El problema de la distribución de documentales en Argentina

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En pocas horas, con la proyección de Maidan, termina la 14 edición del DocBuenosAires. Ayer por la tarde se llevó a cabo en el auditorio de la Universidad del Museo Social Argentino una mesa redonda en la que participaron representantes de las distintas asociaciones de documentalistas para debatir en torno a las nuevas distribuciones del documental en Argentina. Estuvieron presentes: Daniel Rosenfeld x PCI, Aníbal Garisto x RDI, Fernando Krichmar x DOCA, Victor Cruz x ADN, Hernán Gaffet x DocuDAC, moderó la mesa Marcelo Cespedes.

En una charla a la que estaban invitados, pero no asistieron, representantes del INCAA, Céspedes comenzó aclarando que lo que debía ser un diálogo entre dos sectores se iba a convertir en un monólogo sin respuesta. En realidad, el debaté mostró termómetro de las preocupaciones centrales de las Asociaciones de Documentalistas: el mal funcionamiento de las salas existentes y la falta de más espacios de exhibición.

Rosenfeld: Hoy el problema es la distribución, no la producción. Hay que reflexionar sobre los nuevos hábitos culturales y la falta de asistencia masiva. Hubo muchos intentos de hacer propuestas nuevas en torno a la distribucion que no terminaron funcionando: la productora Habitacion 1520 editó dvds por ejemplo, el proyecto El documental del mes tampoco funcionó. Hay mucha gente que intentó que haya difusion para poder llegar a más gente. La verdad es que cada vez se hacen más peliculas pero no todas estas peliculas son para todos. Pero siempre hay un público. Y hay una tarea desde el estado y desde la TV que hay que hacer.

Garisto: La llegada de internet rompió un paradigma. Se  tarda mucho en poder conseguir sala enlas salas dependientes del INCAA y cuando se consigue no se logra mantener la pelicula el tiempo suficiente, aunque la película lleve espectadores. Los espacios alternativos tambien son una opcion, o los centros culturales, los clubes, algunos de ellos tienen realmente salas muy dignas. El caso de Humano (ópera prima de Alan Stivelman) por ejemplo no recibió ningún tipo de subsidio. Hicimos un esfuerzo en redes sociales. La terminaron viendo 100.000 personas. En el Gaumont estuvimos 2 semanas y la vieron 1000 espectadores. Igual nos fuimos. En el interior, el Estado no termina de regular las salas INCAA y nos deben todavía plata. Hay que pedirle al Estado pero tambien hay que ocupar los espacios que hay.

Krichmar: Acá se produce documental porque hubo una pelea de muchos años para que así se. Este año, el monto de vía digital es de 350.000 y es al que quieren acceder, en general, los que recien empiezan. Si en todo caso la idea es hacer una pelicula para internet hay que pensar en el formato, no es lo mismo hacer una pelicula para cine que para internet. Seré millones metió en 8 semanas 9000 espectadores, es decir un promedio por función de 120 espectadores. para mantenerse en pantalla no hay ninguna regla. Al contrario, hay que hablar con un tal Martín Ortega para acordar que no se levante una película y según lo que a él se le ocurra la película sigue o se va. En Caracas, hay 10 salas del Estado. Queremos más salas de cine porque si nos dan plata para hacer cine queremos mostrar nuestras películas en las salas de cine. Relatos salvajes está distruida por Disney, estuvo en 288 salas. Nosotros queremos salas. Internet es un verso. Hace 6 años que Direse está prometiendo la digitalizacionde las salas. La sala 3 del Gaumont  es una sala del conurbano de los 90. Nuestra ultima reunion nacional de DOCA, seguimos pidiendo la defensa de la Via Digital,  el 10% para la via digital y el lanzamiento de nuevos espacios.

Víctor Cruz: también nos faltan números. Pese a que cada vez se cortan más tickets, la cantidad de espectadores reales no los sabemos. De 170 películas en el año, 80 son documentales hechos con el subsidio del INCAA. Es mentira que se produce mucho y no se ve como dice algún intelectualoide desde algún festival. Los numeros de Ultracine no son correctos. No se cuentan ni la semana de ADN, ni la muestra del DOCA ni la del DocBuenosAires, por ej. Pero sigue funcionando el sistema de legitimacion. Muchos realizadores filman para que salga su critica en los diarios por ejemplo. o para estar una semana en el MALBA.

Garisto: no hay que pensar separado la difusión en internet de la proyección en sala. Hay un publico más joven que ve las películas por internet. Con Carta a un padre de Cozarinsky nos fue muy bien en MALBA pero el Gaumont nos da fecha para el 18 de diciembre. Asi no se puede planificar la distribución de ninguna pelicula. No se piensa en el recorrido de las películas.  A Moreno (de Virna Molina y Ernesto Ardito) le fue tambien muy bien en el Monumental, cuando el Gaumont estaba en reforma, pero no siguieron manteniendo esa sala. En Buenos Aires hacen falta 5 salas más por lo menos. Pero tambien falta una política estatal. Cuando se estrenó Cornelia frente al espejo, el lunes anterior no se sabía la cantidad de salas que iba a tener. la publicidad es dificil y cara. Cornelia… estuvo 9 semanas en cartel en el Cinemark Palermo y el distribuidor me ofreció plata para sacarla.

Gaffet: Tenemos que hablar de públicos antes que de público. En Francia la mitad del público que va al cine va ver cine francés y eso tiene que ver con la educación de los niños en el audiovisual. Es fundamental eso: la DAC está organizando proyecciones en las escuelas. Dona una pantalla, se hace la función inaugural con una película argentina, invitando al director o los actores.

Carmen Guarini: Hablamos de salas y de internet pero hay que reclamar espacios en la TV. Los espacios INCAA no sirven para nada. Cada vez es más dificil acceder a INCAA TV o a Canal Encuentro.

Gaffet: Bueno, en todo caso lo que hay que hacer es hacer que los Espacios INCAA funcionen bien. Junto con las Secretarías de Cultura de todas las ciudades del país.

Marcelo Céspedes: Perdón, pero en todos los casos, estamos hablando de casos personales. Nunca hubo una política de educacion. La distribución que hacen las empresas norteamericanas de las películas argentinas al final de las exhibiciones le pasan la factura de los gastos y las peliculas argentinas no cobran nada. La lucha nuestra es la que hizo el lugar que hoy tiene el documental. Hay que armar un plan de trabajo para la distribución. Digamos por ejemplo que vamos a ir a proyectar documentales a las plazas y vamos a leer antes de cada proyección nuestras preocupaciones, nuestras declaraciones y principios.