chica, no?, solo no. No importa el lugar, si vos estás convencido de que ?me gusta el arte, voy a tener pasión por el arte y voy a creer en el arte? en cualquier lugar del mundo se puede hacer. En estos momentos en Francia no ocurre nada artísticamente. El señor (señala a Polo, uno de sus discípulos) viene de Francia y vio una gran exposición en el Pompidou de un gran escultor que hace años que murió que era Arman. No es actual, pero ellos muestran lo que pasó, entonces la nueva generación de la escuela de bellas artes van a verlo y entonces sacan conclusiones. Si no ven lo que pasó, no se puede inventar nada. Y cuando inventan, tené en cuenta que hace cuarenta años lo hicieron. Por eso es estudiar la Historia del Arte y después que hagan lo que quieran. Pero que tengan una base. Porque el arte hace a la humanidad. Ante la historia humana la hace el arte, sacas el arte y que queda, nada.

Y trabajando desde la libertad, no?

Y cuánto más libertad tenés vos, si. Pero cuidado, qué libertad también. Hay muchas libertades. Cuando estaba el Di Tella acá parecía que era la gran libertad artística, pero era para un reducto nada más. Tanto que los gobiernos dictatoriales que estaban en esa época hicieron un estudio, ¿cuánta gente entra en el Di Tella?, pongamos dos mil personas, ¿cuántos somos? cuarenta, está bien. A ver, si lo ven los cuarenta de ellos, ahí la cosa no cerraba. Pero dos mil… Hagamos ver de que somos democráticos, que dejamos hacer las cosas, pero para dos mil personas nada más. En vez hoy la gente concurre y ve las cosas con plena libertad para opinar, decir y criticar también.

¿Está conforme con la exposición en el Recoleta?

Si! Es la primera vez que, como yo no trabajo, no hago nada ahí adentro, entonces voy como espectador.

Fue mucha gente

Si. El otro día me informaron que entraron 220.000 personas, y dije ?lástima que no se cobra $1,- cada uno?. Yo no sé por qué acá no cobran. En Europa serían 10 euros, o sea, unos $60. Y va mucha gente. Claro, vos cobrás acá y no entra nadie.

En el Malba sí cobran entrada.

Si, yo no sé por qué cobran tanto, porque no somos la riqueza que tiene Europa no.

Bueno pero es para una elite también, el Malba.

No, ¿por qué?

Por dónde está ubicado, por cómo está armado…

Yo diría que es en función de los gays. Y si, es de ellos. La exposición nuestra se tendría que haber hecho en el Museo Nacional, que me enojé con el director. No nos pusimos de acuerdo, y digo bueno ?váyase al diablo? le dije. Después fui al Malba y me dijeron hay que esperar tres años, entonces en una entrevista que me hicieron de la televisión dije ?yo no estoy en contra de los gays, pero como yo no soy, el Malba no me ofreció el museo?. Lo cortaron, pa! Vi la entrevista por televisión pero esa parte la cortaron. Y porque todavía estamos en dictadura, ¿Uds. se creen que están en libertad? Noo.

Y ahora hay que tener mucho cuidado de lo que va a pasar. Ahora quedó sola, y quedó con una mafia alrededor que da miedo. Ahora no se qué va a pasar. Ahora si que hay que tener mucho cuidado, en cualquier momento uno puede caer en lo que era antes la Argentina.


Del circuito artístico y del mercado ¿qué piensa?

Bueno, acá hay un mercadito. No es un mercado artístico el argentino. Los que compran serán diez, quince personas, y nada más. Al lado del que es Europa o Norteamérica. Acá no pasa nada. Y es tan barato el arte argentino que vienen de afuera a comprarlo. Incluso no vienen a comprar carteras, porque les sale moneditas. O sea, que estamos vendiendo el país. Y eso culpa ¿de quién fue? Menem. Este gobierno al lado de lo que fue Menem, es McDonald?s. El otro vendió la República. Este es un poco exagerado en el nacionalismo que quiere imponer, pero algo está haciendo. En fin, desde que yo tengo edad nunca he visto un gobierno que me llame la atención. Los únicos gobiernos culturalmente fueron los grandes conservadores. Los conservadores que había antes, que trajeron a Rodin. Las colecciones que aquí había eran impresionantes, pero se fueron todos. La pintura francesa impresionista. Cuando vieron que la Argentina se iba para abajo, remataron todo en Londres. Es decir que culturalmente hemos perdido mucho. Ahora depende de ustedes.

¿Para cuando tiene pensada su próxima exposición?

Qué se yo… ¿querés ver mi última obras? ¿No te vas a asustar? (nos muestra la obra) Es reciente, del jueves pasado. Es decir ¿qué es la mierda? Bueno trabajé con la mierda, ¿no es una materia? No hay que asustarse. Hay cosas peores que esto. No perder el humor en el arte. Es la mejor opción.

Publicado en Leedor el 12-11-2010

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