Las Nieves del tiempo, Marcelo Birmajer

0
71

Las Nieves del tiempo es un policial de enigma, donde el autor entreteje minuciosamente un conjunto de historias que se unen, que se entremezclan hasta tocar la fibra íntima del crimen. No es, a diferencia de otros relatos ?como puede ser el caso de El túnel de Ernesto Sábato o “La cuestión de la dama en el Max Lange” de Abelardo Castillo? la clásica historia donde el narrador, decisivo, expone en las primeras líneas que a va a matar a su mujer o que incluso ya la mato.

- Publicidad -

Birmajer decide reservar el shock adrenalínico para someter al lector a una investigación lenta, detectivesca, a la vieja usanza. Sus personajes son los pobladores de una comunidad relegada en el sur, de un pueblito llamado Las Nieves. Tal como sucede en “El crimen en la Calle Morgue” el lector comienza a vislumbrar junto con el narrador, las figuras emblemáticas del lugar. En este caso, el intendente, la bibliotecaria, el director de cultura, el jefe de policía. Y por supuesto, la víctima.

Natacha, la mujer en cuestión, es la figura arquetípica del policial pasional: de carácter complejo, irreverente, con una extrema sensibilidad. Lo suficientemente hábil para enamorar a tres hombres al mismo tiempo ?e incluso a una mujer? y lo suficientemente fría para no entregarse por completo a ninguno. Siguiendo la ecuación, el narrador ?Elías Borgovo? sería el amado al acecho, el hombre de mente estratega llena de conjeturas que quiere retener entre sus manos a esa mujer evasiva y fantasmal. Pero sin embargo, no lo es.

Borgovo es un escritor frustrado que llega a Las Nieves de manera imprevista. Debe realizar la suplencia de otro artista invitado que nunca llego. En Las Nieves lo reciben de un modo extraño expectante, todos los habitantes lo conocen y por algún insólito motivo es el nuevo héroe del lugar: “¿Cómo había pasado de ser un fracaso consumado a este éxito en ciernes? (…) Tal vez todo sea cuestión de escenario: En Buenos Aires, ciudad infinita, soy un don nadie. En este paraje perdido de la mano de Dios (…) soy el hombre más importante del pueblito.” Esta situación que da lugar en los comienzos de la novela es de particular interés, ya que aquí el autor comienza, de manera cautelosa, a desplegar una serie de indicios que deberán que ser recordados luego por el lector.

Birmajer lleva en Las Nieves del tiempo el verosímil al límite, proponiendo situaciones idílicas que van más allá del propio género policial. Humor, morbo y fantasía se conjugan apostando a un relato hipnótico, que tiene como escenario principal el crimen, pero también la ensoñación. Por un lado, una Buenos Aires ruidosa, predecible y aburrida y por el otro, un pueblo oculto relegado en el sur. Las Nieves del tiempo es ?si se quiere? una novela negra, pero también es un viaje que nunca existió. Puede ser una llamada telefónica o una simple distracción. El deseo mismo de querer cambiar de cama y de escenario. De tener por un momento la vida de otro.